El Toyota Land Cruiser Serie 70 y el misterio de las máscaras de sus pilotos traseros

Uno de los detalles más característicos del legendario Toyota Land Cruiser Serie 70 y en el que muy pocos se han fijado, es en el motivo de ocultar los pilotos traseros en las unidades que se venden en algunos mercados. Pues tiene su razón de ser.

El Toyota Land Cruiser Serie 70 es uno de esos automóviles que han nacido para desafiar el paso del tiempo. Lleva en producción desde el año 1984, con pequeñas actualizaciones que han ido moldeando su carácter sin alterar su esencia original. Su rediseño más reciente recuperó detalles como los icónicos faros redondos, un guiño nostálgico que encantó a los entusiastas. Pero también introdujo un detalle que desconcertó a muchos: paneles pintados en el color de la carrocería en el lugar donde deberían estar los pilotos traseros. Un motivo extraño, casi provocador, que llevó a preguntarse por qué Toyota ocultaría algo tan básico como la iluminación en la parte posterior.

La respuesta es tan simple como contundente: normativa. Las regulaciones de seguridad en mercados como Japón o Europa exigen que los pilotos traseros combinados sean visibles desde ciertos ángulos laterales y también cuando el portón trasero se encuentra abierto. Y aquí entra en juego un elemento clave de la Serie 70 del Toyota Land Cruiser: la rueda de repuesto. Al estar montada en el portón, bloquea parcialmente las luces superiores desde algunos ángulos. En lugar de rediseñar la carrocería, la compañía japonesa optó por una solución pragmática: trasladar los pilotos funcionales al parachoques trasero y dejar en el pilar unos paneles decorativos que simulan la presencia de las ópticas.

El detalle de los pilotos del Land Cruiser 70 abre un abanico de posibilidades a los especialistas

2024 Toyota Land Cruiser Serie 70. Imagen estudio.
Foto: Toyota

Esta solución ‘de emergencia’ varía según el mercado. En Australia, por ejemplo, las luces inferiores conviven con las superiores funcionales. En Japón y en otros países asiáticos, los clientes reciben esas tapas acabadas en el color de la carrocería, que no cumplen ninguna función más allá de mantener la estética. Aunque pueda parecer una rareza reciente, lo cierto es que esta estrategia tiene historia dentro de la familia Land Cruiser. Ya en los años ‘80, algunas variantes europeas del LJ70 montaban las luces principales en el parachoques posterior, dejando las aberturas superiores para funciones secundarias.

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Con el tiempo, esta peculiaridad ha dado pie a un pequeño fenómeno en el mercado de accesorios. Como Toyota utiliza las mismas prensas de carrocería en todas sus plantas, eliminar las luces simuladas se ha convertido en una modificación muy popular. Talleres especializados, como Toms Gear en Tailandia, han demostrado que los modelos con especificaciones japonesas mantienen los puntos de montaje originales ocultos tras las tapas. El único obstáculo es el cableado: la fábrica no deja un circuito activo detrás de esos paneles, por lo que los instaladores deben tender cables desde las luces del parachoques hasta los pilares superiores.

Un detalle que se repite en algunos de los totodterreno más míticos de la historia

Una vez resuelto el cableado, el resto es casi artesanal. Se retiran las tapas, se instalan los conjuntos de luces reales procedentes de versiones globales y se atornillan en su lugar. El resultado es un Toyota Land Cruiser Serie 70 con la iluminación completa en los pilares, tal y como muchos aficionados consideran que este emblemático todoterreno debería haber salido de fábrica.

2003 Land Rover Freelander. Imagen.
Foto: Land Rover

Y que sepas que la compañía japonesa no está sola en este enfoque. Suzuki lo ha aplicado en varias generaciones de los míticos Jimny, Vitara y Grand Vitara. Mitsubishi Pajero, Nissan Patrol e Isuzu Trooper también recurrieron a la iluminación en el parachoques para evitar que la rueda de repuesto obstruyera la visibilidad de sus grupos ópticos superiores. Incluso aquí en Europa se vio este ‘truco’: el primer Land Rover Freelander colocaba sus pilotos traseros principales en el parachoques por la misma razón.

El Toyota Land Cruiser Serie 70, en definitiva, no es un capricho extraño, sino un ejemplo más de cómo la normativa puede moldear el diseño de un verdadero icono sin alterar su espíritu.

Cinco claves del detalle de los Land Cruiser Serie 70

  • Normativa estricta que obliga a reubicar las luces traseras.
  • Rueda de repuesto como elemento que bloquea la visibilidad lateral.
  • Luces en el parachoques como solución funcional y global.
  • Modificación popular para restaurar las ópticas superiores.
  • Historia compartida con otros todoterrenos clásicos.

Fotos: Toyota