La red de radares fijos y móviles en España alcanza ya los 3.621 dispositivos, un 37% más que hace cinco años. Para los motoristas, el dato tiene una traducción inmediata: más controles de velocidad y, si bajamos la guardia, una multa que puede llegar a los 600 euros y restar hasta seis puntos del carnet.
Según el Observatorio de radares elaborado por Coyote con datos de la DGT entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el parque español de cinemómetros ha pasado de 2.640 en 2021 a los 3.621 actuales. Eso son 982 dispositivos nuevos, de los cuales 226 se sumaron en el último año (+7%).
El 68% de esos radares son fijos (2.472 unidades), seguidos de los de semáforo (600), los de tramo (295) y los de cinturón y móvil (254). La categoría que más ha crecido en cinco años han sido los radares de tramo, con un incremento del 86% — pasan de 159 a 295 —. Para un motorista, estos tramos controlados son especialmente traicioneros, porque miden la velocidad media entre dos puntos, y no basta con frenar justo antes de la cámara.
Otra novedad que afecta de lleno a las dos ruedas: el Servei Català de Trànsit ha desplegado 107 radares móviles de remolque, que pueden colocarse en cualquier arcén sin previo aviso. En total, los radares móviles (incluyendo los de cinturón) apenas han subido un 19% en cinco años, pero su capacidad para aparecer donde menos te lo esperas los convierte en una amenaza real para el bolsillo del motero.
Comunidades bajo el radar: el norte lidera la vigilancia
Cataluña encabeza con 936 radares, Andalucía suma 462 y Castilla y León 376; juntas concentran el 49% del total nacional. Por provincias, Barcelona (632) y Madrid (273) son las que más dispositivos acumulan. Si tu ruta habitual pasa por la costa gerundense o por la sierra madrileña, atento: la densidad de cámaras es máxima.
El mayor crecimiento interanual lo ha registrado Canarias (+33%), seguida de Murcia (+22%), Asturias y Comunidad Valenciana (ambas +15%). En el acumulado de cinco años, Asturias lidera con un 60% más de radares, por delante de Canarias (+56%) y Cantabria (+50%). Si vives o ruedas por el Principado — sus carreteras de montaña son un imán para las motos —, la probabilidad de encontrarte con un cinemómetro es ahora un 60% mayor que en 2021.
El efecto verano: un 41% más de exposición al radar
Durante los meses estivales, la movilidad en moto se dispara y con ella el riesgo de multa. El estudio de Coyote revela que en verano los conductores se topan con un 12% más de radares fijos y un 29% más de radares móviles. La combinación supone un 41% adicional de probabilidad de ser cazado. Si planeas una ruta por carreteras secundarias — las preferidas por los motoristas — recuerda que en ellas se concentra el 32% de todos los radares del país.
En verano, los radares móviles se multiplican: un 29% más en comparación con el resto del año, y aparecen donde menos te lo esperas.
Ayuntamientos al frente: ya controlan la mitad de los radares
Uno de los hallazgos más reveladores del observatorio es que los organismos locales gestionan 1.812 dispositivos, exactamente los mismos que los organismos de tráfico (DGT, Servei Català de Trànsit y Trafikoa). Hace cinco años esa cifra era solo del 36%; hoy alcanza el 50%. Además, los radares municipales crecen más rápido: un 64% de aumento desde 2021, con 707 nuevos cinemómetros en calles y travesías. Para el motorista, esto significa que el peligro de una sanción no solo está en autopistas o carreteras secundarias, sino también en el centro de muchas ciudades. Casi el 85% de estos radares locales se ubican en vías urbanas.
Tu Mecánico de Confianza
Saber dónde están los radares te ayuda, pero conocer las sanciones y tus derechos es lo que realmente puede salvarte de un disgusto. Estos son los puntos clave:
- Multas por exceso de velocidad: Dependen del límite y del exceso. Como referencia: si superas entre 21 y 30 km/h el límite en carretera, son 100 € y 2 puntos; entre 31 y 40 km/h, 300 € y 2 puntos; entre 41 y 50 km/h, 400 € y 4 puntos; a partir de 51 km/h, 500 o 600 € y 6 puntos. Si estás en ciudad, hasta 20 km/h por encima suelen ser 100 € sin puntos.
- Descuento por pronto pago: Si pagas en los 20 días naturales siguientes a la notificación, la sanción se reduce al 50%. Pero ojo: eso implica renunciar a recurrir.
- Radar mal señalizado: La DGT debe anunciar los radares fijos y de tramo con carteles. Si no hay señalización, la multa puede recurrirse. Infórmate siempre antes de pagar.
- Apps de avisos: Coyote, Waze o Google Maps te alertan de radares, pero solo puedes usarlos con soporte manos libres. En España están autorizadas; los inhibidores de radar, no.
- Historia y conciencia: El primer radar fijo en España se instaló en la A-6, a la altura de Villalba, en 1998. Más de dos décadas después, la red es casi irreconocible y no deja de crecer. Conducir con cabeza sigue siendo la mejor herramienta para no llevarte una sorpresa en el correo.

