La depreciación de un coche eléctrico en estado puro: un Porsche Macan Turbo Electric perdió casi 50.000 dólares en tres meses.
El caso lo ha destapado la subasta de Cars & Bids: la unidad, con solo 2.100 millas (unos 3.380 kilómetros), se adjudicó por 97.000 dólares. El precio original de tarifa era de 112.700 dólares, pero el vendedor pagó mucho más al cargarlo de extras. Te lo detallo.
La caída de 50.000 dólares en tres meses
El Porsche Macan Turbo Electric no es un coche cualquiera: rinde 630 CV y firma el 0-96 km/h en 3,1 segundos. Sin embargo, en el mercado de usados eléctricos premium, la potencia no frena la depreciación.
La subasta recogida por Carscoops se cerró con 37 pujas y un precio final de 97.000 dólares. A primera vista no parece un desastre: si el vendedor hubiera pagado los 112.700 dólares del precio base, la pérdida rondaría los 15.000 dólares. El problema es que pagó 146.340 dólares por un coche cargado de opciones.
El resultado: 49.340 dólares evaporados en tres meses, más de 500 dólares al día. Pocos coches pierden el salario mínimo de todo un mes cada semana.
Comprar un eléctrico premium lleno de extras es la mejor receta para heredar una depreciación de dos coches convencionales.
Los extras que convierten una pérdida de 15.000 dólares en una de 50.000
El equipo opcional del Macan explica el golpe. El comprador partió de los 112.700 dólares del precio base, pero la factura final se fue a 146.340 dólares. Ese sobrecoste de 33.640 dólares incluye el sonido Burmester de 4.960 dólares, las llantas de 22 pulgadas por 2.700 y el head-up display de realidad aumentada por 2.660 dólares, entre otros.
A esos se suman el eje trasero direccional por 2.150 dólares, el sistema de asistencia a la conducción Drive Assist por 1.140, la pantalla para el pasajero por 1.710 y el pack Sport Chrono por 1.040.
En el mercado de usados, los extras se pagan de aquella manera. A los tres meses, apenas recuperan una parte mínima de su valor. Un comprador que busca un Macan Electric usado difícilmente va a pagar 5.000 dólares extra por un sistema de sonido que no ha configurado él.
El precedente de abril y la amenaza del próximo Macan gasolina
No es un caso aislado. En abril, otro Macan Turbo Electric con 1.500 millas (2.414 km) se quedó en 88.500 dólares, muy por debajo de su precio de venta al público de 121.855 dólares.
Y la presión a la baja puede ir a más. Porsche puso fin en julio de 2026 a la producción del Macan de combustión, y no tendrá sucesor directo de gasolina durante años. La marca ya prepara un nuevo crossover térmico sobre la plataforma Premium Platform Combustion del grupo Volkswagen, el mismo esquema que estrena el Audi Q5.
Cuando ese modelo llegue, el Macan Electric usado puede perder otro empujón. El comprador que busca un crossover compacto de Porsche tendrá una alternativa de gasolina nueva, y el eléctrico de primera generación dejará de ser la única puerta de entrada a la marca. Puedes ver la ficha oficial del Macan Electric en la web de la marca.
Para el que compra usado, la caída es una oportunidad: hay Macan Turbo Electric con menos de 5.000 kilómetros por debajo de los 100.000 dólares. Para el que estrena, es una advertencia: los extras se amortizan fatal en un mercado eléctrico dominado por las actualizaciones de software y las nuevas generaciones.
Información útil para el conductor
- Modelo analizado: Porsche Macan Turbo Electric, con 630 CV y 1.130 Nm de par.
- Pérdida en este caso: 49.340 dólares en tres meses, sobre un precio final con extras de 146.340 dólares.
- Primera regla: si compras un eléctrico premium, configura los extras que disfrutarás tú, no los que creas que sumarán valor al venderlo.
- Curiosidad: el próximo SUV compacto de Porsche con motor de gasolina compartirá plataforma con el Audi Q5 y se situará por debajo del Cayenne.

