Silence comercial eléctrico: Acciona negocia con Geely y Chery para lanzar nuevos microvehículos de reparto urbano

Las conversaciones con Geely y Chery buscan inyectar competitividad a Silence y acelerar su salto al reparto urbano eléctrico. Sin embargo, no hay plazos, especificaciones ni confirmación de producto comercial.

Acciona está cerrando conversaciones con Geely y Chery, dos de los mayores constructores chinos, para abrir el capital de Silence e impulsar su salto a los microvehículos comerciales eléctricos. La operadora española busca sumar tecnología y capacidad industrial asiática para competir en un segmento, el del reparto urbano de última milla, donde el coste y la eficiencia son determinantes para autónomos y pequeñas flotas.

La ficha rápida para el profesional

  • Por qué es importante: La posible entrada de capital y tecnología chinos en Silence podría acelerar el lanzamiento de un microcomercial eléctrico asequible para el reparto urbano de última milla, un nicho con poca oferta específica hoy.
  • Ventajas e inconvenientes: A favor: Economías de escala gracias a los partners chinos, potencial para un precio de partida muy competitivo; un vehículo pequeño y ágil idóneo para núcleos urbanos con restricciones medioambientales; respaldo financiero del grupo Acciona. En contra: El proyecto está en fase de negociación y carece de fechas, especificaciones técnicas y confirmación de producción; la competencia en el segmento de microvehículos comerciales —como el Citroën Ami Cargo o los derivados de quadriciclo— es limitada pero ya está presente; la imagen de marca de Silence en el ámbito comercial es aún muy débil.
  • Datos técnicos clave: Sin confirmar. La gama actual de Silence incluye minicoches urbanos y motocicletas eléctricas, pero no modelos comerciales de carga. En el segmento de microcomerciales, los rivales ofrecen entre 100 y 200 kg de carga útil, volúmenes de 1 a 2 m³ y autonomías de 75 a 200 km en ciclo WLTP urbano.

Una alianza estratégica para ganar competitividad

José Manuel Entrecanales, presidente y CEO de Acciona, admitió esta semana que el grupo está en conversaciones con varios fabricantes chinos, entre ellos Geely y Chery, así como con entidades financieras asiáticas, para encontrar la fórmula que convierta a Silence en una compañía verdaderamente competitiva. “Estamos en conversaciones con varios socios potenciales y nos estamos moviendo para ver si podemos juntar capacidades con un operador chino u asiático”, declaró Entrecanales, sin precisar si la operación se cerrará como una venta de participación o mediante una joint venture.

El directivo subrayó la “velocidad extraordinaria” a la que está avanzando el vehículo eléctrico gracias al desarrollo tecnológico chino y reconoció que la presión competitiva está afectando directamente a la viabilidad de Silence, una marca que presentó en julio de 2024 su minicoche urbano eléctrico pero que necesita un empuje industrial para escalar y llegar al segmento comercial.

Publicidad

Silence, hasta ahora conocido por sus motos eléctricas y un pequeño coche urbano, no cuenta con un modelo comercial en su gama. Sin embargo, la plataforma minicar podría evolucionar hacia una carrocería de carga con un coste de desarrollo reducido, apalancando las economías de escala que aportarían Geely o Chery.

Si la alianza con Geely y Chery cristaliza, Silence tendrá la oportunidad de cubrir un hueco que hoy deja desatendidos a miles de autónomos del reparto urbano en España.

La posible entrada de capital asiático en Silence no es un caso aislado y podría acelerar el lanzamiento de un vehículo comercial, aunque todavía no hay plazos concretos a el respecto. Stellantis opera ya una joint venture con Leapmotor para fabricar y vender coches eléctricos, y ha anunciado un acuerdo con Dongfeng. En España, la marca Ebro ha sellado una alianza con Chery para ensamblar modelos con tecnología china en la planta de Barcelona, y Geely negocia con Ford la adquisición de parte de la planta de Almussafes. La estrategia de Acciona sigue ese mismo patrón: buscar un socio asiático que aporte plataformas, baterías y costes de producción imposibles de alcanzar en solitario para un pequeño fabricante español.

La noticia cobra especial relevancia para el profesional del transporte urbano. Un microcomercial eléctrico de cero emisiones, con dimensiones contenidas y un precio ajustado, podría convertirse en la herramienta de trabajo ideal para autónomos de la mensajería, el reparto de comida a domicilio, las farmacias, los servicios técnicos y las distribuidoras de paquetería ligera. La clave estará en la relación entre carga útil, autonomía real en ciclo urbano y precio sin IVA. Si los futuros productos de Silence logran cifras competitivas —por ejemplo, unos 150 kg de carga útil, 1,5 m³ de volumen y 150 km de autonomía WLTP urbano por debajo de los 12.000 euros—, muchos autónomos podrían dar el salto a la electrificación sin las barreras actuales de las furgonetas de mayor tamaño.

No obstante, la prudencia es obligada. Silence aún no ha anunciado ningún modelo de microcomercial, y los plazos de desarrollo, homologación y lanzamiento se miden en años. Los profesionales que operan con urgencia no pueden esperar a que la alianza se concrete, mientras que las flotas más grandes necesitarán ver datos homologados, costes de mantenimiento, disponibilidad de recambios y una red de distribución consolidada antes de apostar por una marca desconocida en este segmento.

Lo que debes vigilar si eres autónomo o gestionas una flota

La eventual llegada de un Silence comercial eléctrico es una noticia positiva para el mercado, pero está cargada de incertidumbres. Hasta que no se cierre la operación y se publiquen las especificaciones oficiales, cualquier cifra de precio, autonomía o capacidad es pura especulación. La experiencia reciente con otras marcas de nueva creación enseña que los plazos se dilatan y que los costes finales pueden ser superiores a los previstos.

Para el autónomo que necesita un vehículo en los próximos 12 o 18 meses, la recomendación es seguir de cerca las noticias sobre la alianza, pero tomar decisiones de compra o renting basadas en el catálogo disponible hoy. Modelos como el Citroën Ami Cargo, el Renault Twizy Cargo o los pequeños triciclos y quadriciclos eléctricos de marcas especializadas ofrecen soluciones inmediatas, aunque con prestaciones limitadas. Si Silence logra superar esas limitaciones y poner en el mercado un microcomercial con más autonomía y capacidad de carga por un precio similar o inferior, podrá captar una porción importante del pastel.

Publicidad

Desde la perspectiva de la gestión de flotas, el movimiento de Acciona abre una puerta a una futura diversificación de proveedores, pero no altera el TCO (coste total de propiedad) a corto plazo. La clave estará en la futura oferta de renting y en la cobertura del servicio posventa en la red de concesionarios del grupo. Si la operación se materializa, el próximo gran hito será la presentación del primer prototipo comercial, probablemente en algún salón como el IAA Transportation o Solutrans.

Mientras tanto, los profesionales pueden seguir las informaciones oficiales de Acciona y Silence, y evaluar las ayudas del Plan MOVES Flotas y otros programas autonómicos que ya están disponibles para la electrificación del reparto urbano con independencia de la marca.

Publicidad