670 personas han muerto en la última década en siniestros de tráfico donde un coche mal mantenido fue un factor determinante. El dato, recogido en el estudio Antiguos y mal mantenidos de la Fundación Línea Directa, alerta de que circular con defectos en neumáticos, frenos, dirección o suspensión multiplica por cinco el riesgo de fallecer en caso de accidente. Casi la mitad de los conductores no comprueba el refrigerante y uno de cada cuatro no sabe medir el aceite. El taller preventivo ya no es una opción: es una cuestión de vida o muerte.
Los sistemas que más fallan y sus consecuencias
Según los datos de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) analizados en el informe, el 17,9% de los coches que acuden a revisión suspenden a la primera, con una media de dos defectos graves. Los más repetidos son los del alumbrado (37%), seguidos del motor y la transmisión (19%), los frenos (12%), los ejes y ruedas (9%) y la dirección (4%). En los turismos con más de quince años, la presencia de fallos en accidentes con víctimas es un 70% mayor que en los modelos más nuevos.
Un aspecto especialmente alarmante es que las sanciones por circular sin la ITV en vigor han crecido un 51% en la última década. Uno de cada tres conductores obligados no acude a la cita y se expone a una multa de hasta 200 euros, que se queda en 100 euros si se paga en los primeros veinte días. Circular sin seguro o con la inspección caducada no solo dispara la sanción; en caso de accidente, la aseguradora puede no cubrir los daños.
El descuido del conductor: lo que no se revisa nunca
El estudio revela hábitos de mantenimiento muy mejorables. El 49% de los automovilistas no comprueba periódicamente el nivel del refrigerante, el 24% no sabe medir el nivel de aceite y el 17% desconoce la presión correcta de los neumáticos. Además, un 39% reconoce haber circulado con algún testigo de avería encendido. En total, 9,6 millones de conductores (34% del total) no pasan por un taller cada año. De ellos, 650.000 admiten no haberlo hecho ni siquiera cada tres años, y el coste económico es la razón principal que alegan para no adelantar revisiones.
Un coche con los frenos o los neumáticos en mal estado multiplica por cinco el riesgo de morir; ignorar las revisiones periódicas no ahorra dinero, suma peligro.
Por qué el parque envejecido agrava el problema
La antigüedad media del parque automovilístico español alcanza los 14,5 años, un 58 % más que en 2010. A esa edad, muchos componentes esenciales han superado su vida útil y exigen un seguimiento más estrecho. Los automóviles más viejos implicados en accidentes con víctimas presentan un 70% más de defectos que los nuevos, según el informe. A este envejecimiento se suma que el precio de las reparaciones ha subido un 22% en los últimos cinco años, lo que empuja a algunos conductores a demorar intervenciones importantes. El resultado: 7,3 millones de personas retrasaron arreglos relevantes en el último año y 2,5 millones admiten haber recurrido a mecánicos no profesionales.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: frenos (desgaste y eficacia), neumáticos (presión y dibujo), luces (sin fundidos), niveles de refrigerante y aceite, y vigencia de la ITV.
- Cómo hacerlo: las comprobaciones de luces, neumáticos a simple vista y niveles se pueden hacer en casa, pero cualquier duda sobre frenos o dirección requiere acudir a un profesional. Medir el aceite o el refrigerante es sencillo, pero sustituir componentes críticos no es labor de aficionado.
- Cuánto cuesta: circular sin ITV en regla supone una multa de hasta 200 euros (con pronto pago, 100 euros). Una revisión preventiva con cambio de aceite y filtros ronda los 80-120 euros; ignorarla y enfrentarse a una avería mayor puede disparar el coste hasta los 1.500 euros o más.


