Polaris RZR Pro R Boost: 280 CV para desayunar dunas desde primera hora

Polaris lanza una variante aún más extrema de su impresionante RZR, un side by side disponible con dos o cuatro plazas que recurre a un poderoso motor 2.0 Turbo con la potencia de un picante compacto.

Son muchos los compactos deportivos que rondan la cifra de potencia del nuevo Polaris RZR Pro R Boost, la última barbaridad firmada por el fabricante canadiense. Hyundai i30 N, Volkswagen Golf GTI… ejemplos que, además, quedan eclipsados por la factura de compra de esta criatura diseñada para devorar dunas, rocas y pistas con una facilidad insultante. La gran novedad de esta versión Boost es su motor de dos litros y cuatro cilindros con turbocompresor, capaz de entregar 280 CV a 7.000 rpm, 55 CV más que la versión Pro R convencional. A ello se suman 292 Nm de par a 4.000 rpm, cifras que, más allá del papel, definen el carácter de un vehículo que no entiende de medias tintas y que se mueve con una contundencia difícil de comparar con nada que circule por carretera abierta.

Lo que realmente marca diferencias es cómo transmite esa potencia al terreno. La tracción total, combinada con un modo específico para operar solo con dos ruedas motrices, permite adaptar el comportamiento a cada superficie. La transmisión CVT elimina los cambios de marcha y garantiza una aceleración continua, siempre disponible, siempre lista para empujar. Polaris no ofrece cifras oficiales de prestaciones, pero tampoco hacen falta: con este planteamiento, la velocidad es una consecuencia lógica. El Pro R Boost se ofrece en versiones Ultimate y Ultra, con carrocerías de dos y cuatro puertas y pesos que oscilan entre 1.148 y 1.294 kilos. Son cifras elevadas para un todoterreno de 3,47 o 4,20 metros de largo, pero justificadas por la robustez del conjunto. Además, Polaris presume de que su turbocompresor mantiene la potencia máxima incluso a 3.050 metros de altitud, un detalle que quienes viven entre dunas y montañas valorarán tanto como sus prestaciones.

Polaris pide un mínimo de 49.999 dólares para llevarte este RZR Pro R Boost a casa

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La suspensión es otro de los pilares del Pro R Boost. Polaris recurre a amortiguadores Fox con válvulas electrónicas capaces de ajustar compresión y extensión hasta 200 veces por segundo, un sistema pensado para absorber impactos violentos y estabilizar el vehículo en terrenos irregulares. Los neumáticos BFGoodrich Mud‑Terrain de 32 pulgadas, montados en llantas de 15, y una distancia al suelo de 40 centímetros completan un conjunto preparado para conquistar prácticamente cualquier escenario. Pero este todoterreno no se limita a la mecánica: incorpora un sistema de audio Rockford Fosgate resistente al agua, pantalla vertical de 10,4 pulgadas con Apple CarPlay, GPS integrado, cuadro digital de cuatro pulgadas, asientos calefactados y ventilados, volante de competición y hasta auriculares Bluetooth opcionales. Un juguete extremo, sí, pero con comodidades que recuerdan a un turismo moderno.

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El único freno llega con el precio. El Polaris RZR Pro R Boost Ultimate arranca en 49.999 dólares (42.880 euros), mientras que la versión de cuatro puertas sube a 53.999 dólares (46.315 euros). Las variantes Ultra, con suspensión aún más efectiva, volante de competición y detalles en fibra de carbono, elevan la factura hasta 52.999 y 56.999 dólares (45.455 y 48.885 euros) según carrocería. Es un capricho caro, pero también uno de los todoterrenos más avanzados y potentes que se pueden comprar hoy. Por ahora, Polaris no ha confirmado cuándo saldrá de Estados Unidos, aunque en España sigue disponible el Pro R convencional, que tampoco se queda corto con sus 225 CV y un precio desde 49.690 euros.