Los guantes de moto son obligatorios en carretera desde el 1 de octubre de 2026 y la DGT sanciona con 200 euros a quien circule sin ellos.
La reforma del Reglamento General de Circulación que entró en vigor ese día afecta de lleno a los motoristas. Llega con ventajas, como poder avanzar por el arcén hasta 30 km/h en un atasco, y con obligaciones nuevas: guantes para el conductor y para el pasajero en vías interurbanas, y calzado cerrado en todo momento.
El problema casi nunca está en el motorista habitual, que ya lleva guantes por inercia. Está en el acompañante de fin de semana, en quien presta la moto a un amigo o en quien compra online un par con aspecto deportivo que no está homologado. Ahí empieza el lío.
Qué exige la reforma del Reglamento General de Circulación
El reparto es claro: los guantes son obligatorios siempre que se circule por carretera, es decir, en vías interurbanas, y afectan a conductor y pasajero por igual. El calzado cerrado, en cambio, se exige en todo momento, también en ciudad. La DGT lo resume en una frase: ‘guantes de protección obligatorios en vías interurbanas’.
La multa por incumplir esta obligación son 200 euros, y en sus avisos la DGT no menciona retirada de puntos para este supuesto. Ojo al matiz: la norma no pide ‘guantes de moto’ genéricos, pide guantes de protección. Unos guantes de lana del mercado de invierno abrigan, pero no protegen.
Un guante abriga; un guante homologado protege. La etiqueta CE y la norma EN 13594 son la diferencia entre ir legal y jugarte 200 euros.
A la obligación se le suma una ventaja que ha pasado más desapercibida: los motoristas pueden circular por el arcén hasta a 30 km/h cuando hay retenciones. Es una medida pensada para descongestionar y para reducir el riesgo de alcance por detrás en los atascos.
Cómo saber si tus guantes están homologados
La pista está dentro, no fuera. Desde hace años los guantes de moto llevan una etiqueta con el marcado CE, el distintivo que acredita que la prenda ha superado los ensayos de seguridad que exige la Unión Europea. Lo habitual es encontrarla en el interior de la muñeca, en el forro o en una etiqueta textil cosida, y casi nadie la mira.
Junto al CE debe aparecer la norma EN 13594, la que regula los requisitos de protección para usuarios de moto, normalmente acompañada del pictograma de un motorista. Y después viene el nivel:
- Nivel 1 (KP o 1KP): protección básica, pensada para el uso cotidiano.
- Nivel 2 (2KP): resistencia superior frente a impactos y abrasión, la opción lógica si haces mucha carretera.
Las siglas KP indican que el guante incorpora protección certificada en los nudillos, una de las zonas que más sufre en una caída. Si compras por internet, revisa la ficha del fabricante: las marcas serias indican la certificación EN 13594 y el nivel obtenido en las pruebas europeas.
Cuidado con las imitaciones
El comercio electrónico ha llenado el mercado de modelos baratos con protectores de plástico y aspecto profesional que no tienen ninguna certificación. Un guante con pinta deportiva no está homologado por llevar un trozo de plástico en los nudillos. La única forma de verificarlo es localizar el marcado CE y la referencia a la norma europea.
Si el par llega a casa y no encuentras etiqueta en la muñeca, en el forro ni en el interior, no lo des por bueno. Ahí tienes el margen de devolución que da la compra online y la razón perfecta para usarlo.
Lo que ya ha cambiado y lo que conviene vigilar
La reforma lleva en vigor desde el 1 de octubre, así que ya no es un aviso: es norma aplicable. Y el calendario no se detiene. Las campañas de vigilancia de la Guardia Civil de Tráfico suelen poner el foco en el equipamiento cuando llega el mal tiempo, y el otoño es exactamente eso: frío, lluvia y más gente en carretera.
El punto que más dudas genera es el del acompañante. El conductor suele tener sus guantes de siempre, pero el pasajero improvisa con lo que encuentra en el cajón. La norma no distingue: los dos tienen que llevarlos y los dos tienen que ser de protección. Si el acompañante calza unos guantes de ciclismo o de invierno sin certificación, la multa es la misma.
Hay otra consecuencia que se ve más tarde, cuando ya no tiene arreglo. Circular sin el equipamiento homologado puede dar argumentos a la aseguradora a la hora de ajustar una indemnización tras un accidente, tal como advierte la información difundida por la DGT. No es lo mismo una caída con guantes certificados que sin ellos: la relación entre la lesión y el incumplimiento de la norma acaba pesando.
El texto completo, con el resto de modificaciones para motoristas, puede consultarse en el Boletín Oficial del Estado. Mientras no haya cambios, la referencia es esa. Y la comprobación que de verdad importa cabe en diez segundos: mira dentro de la muñeca de tus guantes y de los de tu acompañante antes de la próxima salida.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: a conductores y pasajeros de moto que circulen por vías interurbanas, con independencia de la cilindrada y del tipo de moto.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros de multa; obligación en vigor desde el 1 de octubre de 2026; arcén autorizado hasta 30 km/h en retenciones.
- Consejo para evitarlo: busca el marcado CE y la referencia EN 13594 en el interior de la muñeca; si puedes, elige nivel 2KP y revisa también los guantes del acompañante.


