Un museo estadounidense ha recibido una multa por exceso de velocidad en Nueva York… por un coche que lleva años sin moverse. Según informa el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, el Volo Museum de Illinois recibió una notificación de tráfico por un supuesto exceso de velocidad cometido en Brooklyn el pasado 22 de abril. El vehículo multado era nada menos que el réplica del legendario KITT de la serie Knight Rider. Pero el coche, un Pontiac Firebird Trans Am negro, nunca ha salido del museo.
Un sistema de radares que falla estrepitosamente
La sanción, de 50 dólares (unos 43 euros al cambio), acusa al coche de circular a 36 millas por hora (58 km/h) en una zona limitada a 25 millas. La imagen captada por la cámara de tráfico muestra un vehículo negro con la matrícula «KNIGHT», exactamente la misma que luce la réplica del museo. Sin embargo, el personal del museo sospecha que el sistema automático de Nueva York se ha equivocado de manera flagrante. «Nuestro coche está expuesto desde hace años y no se ha movido ni un centímetro», explicó Jim Wojdyla, director de márketing del centro, en declaraciones recogidas por varios medios estadounidenses.
La clave del embrollo está en la placa. El letrero «KNIGHT» que lleva el Pontiac no es una matrícula real, sino un adorno de fantasía que, de hecho, se vende en la tienda del museo. Cómo las autoridades de tráfico de Nueva York asociaron ese número al Volo Museum, situado a más de 1.200 kilómetros de distancia, sigue siendo un misterio. Wojdyla añadió que en California sí existe una matrícula real con la palabra «KNIGHT», lo que podría haber provocado la confusión si el sistema de lectura cometió un error de asignación.
El KITT del museo y su historia
El Volo Auto Museum alberga uno de los pocos réplicas fieles del coche parlante que David Hasselhoff condujo en la serie emitida entre 1982 y 1986. El vehículo es una de las estrellas de la colección y atrae a fans de todo el país. Aunque no es el modelo utilizado en el rodaje original, la fidelidad de la transformación —con su característico escáner rojo frontal y el volante de forma tan singular— lo convierte en una pieza de culto.
Cuando llegó la multa, los empleados pensaron que se trataba de una broma. «Al principio nos reímos», confesó Wojdyla. Después, decidieron compartir la anécdota en redes sociales con un guiño: «¿Alguien tiene el número de Hasselhoff? ¡Nos debe 50 dólares!». El museo ha presentado un recurso y las autoridades de Nueva York están revisando el caso.
Lo que esto significa (o no) para España
Aunque la historia transcurre en Estados Unidos y el lector español no se verá nunca en una tesitura similar —ni la DGT ni los radares patrios envían multas a museos—, el episodio recuerda que los sistemas automatizados de sanción también fallan. En España, los radares de tramo o las cámaras de acceso a zonas ZBE se basan en lecturas de matrícula, y ya ha habido errores de identificación que han acabado en recursos administrativos. La anécdota estadounidense, sin embargo, queda como una simple curiosidad veraniega que demuestra que, a veces, la realidad supera a la ficción… incluso a la de los años ochenta.
El dato en contexto
- Origen del dato: Estados Unidos, a través de la cobertura del diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung y las declaraciones del Volo Museum.
- Cifra clave: 50 dólares de multa por un coche que no circulaba.
- Por qué se ha hecho viral: La mezcla de nostalgia ochentera y el absurdo de que un coche de exposición reciba una sanción de tráfico.
- Equivalencia europea: En España, los sistemas de foto-rojo o las cámaras de las ZBE también cometen fallos de lectura de matrícula, aunque no se ha registrado ningún caso tan pintoresco.

