El grupo Volkswagen podría desprenderse de dos de sus marcas más icónicas para financiar el ajuste más duro de su historia. Según adelanta el Financial Times, la cúpula alemana baraja vender Lamborghini (valorada en más de 22.000 millones de euros) y Ducati para sufragar un plan que incluye 100.000 despidos, el cierre de cuatro fábricas y una inversión millonaria en electrificación.
La noticia llega apenas unas semanas después de que VW colocara con éxito la mayoría del fabricante de motores marinos Everllence, una operación que ha disparado las especulaciones. Y aunque la dirección no comenta los rumores, lo cierto es que la tormenta que vive el mayor fabricante europeo explica que se plantee vender incluso a sus gallinas de los huevos de oro.
Un plan de ajuste sin precedentes
Volkswagen se enfrenta a una tormenta perfecta. A la competencia feroz de los fabricantes chinos se suma la presión de la transición al coche eléctrico, que exige inversiones colosales. La factura del ajuste previsto es de las que hacen temblar: hasta 100.000 puestos de trabajo recortados y cuatro plantas que echarán el cierre en los próximos años. No es un recorte cualquiera; es uno de los mayores procesos de reestructuración industrial de las últimas décadas en Alemania.
Con ese telón de fondo, los asesores llevan semanas insistiendo en que la venta de joyas como Lamborghini o Ducati daría un respiro inmediato a las cuentas. Y los números, desde luego, invitan a pensarlo.
Vender Lamborghini y Ducati sería soltar dos de las marcas más rentables del grupo para pagar la factura del cambio de era.
Lamborghini y Ducati: joyas con precio de salida
Las cifras marean. Audi —la división que controla ambas marcas— compró Lamborghini en 1998 por apenas 110 millones de euros. Hoy, Bloomberg Intelligence la valora en más de 22.000 millones, lo que supone una revalorización de 200 veces. El año pasado ganó 888 millones de euros pese a los problemas arancelarios y las tensiones comerciales.
Ducati, adquirida en 2012 por unos 909 millones, también genera márgenes envidables. Aunque no hay una valoración oficial pública, fuentes del sector sitúan su precio entre 1.500 y 2.000 millones. Su capacidad para atraer a compradores premium o fondos de inversión está fuera de toda duda.

El dilema es evidente: son marcas que facturan y tienen pedigrí, pero al mismo tiempo son activos líquidos en un momento en que cada euro cuenta. Los analistas consultados por el Financial Times se muestran escépticos, sin embargo. Creen que VW difícilmente soltará dos de sus negocios más rentables. La historia reciente del grupo, con intentos fallidos de vender Ducati hace unos años, refuerza esa postura.
¿Qué supondría para los aficionados al motor?
Si la operación cuajase, el impacto en el universo de los superdeportivos y las dos ruedas sería enorme. Un nuevo propietario —ya sea un fabricante chino, un fondo de inversión o incluso un grupo automovilístico rival— podría redefinir por completo la estrategia de modelos. ¿Superdeportivos híbridos más radicales? ¿Una Ducati todoterreno de alta gama que hoy no está en los planes? Todo estaría sobre la mesa.
Lo que está claro es que la simple noticia ha encendido las alertas en los concesionarios y entre los coleccionistas. Cualquier cambio de manos suele disparar los precios de los modelos de edición limitada y revalorizar las unidades previas a la venta. Si tienes un Lamborghini Huracán o una Ducati Panigale en el garaje, más te vale seguir las próximas semanas con atención.
Información útil para el conductor
- Valoraciones: Lamborghini, más de 22.000 millones de euros; Ducati, entre 1.500 y 2.000 millones.
- Posibles compradores: fondos de inversión, fabricantes chinos o grupos automovilísticos rivales.
- Impacto en el mercado: las ediciones limitadas y los modelos anteriores a la venta podrían disparar su cotización.
- Consejo de Motor16.com: si posees un Lamborghini o una Ducati, vigila cualquier anuncio sobre cambios en la red de talleres y la política de repuestos.
- Curiosidad: VW compró Lamborghini por 110 millones en 1998 y Ducati por 909 millones en 2012; la revalorización de la primera roza los 200x.

