El mal mantenimiento preventivo del coche multiplica por 5 el riesgo de muerte: 670 fallecidos en 10 años por fallos mecánicos

Un estudio de la Fundación Línea Directa revela que 670 personas murieron entre 2015 y 2024 a causa de fallos de mantenimiento en coches implicados en accidentes. Frenos y neumáticos destacan como los defectos más críticos.

670 personas han muerto en la última década en siniestros de tráfico donde un coche mal mantenido fue un factor determinante. El dato, recogido en el estudio Antiguos y mal mantenidos de la Fundación Línea Directa, alerta de que circular con defectos en neumáticos, frenos, dirección o suspensión multiplica por cinco el riesgo de fallecer en caso de accidente. Casi la mitad de los conductores no comprueba el refrigerante y uno de cada cuatro no sabe medir el aceite. El taller preventivo ya no es una opción: es una cuestión de vida o muerte.

Los sistemas que más fallan y sus consecuencias

Según los datos de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) analizados en el informe, el 17,9% de los coches que acuden a revisión suspenden a la primera, con una media de dos defectos graves. Los más repetidos son los del alumbrado (37%), seguidos del motor y la transmisión (19%), los frenos (12%), los ejes y ruedas (9%) y la dirección (4%). En los turismos con más de quince años, la presencia de fallos en accidentes con víctimas es un 70% mayor que en los modelos más nuevos.

Un aspecto especialmente alarmante es que las sanciones por circular sin la ITV en vigor han crecido un 51% en la última década. Uno de cada tres conductores obligados no acude a la cita y se expone a una multa de hasta 200 euros, que se queda en 100 euros si se paga en los primeros veinte días. Circular sin seguro o con la inspección caducada no solo dispara la sanción; en caso de accidente, la aseguradora puede no cubrir los daños.

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El descuido del conductor: lo que no se revisa nunca

El estudio revela hábitos de mantenimiento muy mejorables. El 49% de los automovilistas no comprueba periódicamente el nivel del refrigerante, el 24% no sabe medir el nivel de aceite y el 17% desconoce la presión correcta de los neumáticos. Además, un 39% reconoce haber circulado con algún testigo de avería encendido. En total, 9,6 millones de conductores (34% del total) no pasan por un taller cada año. De ellos, 650.000 admiten no haberlo hecho ni siquiera cada tres años, y el coste económico es la razón principal que alegan para no adelantar revisiones.

Un coche con los frenos o los neumáticos en mal estado multiplica por cinco el riesgo de morir; ignorar las revisiones periódicas no ahorra dinero, suma peligro.

Por qué el parque envejecido agrava el problema

La antigüedad media del parque automovilístico español alcanza los 14,5 años, un 58 % más que en 2010. A esa edad, muchos componentes esenciales han superado su vida útil y exigen un seguimiento más estrecho. Los automóviles más viejos implicados en accidentes con víctimas presentan un 70% más de defectos que los nuevos, según el informe. A este envejecimiento se suma que el precio de las reparaciones ha subido un 22% en los últimos cinco años, lo que empuja a algunos conductores a demorar intervenciones importantes. El resultado: 7,3 millones de personas retrasaron arreglos relevantes en el último año y 2,5 millones admiten haber recurrido a mecánicos no profesionales.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: frenos (desgaste y eficacia), neumáticos (presión y dibujo), luces (sin fundidos), niveles de refrigerante y aceite, y vigencia de la ITV.
  • Cómo hacerlo: las comprobaciones de luces, neumáticos a simple vista y niveles se pueden hacer en casa, pero cualquier duda sobre frenos o dirección requiere acudir a un profesional. Medir el aceite o el refrigerante es sencillo, pero sustituir componentes críticos no es labor de aficionado.
  • Cuánto cuesta: circular sin ITV en regla supone una multa de hasta 200 euros (con pronto pago, 100 euros). Una revisión preventiva con cambio de aceite y filtros ronda los 80-120 euros; ignorarla y enfrentarse a una avería mayor puede disparar el coste hasta los 1.500 euros o más.