DS Automobiles aprovecha el Salón del Automóvil de París 2026 para presentar el DS F3VER, un concept car que anticipa las líneas maestras de su futura evolución estética. Concebido como un laboratorio de diseño a tamaño real, este prototipo reúne tres conceptos que la firma considera fundamentales para reforzar su personalidad: atractivo visual, personalización y libertad de uso.
Su propuesta no se limita a experimentar con nuevas formas, sino que también plantea soluciones para integrar diseño, funcionalidad y eficiencia en un vehículo de dimensiones contenidas. Desarrollado íntegramente por los equipos internos de la marca, el DS F3VER representa una declaración de intenciones sobre la dirección que quiere tomar la firma francesa.
El nombre juega con la palabra francesa fièvre —fiebre— y alude a la capacidad del automóvil para provocar una reacción emocional inmediata. El objetivo es crear un vehículo reconocible a primera vista, alejado de las fórmulas convencionales y con una identidad visual propia.

Con 4,19 metros de longitud, 1,84 metros de anchura y 1,46 metros de altura, el DS F3VER apuesta por unas proporciones que pretenden combinar la agilidad de un automóvil compacto con una presencia visual contundente. Su silueta escultórica, las superficies tensas y los volúmenes cuidadosamente definidos construyen una imagen que bebe de diferentes ámbitos, desde la aeronáutica y la arquitectura hasta el diseño digital y los objetos de alta tecnología. La intención es transmitir sofisticación mediante una combinación de líneas depuradas, detalles elaborados y elementos luminosos que adquieren un papel central en la identidad del vehículo.
El frontal concentra buena parte de esa personalidad. La composición gira en torno a un elemento vertical, definido por la marca como un tótem, que incorpora el emblema de DS y organiza visualmente el conjunto. A su alrededor se desarrolla una nueva firma luminosa con formas verticales y geometrías en Y, concebida para resultar reconocible tanto de día como de noche. Esta solución rompe con las configuraciones más habituales y convierte la iluminación en uno de los principales recursos expresivos del prototipo.
La parte trasera mantiene esa misma filosofía. En el centro del paragolpes aparece otro tótem digital, esta vez con el logotipo de DS reinterpretado mediante recursos gráficos digitales. A ambos lados, unos pilotos multidimensionales crean un efecto de profundidad que recuerda a un túnel luminoso y parece prolongarse hacia el interior de la carrocería. Cada conjunto está compuesto por 16 paneles de LED sujetos mediante una estructura metálica de magnesio ultraligera, inspirada en la bóveda del Grand Palais de París.

La personalización constituye otro de los ejes centrales del proyecto. DS Automobiles plantea que el color, los materiales, los gráficos y la luz participen de forma activa en la construcción de la identidad de cada vehículo. Una de las novedades es un anillo decorativo personalizable situado en el techo, que sigue el perfil de la carrocería y ofrece una nueva superficie para expresar preferencias individuales.
También destaca la reinterpretación de la pintura bitono. La separación entre los dos colores no se detiene en una zona concreta de la carrocería, sino que se prolonga hacia la parte posterior, alcanza los pilotos y envuelve el portón, los laterales y el paragolpes. Esta continuidad modifica la percepción de los volúmenes y refuerza visualmente la compacidad de la silueta. Para el prototipo se ha desarrollado, además, el tono Azul Cósmico, una pintura dicroica que cambia de apariencia según la incidencia de la luz, pasando de un azul intenso a matices violetas.
La iluminación también se convierte en un canal de comunicación. Las animaciones integradas en el elemento digital trasero permiten explorar diferentes escenarios luminosos destinados a personalizar la expresión del automóvil, facilitar la interacción con su entorno y transmitir información de manera inmediata. De este modo, la luz deja de cumplir exclusivamente una función estética o de señalización para convertirse en un lenguaje con el que el vehículo puede establecer una relación más directa con sus usuarios.

Más allá de su planteamiento formal, el DS F3VER pretende demostrar que un vehículo compacto puede ofrecer un nivel de aprovechamiento del espacio propio de categorías superiores. Su distancia entre ejes alcanza los 2,70 metros, una cota que, según la marca, favorece la habitabilidad, la estabilidad y el confort. El maletero ofrece 400 litros de capacidad, una cifra que amplía sus posibilidades para los desplazamientos cotidianos, los viajes y las actividades de ocio. DS no ha facilitado, sin embargo, datos concretos sobre la potencia, la capacidad de la batería o la autonomía del prototipo.
La marca sí define el DS F3VER como una exploración de una nueva generación de vehículos eléctricos, en la que la eficiencia energética debe convivir con la comodidad y la libertad de utilización. Su planteamiento pretende superar la división entre los automóviles pensados principalmente para la ciudad y aquellos concebidos para desplazamientos más largos, combinando unas dimensiones exteriores manejables con un interior aprovechado y una capacidad de carga destacada.
Esta búsqueda de eficiencia se extiende a la manera de concebir el diseño. DS Automobiles denomina ‘Design Intelligence’ a una filosofía que persigue crear más con menos elementos. La reducción del número de componentes, la simplificación de las estructuras, la mejora de la aerodinámica y la disminución de las uniones visibles deben contribuir tanto a la pureza estética como a la calidad percibida y a la eficiencia industrial. En el DS F3VER, esta estrategia se traduce en un conjunto luminoso delantero que integra los proyectores y las luces diurnas, paragolpes de una sola pieza y la eliminación de elementos plásticos añadidos en los pasos de rueda y los bajos de la carrocería.

La tecnología digital y las herramientas de inteligencia artificial desarrolladas por Stellantis también intervienen en el proceso creativo. Su función es acelerar la exploración de alternativas, comparar propuestas y facilitar el trabajo de refinamiento de las soluciones elegidas, sin sustituir la creatividad de los diseñadores. La finalidad es acortar los tiempos de desarrollo y dedicar más recursos a la definición de los detalles.
Presentado bajo la cúpula del Salón del Automóvil de París, el DS F3VER es, por ahora, un ejercicio de diseño y experimentación, no el anuncio de un modelo de producción con especificaciones definitivas. Su relevancia reside en mostrar cómo DS Automobiles quiere combinar una identidad más diferenciada con nuevas posibilidades de personalización y un aprovechamiento eficiente del espacio. El prototipo permite así vislumbrar una evolución en la que la iluminación, los acabados y la simplificación constructiva tendrán un peso creciente en la definición de sus futuros automóviles.
Galería de imágenes del DS F3VER
Fotos: DS












