Asegurar un coche eléctrico ya no es más caro que asegurar un diésel. La prima media anual de ambos se situó en 531 euros entre julio y septiembre de 2026, según el Asegurómetro T3 2026 elaborado por PRISMA, la unidad de análisis de datos de ebroker, sobre una muestra de 235.465 pólizas.
Hace un año la diferencia era de 18 euros: el eléctrico pagaba 553 euros y el diésel 535. Ahora es de cero. La póliza del vehículo cero emisiones bajó un 4% interanual, 22 euros menos al año, mientras la del gasóleo apenas retrocedió un 0,7%, cuatro euros.
Qué ha cambiado para que la prima del eléctrico se iguale a la del diésel
La convergencia no responde a una coincidencia puntual. Un mayor volumen de ventas de coches eléctricos, un histórico de siniestralidad más amplio, más experiencia de las compañías y una red de reparación cada vez más cualificada explican el movimiento. El contexto refuerza el dato: en 2025 las tarifas del sector crecieron a un ritmo que triplicó el IPC. Que la póliza del eléctrico haya bajado mientras el mercado presionaba al alza apunta a un cambio estructural, no a un ajuste de temporada.
El eléctrico tampoco es el vehículo más barato de asegurar. Los coches de gasolina siguen a la cabeza del ahorro, con una prima media de 279 euros anuales, prácticamente la mitad. La lectura es doble: la brecha frente al diésel se ha cerrado, pero la normalización tarifaria aún no ha llegado al conjunto del mercado.
La prima media ya no distingue entre eléctrico y diésel, pero la diferencia aparece al contratar un todo riesgo y entra en juego la batería.
Dónde sigue costando más: la batería y el todo riesgo
La cobertura obligatoria a terceros no distingue si el coche quema combustible o usa energía eléctrica. La disparidad aparece en las modalidades completas. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) constató en mayo de 2026 que el todo riesgo de un eléctrico era, de media, un 36% más caro que el de un equivalente de gasolina de similar precio y potencia.
La razón está en la reparabilidad. Tras un impacto grave, los daños en el acumulador pueden obligar a sustituirlo por completo, con costes que en modelos de gran autonomía rozan los 15.000 euros. La tendencia, sin embargo, se suaviza: la asociación alemana de aseguradoras GDV estima que los siniestros a todo riesgo de eléctricos resultan entre un 15% y un 20% más costosos que los de combustión equivalentes, por debajo del rango del 20% al 25% del ejercicio anterior.
Antes de contratar, tres comprobaciones concretas sobre la póliza:
- Protección de la batería: verificar si la póliza cubre daños específicos en el acumulador o su reemplazo por impacto.
- Cable y punto de carga: confirmar que la cobertura de robo o vandalismo incluye el cable de recarga y el wallbox doméstico.
- Asistencia desde el kilómetro 0: remolque hasta el cargador más cercano si la batería se agota por completo.
Qué mirar antes de firmar y cómo rebajar la prima
El coste de la póliza deja de ser, por sí solo, un argumento para descartar un eléctrico frente a un diésel. Eso no significa que cualquier presupuesto valga. La edad del conductor, la zona geográfica, la potencia del vehículo y el historial de siniestralidad condicionan el importe final, y dos conductores con el mismo coche pueden pagar primas muy distintas.
De ahí que la comparación con presupuestos personalizados siga siendo el paso más rentable. Conviene revisar la modalidad contratada —a terceros, terceros ampliado o todo riesgo con franquicia— y calibrar la franquicia, la parte del siniestro que asume el usuario antes de que la aseguradora pague. Subirla de 300 a 600 euros reduce la prima, pero encarece cada parte.
También merece la pena comprobar el valor asegurado del vehículo con el paso de los años. Un eléctrico de cinco años no vale lo mismo que el día de la compra, y mantener un todo riesgo sin franquicia sobre un coche devaluado encarece el recibo sin mejorar la indemnización. La revisión anual, coincidiendo con la renovación, es el momento natural para hacer números. El siguiente hito será ver si la convergencia con el diésel se consolida en el informe del próximo trimestre, previsiblemente ya en 2027.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: coberturas que en un eléctrico marcan la diferencia: protección del acumulador frente a impacto, robo del cable de recarga y del wallbox doméstico, y asistencia con remolque hasta el cargador más cercano.
- A quién va dirigido: conductores que valoran dar el salto a la movilidad eléctrica o que ya tienen un coche a baterías y afrontan la renovación anual, sobre todo si contratan todo riesgo.
- Cuánto cuesta: 531 euros de prima media anual para un eléctrico, la misma cifra que un diésel y 22 euros menos que el año anterior. La gasolina se queda en 279 euros, y el todo riesgo de un eléctrico puede resultar un 36% más caro que el de un equivalente de gasolina.

