50 años después del primer Gamma, Lancia presenta un crossover fastback del segmento C-UV fabricado en Melfi, con una versión híbrida de 145 CV, tres eléctricas de hasta 741 km de autonomía y el regreso del HF Integrale. Lancia homenajea con este Gamma al original que se presentó en el Salón de Ginebra de marzo de 1976, con carrocería firmada por Pininfarina y un motor bóxer de aluminio de 2,5 litros y 140 CV. Un coche que se convirtió en uno de los iconos de la marca ofrecido como berlina de dos volúmenes y como coupé diseñado por Aldo Brovarone. A ese modelo –que dejó se producirse en 1984– le sigue ahora este nuevo Gamma basado en la plataforma multienergía STLA Medium de Stellantis.
Un modelo que olvida aquellas carrocerías de hace 50 años para optar por un perfil de crossover fastback –carrocería de moda en la actualidad– que nace en el Lancia Design Centre de Turín –aunque no se puede negar que los rasgos generales nos recuerdan al Peugeot 3008–. Mide 4,67 metros de largo, 1,90 de ancho y 1,63 de alto, con una distancia entre ejes de 2.791 mm en las versiones eléctricas y voladizos de 969 mm delante y 913 mm detrás.

Las líneas maestras recuerdan al 3008, pero mirándolo en detalle es Lancia cien por cien. En el frontal del nuevo modelo destacan el Calice de luz, la firma luminosa que da identidad a la marca, y una toma de aire hexagonal. En la zaga, los pilotos adoptan forma de T y sobre el alerón aparece la Veneziane, serigrafía vertical en el cristal que reinterpreta la luneta del Beta HPE de 1975, acompañada de unas aletas aerodinámicas flotantes que forman un alerón partido.
El coeficiente aerodinámico es de 0,25 a lo que contribuyen las llantas aerodinámicas, el alerón dividido y una parrilla delantera activa que solo se abre cuando lo requiere la refrigeración. Las llantas llegan hasta las 21 pulgadas, forjadas y exclusivas del HF Integrale. La iluminación es Full LED en toda la gama y cuenta con faros LED Pixel, de serie en LX, HF Line y HF Integrale. Y el estilo lo refuerza una gama de colores que incluye seis tonos metalizados: Quarzo White, Granito Grey, Lancia Blue, Ardesia Black y, como novedades, Ametista Grey y Agata Green, con cinco combinaciones bicolor de techo negro.
Interior basado en el concepto de hogar

Sin duda donde el refinamiento Lancia llega a su cúlmen, es en el habitáculo, que se plantea bajo el concepto Italian Home Feeling. Su elemento central es el ‘tavolino’, la ‘mesa de centro’, una superficie de Alcántara de serie en toda la gama que acoge smartphones y tabletas y que en LX y HF incorpora un cargador inalámbrico ventilado de 15 W. El portaplumas integrado lleva grabado «Torino 1906». La iluminación ambiental Lancia Glow, también de serie, ofrece ocho colores seleccionables desde la pantalla.
El refinamiento interior también tiene que ver con los materiales utilizados, de los cuales el 60 % de las superficies interiores visibles son de materiales sostenibles, lo que supone más de 600 kilos de contenido ecológico. Entre ellos figuran tejidos con más de un 50 por ciento de material reciclado (100 % en la tapicería del Integrale), poliuretano de origen biotecnológico y cuero curtido con zeolita. Los asientos se inspiran en los del Gamma Coupé. Y la habitabilidad es uno de los argumentos de un interior que también ofrece un maletero de 560 litros con asiento abatible 40/20/40. El habitáculo suma 30 litros de espacio de almacenamiento y un compartimento refrigerado bajo el reposabrazos central.
La tecnología de comunicación viene de la mano de la interfaz SALA (Sound Air Light Augmentation) que integra sonido, clima e iluminación. Se apoya en una pantalla central de 16 pulgadas dividida en zona de conductor, zona compartida y zona de pasajero, un cuadro digital de 10,25 pulgadas y un Head-Up Display virtual de unas 21 pulgadas.

