Cuando una furgoneta se usa ocho horas al día, los detalles del puesto de conducción dejan de ser un capricho. Renault lo sabe y por eso ha puesto el foco en lo que más se nota al rodar: la dirección y los frenos de la Trafic.
La dirección asistida eléctrica es nueva y está calibrada para pedir menos esfuerzo, sobre todo en ciudad y en maniobras de aparcamiento, donde más se agradece. Responde con más suavidad y naturalidad en los cambios de trayectoria y gana estabilidad en línea recta, lo que se traduce en menos correcciones en autovía. Los ingenieros también han retocado el número de vueltas de volante entre topes para buscar el punto medio entre agilidad urbana y aplomo en carretera.
Frenos de disco más generosos

El apartado de frenado también sube de nivel. Las pinzas delanteras pasan a ser de doble pistón y los discos crecen desde los 296 × 28 mm hasta los 320 × 30 mm. Con ello el pedal exige menos esfuerzo y la frenada resulta más progresiva, así que es más fácil dosificar la potencia. En un vehículo que a menudo circula cargado, esto se agradece.
Seguridad: cámara de monitorización y visión trasera de serie

La gran novedad en seguridad es una cámara avanzada que vigila la atención del conductor, un equipamiento cada vez más presente en los vehículos profesionales, donde las jornadas son largas. A ella se suma la cámara de visión trasera, que ahora es de serie en toda la gama. Ayuda en la ciudad y a la hora de estacionar en huecos justos, algo habitual para quien reparte o transporta pasajeros.
En el habitáculo de la Trafic Furgón debuta una tapicería de tejido gris oscuro jaspeado con costuras azules. Renault destaca que resiste mejor el desgaste, un punto clave en un vehículo de trabajo, y que le da un aire más cuidado al interior. Por fuera, la gama estrena llantas de acero de 17 pulgadas con embellecedores de diseño más aerodinámico, en acabado monocromo o bitono.
OpenR Link en el Trafic: pantalla de 10 pulgadas y cartografía HERE

El multimedia es otro de los grandes cambios. La pantalla táctil crece de 8 a 10 pulgadas y los tiempos de respuesta se han reducido a la mitad, así que el sistema va más ágil. OpenR Link se ofrece en dos configuraciones, ambas con duplicación inalámbrica del móvil mediante Apple CarPlay y Android Auto. La primera no incluye navegador. La segunda suma navegación conectada y acceso a aplicaciones, y sustituye la cartografía de TomTom por la de HERE.
Para quienes viajan detrás, la oferta de carga mejora. En las versiones con segunda y tercera fila de asientos, cada fila dispone de cuatro puertos USB-C con hasta 80 W de potencia, suficiente para alimentar un ordenador portátil. Es un dato que interesa especialmente al transporte de pasajeros y a las versiones de ocio. La iluminación LED, además, pasa a ser de serie en el habitáculo y en la zona de carga. En la Furgón facilita la carga y descarga cuando hay poca luz.
Gama: L1, L2 y cambio manual o EDC de nueve marchas

La Trafic mantiene su amplia oferta de versiones, con motores diésel y eléctricos. Se vende en dos longitudes, L1 y L2, y con caja manual o con la transmisión automática EDC de nueve velocidades. Dentro de la oferta de fábrica hay variantes combi, de transporte de pasajeros, adaptadas a personas con movilidad reducida y la versión de ocio Escapade. Su generosa anchura de carga y su espacio de trabajo bien aprovechado la hacen una base muy válida para transformaciones. Renault cuenta para ello con una red de más de 300 carroceros y transformadores certificados.
Para simplificar la vida a quien necesita una furgoneta transformada, la marca francesa ofrece el sello Converted by Renault. Entrega el vehículo ya transformado desde fábrica, con un único interlocutor, una sola factura, una garantía única y un posventa que cubre vehículo y transformación.
La aplicación Convertor Companion va un paso más allá. Está integrada en el sistema multimedia y permite a los transformadores llevar a la pantalla central los mandos de equipos específicos. Así, el conductor puede ajustar la temperatura de un vehículo frigorífico, controlar la iluminación de un taller móvil o manejar equipos de un vehículo de emergencia. El resultado es un salpicadero más limpio y ergonómico, sin interruptores añadidos.




























