El veterano Toyota Probox vuelve a convertirse en noticia. Y no por recibir un rediseño exterior, una nueva mecánica o un salto tecnológico profundo, sino por algo mucho más discreto… pero significativo. La marca japonesa ha decidido actualizar uno de los modelos más veteranos de su gama con una única novedad: todas las versiones incorporan ahora el sistema telemático T‑Connect, un añadido que introduce funciones de seguridad y asistencia que, curiosamente, encajan muy bien en un coche tan tradicional como este.
El Toyota Probox se puede considerar un verdadero superviviente. Su nombre se remonta al año 2002 y la segunda generación lleva en el mercado desde 2014. Doce años en los que la marca japonesa lo ha ido refrescando con pequeños retoques, casi siempre centrados en equipamiento o seguridad, pero sin alterar su esencia. La carrocería sigue siendo la misma, el interior conserva ese aire práctico y espartano, y su filosofía continúa orientada al trabajo diario, al reparto y a quienes necesitan un vehículo sencillo, robusto y sin complicaciones.
El Toyota Probox ahora puede estar equipado con la tecnología T-Connect

La actualización del año pasado ya había introducido mejoras en seguridad y algunos ajustes en el habitáculo. Ahora, el Toyota Probox suma de serie el DCM (Dispositivo de Comunicación Dedicado) y cinco años de servicios T‑Connect gratuitos. Y aquí es donde entra en juego la novedad más llamativa: el sistema HelpNet, vinculado a los airbags y capaz de llamar de forma automática a los servicios de emergencia en caso de accidente. Una función que ya hemos visto en modelos más modernos, pero que en el Toyota Probox supone un salto importante.
Además, el vehículo incluso puede alertar a la policía si detecta una conducción agresiva, interpretando que podría haber sido robado o que el conductor está en peligro. La marca japonesa asegura que el sistema está calibrado para evitar falsos positivos, aunque es inevitable imaginar la escena: un Toyota Probox siendo conducido “con entusiasmo” y el sistema preguntándose qué demonios está pasando. No parece el coche ideal para una conducción deportiva, así que probablemente el algoritmo no tendrá demasiado trabajo.
Un veterano modelo que se puede controlar desde tu smartphone

La actualización también incluye el sistema eCare, pensado para situaciones en las que aparece un testigo luminoso en el cuadro y el conductor no sabe si puede seguir circulando. A través de la aplicación, es posible contactar con un centro de atención telefónica que ofrece recomendaciones sobre cómo actuar. La marca japonesa lo explica de forma sencilla: “Si no está seguro de si puede seguir conduciendo, le ofrecemos consejos sobre las medidas adecuadas”. Una ayuda que, en un vehículo eminentemente funcional, puede marcar la diferencia entre perder tiempo o resolver el problema rápidamente.
La aplicación móvil My Toyota+ añade otra capa de comodidad. Permite comprobar a distancia si las puertas están cerradas, si las luces de emergencia están encendidas o si el vehículo ha sido desbloqueado. Son funciones que ya forman parte del día a día en modelos más modernos, pero que en el Toyota Probox representan un salto hacia una conectividad que hasta ahora le sonaba a verdadera ciencia ficción.
Ni una sola sorpresa mecánica para este Toyota Probox

En cuanto a la mecánica, la marca nipona no ha tocado nada. Eso significa que el Toyota Probox mantiene su gama de motores que arrancan con un bloque de gasolina de 1.5 litros con 109 CV y 136 Nm, disponible con tracción delantera o total, siempre acompañado de una transmisión automática de tipo CVT. Pero también se ofrece con un sistema híbrido que proporciona 100 CV (73 CV del 1.5 y 61 CV del motor eléctrico), enviados exclusivamente a sus dos ruedas delanteras por medio de un cambio automático, también de tipo CVT. Se trata de opciones pensadas para conseguir la máxima eficiencia y la máxima fiabilidad, sin pretensiones deportivas ni complicaciones técnicas.
La marca japonesa también ha añadido el Toyota Probox a su servicio de suscripción KINTO, ampliando las opciones para quienes prefieren pagar una cuota mensual en lugar de comprar el vehículo. Si se opta por la compra tradicional, el precio de este incombustible automóvil arranca en 1.965.700 yenes (10.855 euros) para la versión de gasolina con tracción delantera y 2.127.400 yenes (11.745 euros) para la versión con tracción total. En la parte alta de la gama nos encontramos con el Toyota Probox F Hybrid, que combina el sistema híbrido con parachoques pintados en el color de la carrocería y un equipamiento más rico por 2.308.900 yenes (12.745 euros). Ahora bien, en todos los casos, el sistema telemático supone un incremento de 47.300 yenes (260 euros).
Después de todo esto, la pregunta de obligado cumplimiento no es otra que ¿Habrá una nueva generación de Toyota Probox? Los rumores apuntan a que sí. La prensa japonesa habla de una generación completamente renovada para finales de 2027 o comienzos de 2028, construido sobre la plataforma TNGA‑B que utiliza el actual Yaris y con un diseño y tecnología mucho más modernos. También se espera un aumento de precio, algo lógico si el modelo da el salto que se comenta.
Cinco claves del Toyota Probox actualizado
– T‑Connect de serie con cinco años de servicios gratuitos.
– HelpNet para avisar a emergencias y detectar conducción agresiva.
– Funciones eCare para asistencia cuando aparece un testigo luminoso.
– Conectividad My Toyota+ con control remoto del vehículo.
– Rumores de nueva generación prevista para 2027‑2028.