El sistema SALA PRO está por encima y se ofrece de serie en LX y HF Integrale y opcional en LS, añade navegación 3D TomTom, los escenarios Relax, Energize y Entertainment y el asistente SALA HUB, basado en ChatGPT, que se activa con «Hola SALA». Además, el sistema de audio SALA Studio Hi-Fi, desarrollado con Focal, reúne 14 altavoces y un amplificador de 690 W.
Un híbrido y tres eléctricos
En cuantoa a la gama mecánica, la marca italiana apuesta por un alto grado de electrificación. La gama arranca con un híbrido de 48 voltios y tracción delantera. Combina un tres cilindros de 1,2 litros con ciclo Miller y turbo de geometría variable con un motor eléctrico de 21 kW integrado en una caja de doble embrague eDCT de seis velocidades. Rinde 145 CV y 230 Nm, acelera de 0 a 100 km/h en 10,4 segundos, alcanza 201 km/h y declara un consumo de entre 5,3 y 5,7 l/100 km y hasta 1.040 km de autonomía con un depósito de 55 litros.
A partir de ahí tres versiones eléctricas: Standard Range (tracción delantera): 230 CV y 343 Nm, batería neta de 73,7 kWh, y 543 kilómetros de autonomía WLTP, 7,7 segundos para el 0-100 y 190 km/h de velocidad máxima. Por encima el Long Range (tracción delantera): 245 CV, batería neta de 97,2 kWh y 741 km de autonomía WLTP, con 7,8 segundos de 0 a 100 km/h.

Y el tope de la gama viene con la recuperación de la mítica denominación HF Integrale. Esta versión, de tracción total, ofrece 375 CV y 509 Nm con dos motores, uno por eje, batería de 97,2 kWh, 676 km de autonomía WLTP y 5,1 segundos de 0 a 100 km/h.
La carga rápida admite hasta 160 kW en corriente continua con lo que pasa del 20 al 80 por ciento en 27 minutos en las versiones Long Range e Integrale (31 en Standard Range) y puede cargar para 100 km de autonomía en 6 minutos. Incorporan función V2L para alimentar dispositivos de hasta 230 V.
Así va el nuevo Lancia Gamma
La toma de contacto internacional se desarrolló en Nápoles y sus alrededores por las carreteras de la Costa Amalfitana y un recorrido de unos 100 kilómetros que combinó tramos urbanos, autopista y carretera secundaria con tramos costeros y de montaña. Un recorrido en el que no es posible valorar el dinamismo ni comportamiento del coche –habrá que esperar a una prueba a fondo para poder hacerlo– debido a las dificultades y del recorrido con carreteras muy estrechas y mucho tráfico.

La versión híbrida que conducimos demuestra que 145 CV resultan suficientes en ciudad, autovía y a ritmos sosegados; con el coche a plena carga o en zonas de montaña de trazado sinuoso el margen de potencia es más ajustado. El motor de tres cilindros presenta las vibraciones propias de su configuración impar. A baja velocidad, el motor eléctrico mueve el coche con gran suavidad y es capaz de recorrer gran parte de los trayectos urbanos en modo eléctrico.
En las versiones eléctricas, nos ponemos al volante del HF Integrale y en lo poco que podemos hacer con él, el coche promete grandes sensaciones ‘eléctricas’ gracias una suspensión adaptativa que lee el firme con una cámara en el parabrisas hasta 25 metros por delante y regula cada rueda de forma independiente, con el objetivo de mantener controlada la carrocería sin sacrificar comodidad. Las reacciones son progresivas, la dirección busca transmitir confianza. En conducción diaria tracciona solo con el eje delantero y activa el trasero en milisegundos si detecta pérdida de agarre.
Dispone de cinco modos –Eco, Normal, Sport, Comfort y 4WD–: en Sport la tracción total está siempre activa y en 4WD el reparto de par es fijo, 50:50. Con 375 CV la respuesta es más contundente que en las versiones de tracción delantera (de 30 a 60 km/h en 1,4 segundos y de 80 a 120 km/h en 3,0), aunque la potencia también se entrega con suavidad. El modo Boost, disponible con la batería por encima del 90 %, libera 25 CV adicionales.

En asistencia a la conducción, el Gamma monta conducción autónoma de nivel 2 con tres novedades respecto al Ypsilon: cambio de carril semiautomático entre 70 y 180 km/h, control de crucero adaptativo predictivo y adaptación anticipada de la velocidad a las señales. Está de serie en el HF Integrale y es opcional en LS y LX.
El nuevo Gamma se pone a la venta nada más presentarse en el Salón de París, con una gama estrucuturada en tres acabados: LS, LX y HF, este último denominado HF Line en el híbrido y HF Integrale en el eléctrico. El LS incluye de serie sensores de aparcamiento de 360° con cámara trasera, climatizador bizona, control de crucero adaptativo, portón eléctrico manos libres y SALA Pro con CarPlay y Android Auto inalámbricos. El LX suma faros Pixel, carga inalámbrica, bomba de calor y cargador de 11 kW en los eléctricos, y es el acabado con más opciones de personalización. El HF añade el sistema Hi-Fi, asientos eléctricos calefactables con memoria y, en el eléctrico, conducción de nivel 2, volante calefactado y suspensión adaptativa.
El segundo modelo de la familia de la marca italiana tiene un precio de partida de 39.900 euros con todos los descuentos y promociones de la marca para la versión híbrida. El eléctrico parte de 46.900 euros.
Imágenes Lancia Gamma
Fotos: Lancia






















