La «ñ» no es una letra más del idioma español; es un símbolo, una marca de origen. Y Škoda acaba de hacerla suya. La marca checa ha decidido incorporar la virgulilla de la «ñ» a su logotipo para conmemorar uno de los momentos más significativos de su historia en España: el inicio de la producción del Škoda Epiq en la planta de Volkswagen Navarra, en Pamplona. Por primera vez en su historia, un vehículo Škoda se fabricará en suelo español, y la marca ha querido celebrarlo con un gesto tan sencillo como elocuente.
La acción creativa, desarrollada junto a la agencia PS21 Barna, interviene sobre uno de los activos más reconocibles de la compañía —su logotipo— con una modificación mínima pero cargada de significado, que se mantendrá de forma temporal sobre el logo de la marca. Una virgulilla basta para tender un puente entre el origen centroeuropeo de Škoda y su nueva etapa industrial en España.
El nuevo SUV eléctrico urbano

El Škoda Epiq mide 4.171 mm de longitud, 1.798 mm de ancho y 1.581 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.601 mm. El modelo amplía la apuesta eléctrica de la marca con una propuesta diseñada para el segmento de los SUV urbanos: hasta 440 kilómetros de autonomía, 475 litros de maletero –entre los más amplios de su categoría– y el renovado lenguaje estético Modern Solid que define la nueva era de diseño de Škoda. Cifras y formas pensadas para convertirlo en uno de los modelos más competitivos de su categoría.
El Epiq inaugura en Škoda la nueva generación de la plataforma eléctrica MEB+, compartida con el Volkswagen ID. Polo, el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Cross. Los dos primeros se fabrican en Martorell (Barcelona), en la planta de Seat y Cupra, mientras que el tercero se monta también en la factoría navarra de Landaben. Esta base está optimizada para vehículos eléctricos compactos con tracción delantera y baterías más pequeñas y ligeras, lo que repercute directamente en la eficiencia y la mejora del espacio interior.
Está disponible en seis colores, incluido el Timiano Green, e incorpora llantas de 17 a 19 pulgadas. Además, es el primer modelo de la marca fabricado exclusivamente con materiales de origen no animal. En lugar de tapicería de cuero, ofrece un material de alta calidad denominado Techtona y todos los revestimientos textiles están elaborados con fibras de poliéster 100% reciclado. Para el interior se puede elegir entre cuatro Design Selections -Studio, Loft Grey, Loft Mint y Suite-, con iluminación ambiental de serie en las variantes Loft y Suite.
Por lo que respecta a la gama de propulsión, se ofrecen tres variantes, todas con tracción delantera. El escalón de entrada es el Epiq 35, con una batería LFP de 38,5 kWh brutos (37,5 kWh netos), 85 kW (116 CV) y 267 Nm de par. Esta configuración le permite ofrecer una autonomía aproximada de 310 km con una velocidad máxima de 150 km/h.

El siguiente escalón es el Epiq 40, con la misma batería LFP, pero con una potencia de 99 kW (135 CV) con un par máximo de 267 Nm. Tanto la autonomía como la velocidad máxima son idénticas al anterior.
La variante más alta es el Epiq 55, con una batería NMC de 55 kWh brutos (51,5 kWh netos), 155 kW (211 CV) y 290 Nm de par máximo. En esta versión, la autonomía ronda los 440 km, la velocidad máxima se eleva hasta los 160 km/h y ofrece la posibilidad de carga rápida en CC del 10% al 80% en unos 24 minutos.
Una campaña que vivirá en las calles y en los algoritmos
La producción del Epiq en la planta navarra no es un detalle menor. España se consolida así como un enclave estratégico dentro del proceso de electrificación del Grupo Volkswagen, y Škoda refuerza su presencia en uno de sus mercados más relevantes de Europa.
El logotipo con la «ñ» integrada se desplegará durante las próximas semanas en soportes de exterior y canales digitales, funcionando como un recordatorio visible de este nuevo capítulo. Una campaña con la que la marca no solo habla a los conductores españoles, sino que convierte un momento industrial en una historia con alma.

