La DGT ha denunciado a 69.231 conductores por exceso de velocidad en la campaña del 3 al 9 de agosto. Son el 6,7% de los 1.037.333 vehículos que los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil controlaron durante esa semana. El balance oficial vuelve a situar la velocidad como una de las conductas que más preocupa en la red viaria española.
La cifra confirma una tendencia que ya apuntó la campaña de abril: el porcentaje de infractores cazados sube. En abril fue del 6,2%; en agosto ha llegado al 6,7%. No es un salto espectacular, pero se repite campaña tras campaña y por eso la DGT plantea ya un endurecimiento de las multas por exceso de velocidad.
Una campaña con 3.466 puntos de control y más de un millón de vehículos vigilados
La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil estableció 3.466 puntos de control repartidos por toda la red viaria. Verificó la velocidad de 1.037.333 vehículos a lo largo de la semana. De ese total, 69.231 conductores acabaron denunciados por rebasar el límite permitido en la vía.
De esos 69.231 conductores, la mayoría se enfrenta a una sanción administrativa, pero una parte acabará en el juzgado. El balance separa claramente ambos planos: no es lo mismo pagar una multa que enfrentarse a un procedimiento penal por exceso de velocidad.
El incremento respecto a abril es de 0,5 puntos porcentuales. La DGT insiste en que no se trata de un repunte puntual: la proporción de denunciados sube de forma progresiva. Las campañas de control de velocidad son una herramienta habitual del organismo, pero los resultados de agosto confirman que el problema no se frena por sí solo.
Hay que recordar que estas cifras se refieren solo a los controles de la Guardia Civil. A ellos se suman los que realizan policías autonómicas y locales en su ámbito de competencia, que no figuran en el balance, pero refuerzan la vigilancia sobre los límites de velocidad en el conjunto de la red viaria.
Dónde se corre más: autovías concentran más denuncias, pero las convencionales crecen

Más de la mitad de las infracciones se registraron en autopistas y autovías: 38.303 denuncias, el 55,3% del total. En carreteras convencionales fueron denunciados 28.599 conductores, un 41,3%; en travesías se formularon 2.329 denuncias, el 3,4% restante.
El matiz importante no está en el número absoluto, sino en el porcentaje sobre los vehículos controlados. En carreteras convencionales se sancionó al 7,05% de los controlados, casi un punto más que en la campaña de abril. En autopistas y autovías el porcentaje se mantuvo estable en el 6,37%.
Es decir, aunque las autovías concentran más denuncias por el volumen de tráfico que soportan, es en las carreteras convencionales donde el problema crece. Para el conductor, este dato tiene una lectura práctica: en vías secundarias, el margen de error se reduce y el riesgo de sanción por exceso de velocidad es mayor.
El exceso de velocidad no siempre se queda en multa administrativa: 19 conductores acabaron a disposición judicial en una sola semana.
El dato más grave de la campaña es judicial. 19 conductores fueron puestos a disposición de la autoridad judicial por un delito contra la seguridad vial tipificado en el artículo 379.1 del Código Penal. Superaron en más de 80 km/h la velocidad permitida en la vía.
La cifra no es un pico aislado. La DGT señala que ha ido aumentando de forma progresiva y que casi triplica la registrada hace dos años. El organismo vincula esa persistencia a conductas especialmente graves y plantea la conveniencia de actualizar la normativa vigente para que resulte más disuasoria.
Endurecer las multas: qué plantea la DGT y qué puede cambiar
La DGT estudia endurecer las sanciones por velocidad a partir de estos resultados. No hay todavía un borrador cerrado ni una fecha de entrada en vigor, pero la lectura del balance oficial es clara: el régimen sancionador actual no está logrando disuadir a un porcentaje creciente de conductores.
El debate sobre endurecer las multas por exceso de velocidad no es nuevo en España. La DGT ha defendido en anteriores ocasiones que los límites se ajusten a la peligrosidad real de cada vía y que las sanciones cumplan una función disuasoria. La novedad ahora es que los propios datos de la campaña de agosto sirven de argumento.
Cualquier actualización normativa necesitará publicarse en el BOE y podría cambiar el régimen sancionador vigente. Hasta que eso ocurra, las reglas actuales siguen plenamente en vigor y los controles no se relajan: la Guardia Civil de Tráfico mantiene la vigilancia en autovías, carreteras convencionales y travesías.
Conviene no confundir una intención de reforma con una norma aprobada. Hoy por hoy, el endurecimiento de las multas por exceso de velocidad es un planteamiento que la DGT pone sobre la mesa, no una obligación publicada. El conductor debe cumplir los límites vigentes y asumir que la vigilancia va a seguir aumentando.
El conductor de a pie no necesita esperar a una reforma para evitar el problema. Cumplir el límite de velocidad en cada tramo y prestar atención a los cambios de señalización sigue siendo la medida más eficaz. En carreteras convencionales, donde la DGT detecta un aumento claro de denunciados, conviene extremar la prudencia.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: a todos los conductores, aunque el mayor aumento de infractores se registra en carreteras convencionales.
- Cifras a tener en cuenta: 69.231 denuncias en una semana, 6,7% de infractores y 19 conductores a disposición judicial por superar el límite en más de 80 km/h.
- Consejo para evitarlo: vigila la velocidad sobre todo en carreteras secundarias, donde el porcentaje de sancionados sube con más fuerza.

