La Triumph Tiger 1200 2027 estrena una pantalla TFT táctil de 7 pulgadas. Firmada por Bosch, integra Apple CarPlay y Android Auto sin cables y añade dos radares Bosch, uno delantero y otro trasero, que dan servicio a un paquete completo de asistentes al motorista.
En España aterriza en enero de 2027 con cuatro versiones y un precio de partida de 23.595 euros para la GT Pro. El tricilíndrico de 1.160 cc sube a 158 CV y 130 Nm, pero el salto que se percibe al manillar está en otro sitio: instrumentación, conectividad y seguridad activa.
Hasta ahora, la tecnología de esta maxi-trail se medía en modos de conducción y suspensión electrónica. A partir de 2027 se mide en pantalla táctil, en espejos que avisan de un vehículo en el ángulo muerto y en un control de crucero que sostiene la distancia con el coche de delante.
Qué se puede hacer con la pantalla de 7 pulgadas
La instrumentación pasa a un panel TFT de alta definición de 7 pulgadas desarrollado con Bosch, con certificación IP6K9K, vidrio antirreflejos y brillo automático. Traducido al uso real: aguanta agua a presión y polvo, no se convierte en un espejo cuando el sol pega de frente y ajusta su intensidad sin que el motorista toque nada.
La conectividad es inalámbrica. Los sistemas de proyección del móvil, Apple CarPlay y Android Auto, se enlazan sin cable y la pantalla admite tres formas de manejo: táctil por debajo de 2 km/h —parado o casi—, con los mandos retroiluminados del manillar en marcha, o por voz con Siri y Google Gemini a través del intercomunicador del casco.
Una pantalla táctil, dos radares y una suspensión que baja sola: la tecnología de la Tiger 1200 se nota tanto parada en un semáforo como rodando en autopista.
Sobre el depósito, un compartimento estanco guarda el teléfono, con toma USB-C de hasta 15 W y ventilador de refrigeración. Son los detalles que separan un sistema multimedia bien resuelto de un soporte improvisado con bridas.
Dos radares Bosch para vigilar delante y detrás
El radar delantero sostiene el grueso del paquete ARAS (Advanced Rider Assistance Systems, la versión para moto de los ADAS). Habilita el control de crucero adaptativo con modos Comfort y Dynamic, el asistente de adelantamiento, el control de velocidad en curva y un asistente para rodar en grupo sin acelerones ni frenadas en cadena.
- Asistente de frenada de emergencia y aviso de colisión frontal, con alerta en pantalla y vibración en el pedal del freno trasero.
- Asistente de distancia de seguridad, que mantiene el margen con el vehículo que circula delante.
- Detección de ángulo muerto, con testigos luminosos integrados en los retrovisores.
- Aviso de distancia trasera, para saber qué llega por detrás.
El radar trasero es el responsable de las dos últimas funciones. Todos estos sistemas trabajan en conjunto con el ABS y el control de tracción en curva, y la moto ofrece hasta ocho modos de conducción según versión, con los modos Off-road activables ya en marcha.
Lo que cambia de verdad al manillar
La otra gran novedad tecnológica no está en la pantalla, sino en la suspensión. La Showa EERA Heightflex combina horquilla invertida de 49 mm y monoamortiguador con precarga autonivelante, con tres tarados (Firme, Medio y Suave) y ajuste de compresión y extensión en tiempo real a partir de una IMU de seis ejes.
Su función estrella: baja automáticamente 30 mm la altura del asiento cuando la moto se detiene y la restablece en segundos al reanudar la marcha. El asiento va de 810 a 860 mm; con la opción baja y el sistema activo se queda en 790 mm. Triumph es el primer fabricante en implementar por completo este sistema.
Puesto en contexto, el salto es notable. Hace unos años, la referencia tecnológica en una maxi-trail era la suspensión semiactiva y un panel TFT en color; hoy la conversación gira alrededor de los radares y de la integración del teléfono. La Triumph Tiger 1200 2027 llega con las dos cosas a la vez y con una pantalla que, por primera vez en la marca, se maneja con el dedo.
Conviene mirar dos detalles antes de firmar el pedido. El primero, que el manejo táctil solo es posible por debajo de 2 km/h: en marcha se usan los mandos del manillar o la voz, así que quien venga de un cuadro pequeño necesitará un par de salidas para coger el gesto. El segundo, que los asistentes avisan e intervienen, pero no convierten la moto en un vehículo autónomo: el motorista sigue siendo responsable de lo que pasa delante.
El despliegue arranca con las primeras entregas en enero de 2027, y la gama se escalona entre los 23.595 euros de la GT Pro y los 26.195 euros de la Rally Explorer, con 250 y 268 kg en orden de marcha. La garantía de cuatro años sin límite de kilometraje y los mantenimientos cada 16.000 km completan una ecuación en la que la tecnología ya pesa tanto como el motor.
Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: pantalla TFT táctil de 7 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos; las primeras unidades llegan en enero de 2027 desde 23.595 euros.
- Lo que equipa: panel TFT Bosch IP6K9K con vidrio antirreflejos y brillo automático, dos radares Bosch (delantero y trasero), centralita ARAS con control de crucero adaptativo, frenada de emergencia, ángulo muerto y aviso de distancia trasera, más suspensión semiactiva Showa EERA Heightflex e IMU de seis ejes.
- Así te afecta como conductor: puedes tocar la pantalla solo con la moto parada, cambiar de aplicación por voz con el intercomunicador y dejar de adivinar qué vehículo llevas en el ángulo muerto, con aviso luminoso en el espejo.

