La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Málaga ha logrado reducir el tráfico diario en 25.000 vehículos desde su implantación, según los datos oficiales del sistema de cámaras del Ayuntamiento. La medición, realizada sobre 67 puntos de acceso, refleja el impacto de una medida que entró en vigor en 2024 y cuyas sanciones se aplican desde noviembre de 2025.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: la ZBE de Málaga ha reducido un 12% el tráfico en el centro, pasando de 200.000 a 175.000 accesos diarios en días laborables.
- Cómo te afecta: si tu coche no tiene etiqueta ambiental, no puedes acceder y recibirás una multa de 200 euros (100 con pronto pago). La restricción se endurecerá en noviembre de 2026 para vehículos con etiqueta B no censados en la ciudad.
- Puntos clave y plazos: las cámaras ya multan a los vehículos sin distintivo que pagan el impuesto de circulación fuera de Málaga. En noviembre de 2026, la prohibición se extiende a los coches con etiqueta B foráneos; los empadronados en la capital pueden seguir circulando hasta el fin de su vida útil.
El descenso del tráfico en cifras
Según el informe del Área de Movilidad, antes de la ZBE se contabilizaban unos 200.000 accesos diarios en laborables. En el primer trimestre de 2026 la media ha bajado a 175.000. La reducción oscila entre el 10% y el 20% según el punto de medición. Los fines de semana el volumen es menor: se registran alrededor de 125.000 desplazamientos. De ese total, un tercio corresponde a vehículos procedentes de fuera de la ciudad, mientras que el resto es tráfico interno.
El coche sigue siendo el rey: representa el 85% de los movimientos dentro de la ZBE. Las furgonetas y camiones ligeros suponen un 5,8%, las motocicletas un 6,1% y los autobuses el 2,5%. El descenso, por tanto, se explica en buena medida por la disuasión que ejerce la propia ZBE y por otras políticas de movilidad sostenible, como señala el informe municipal.
Una flota más limpia: el auge de las etiquetas ECO y Cero
El sistema de cámaras lee matrículas y cruza los datos con la base de la DGT para verificar la etiqueta ambiental. Los resultados muestran un cambio profundo: en 2023, los vehículos sin distintivo —los más contaminantes— representaban el 24,7% de los accesos. En marzo de 2026 apenas alcanzan el 5,2%, y entre los externos sometidos a sanción la proporción es inferior al 2%.
El distintivo B ha pasado del 31,2% al 20,0%, mientras que los etiqueta C, los más numerosos, subieron del 40,4% al 50,4%. El salto más espectacular lo dan los ECO, que se multiplicaron por más de seis: de un 3,0% a un 19,6%. Los Cero también crecen, aunque de forma más moderada: del 0,7% al 4,7%.
Más de la mitad de los coches que circulan por la ZBE ya cuentan con etiqueta C, pero la verdadera transformación está en los ECO, que han multiplicado por seis su presencia.
Multas, calendario de endurecimiento y el recurso judicial
La ordenanza de la ZBE malagueña entró en vigor en noviembre de 2024. Un año después comenzaron las sanciones: 200 euros de multa (100 con pronto pago) para los vehículos sin etiqueta que pagan el impuesto de circulación fuera de la ciudad. En los dos primeros meses de multas, las cámaras captaron 12.000 accesos no permitidos.
El calendario se endurecerá a partir de noviembre de 2026: los coches con etiqueta B que estén registrados en otros municipios también quedarán vetados. Sin embargo, los vehículos con cualquier etiqueta que estén censados en Málaga capital podrán seguir circulando por la zona restringida hasta el fin de su vida útil.
El futuro de la ZBE, no obstante, está pendiente de decisión judicial. La oposición llevó la ordenanza a los tribunales al considerar que el expediente municipal contenía errores. Los servicios jurídicos del Ayuntamiento no descartan un revés, pero confían en que cualquier defecto sería subsanable a corto plazo.
Contexto y previsiones: los próximos pasos
De cara al futuro, el Área de Movilidad se centrará en reforzar la comunicación y la señalización, así como en potenciar las alternativas de transporte público. La ZBE, que abarca 418 hectáreas del centro y está delimitada por vías como el Paseo Marítimo, la Avenida de las Américas y el Paseo de Martiricos, se apoya exclusivamente en la lectura de matrículas: no es obligatorio mostrar el adhesivo ambiental en el vehículo, porque las cámaras consultan directamente la base de datos de la DGT.
La concejala de Movilidad, Trinidad Hernández, ha valorado positivamente los datos, destacando que la renovación de la flota hacia vehículos más sostenibles se está produciendo en paralelo al crecimiento demográfico de Málaga y su área metropolitana. Otras urbes han sorteado recursos similares con ajustes técnicos. Por lo pronto, las cifras respaldan la medida: 25.000 desplazamientos menos al día suponen un cambio real en la movilidad del centro de Málaga.

