Los secretos del V12 del hiperdeportivo NILU: Lo que sabemos y lo que inferimos

Nilu27 ha proporcionado los primeros datos de su revolucionario V12, capaz de desarrollar más de 1.085 CV y 860 Nm sin ningún tipo de sobrealimentación, y lo ha hecho junto con una serie de imágenes que nos permiten inferir algunas de las soluciones técnicas empleadas en su desarrollo.

El primer encendido del V12 del hipercoche NILU, confirmado por Nilu27 y Hartley Engines, ha abierto la puerta a que ingenieros y aficionados analicen en detalle las imágenes y los datos publicados por la marca.

Comenzando por lo que sabemos a ciencia cierta, el motor Nilu es un V12 atmosférico de 6,5 litros con un ángulo de 80 grados y configuración de uve caliente, con los colectores de escape situados entre las culatas. Nilu27 confirma una potencia de 1.070 hp (1.085 CV) a 11.000 rpm, cifra ya superada en las primeras pruebas en banco, así como un par motor de 860 Nm a 7.000 rpm. Además, la unidad motriz se acopla a una caja de cambios manual de siete velocidades. Estos son, hasta la fecha, los únicos datos oficiales.

Lo que “creemos saber” del V12 de NILU

A partir de lo que sabemos y de las imágenes proporcionadas, el análisis técnico entra en el terreno de la deducción. De entrada, el motor entrega una potencia específica de entre 165,7 y 168,2 CV por litro (tomando como referencia la cifra oficial de 1.085 CV y un arco de cilindrada de 6.450 y 6.549 centímetros cúbicos, ya que desconocemos el desplazamiento exacto de la suma de sus 12 cámaras de combustión).

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Esta cifra es realmente excepcional para un motor de calle sin sobrealimentación. A modo de comparación, el motor Ferrari F140 (empleado en diferentes configuraciones por los Ferrari Enzo, 599, F12, 812 y Maserati Birdcage 75th, entre otros) ha llegado a ofrecer un máximo de 129,3 CV/litro en su versión de mayor rendimiento específico, que le corresponde al exclusivo Ferrari SP3 Daytona, con 840 CV a 9.250 rpm para una cilindrada de 6.496 centímetros cúbicos. En versiones de competición, el F140 ofrece un rendimiento marginalmente superior, pero siempre lejos de los al menos 165,2 CV/litro del NILU.

Este nivel de potencia se obtiene a partir de un par motor específico de unos 132 Nm por litro, a partir de la cifra de 860 Nm de par máximo a 7.000 rpm declarada por Nilu27. De esa misma cifra, se deduce una presión media efectiva (BMEP) de almenos entre 13 y 14 bares en el punto de par máximo, lo que sugeriría una eficiencia volumétrica superior al 110-120 por ciento beneficiada por los cuerpos de mariposa individuales y los colectores de escape afinados individualmente para acelerar la salida de los gases.

Los secretos del V12 del hiperdeportivo NILU: Lo que sabemos y lo que inferimos

Los colectores del V12 Nilu, por cierto, son una auténtica escultura y responden a la estructura 6-2-1-3, sólo posible gracias a la configuración en uve caliente. Se sitúan en una posición elevada, lo que ayuda a disipar la temperatura y a conducir la presión de los gases al centro de la zaga, interviniendo en la aerodinámica del vehículo, especialmente a elevada velocidad y con alta carga de motor.

La línea de escape, por cierto, está íntegramente impresa en 3D en Inconel, una superaleación austenítica —estructurada con base de hierro y carbono— compuestas principalmente por níquel, cromo y otros elementos como molibdeno, niobio y titanio. Propiedad de Special Metals Corporation, el Inconel es ampliamente reconocido en la industria aeroespacial, automotriz y energética por su extraordinaria resistencia a la oxidación, las presiones extremas y el calor extremo.

En el terreno termodinámico, es posible estimar una eficiencia térmica bruta de entre el 38 y el 42 por ciento en el punto óptimo de funcionamiento, con un consumo específico probable de entre 230 y 260 gramos por kWh a plena carga, todo ello con una relación de compresión de entre 13:1 y 14:1, sin que ninguno de estos datos sean, insistimos, más que una estimación.

Nilu: Qué exigiría técnicamente un V12 atmosférico de 1.085 CV

Para sostener un régimen máximo de 11.000 rpm —supuestamente el motor podría alcanzar en torno a las 15.000 rpm—, es imprescindible contar de componentes como pistones forjados ultraligeros, bielas de titanio o acero de alta resistencia, cigüeñal nitrurado, válvulas de titanio refrigeradas por sodio, cárter seco de alta capacidad y los mencionados colectores de escape en Inconel. Como “director de orquesta” no faltaría una gestión electrónica de motorsport para el control de la inyección, el encendido y la detonación.

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Los secretos del V12 del hiperdeportivo NILU: Lo que sabemos y lo que inferimos

De cara a la alimentación del motor, el motor NILU contaría con cuerpos de mariposa individuales para cada cámara de combustión, cada una de las cuales dispondría de su propia bobina de encendido —tal y como puede deducirse de las imágenes—  y cotas supercuadradas —elevado diámetro y carrera muy corta—.

Entre las partes móviles no podemos dejar de mencionar un cigüeñal plano muy equilibrado con contrapesos mínimos y una distribución por cadenas múltiples con sofisticados mecanismos tensores que sugieren una rigidez torsional extrema del bloque (de aluminio) para mantener la sincronía a regímenes donde las fuerzas inerciales son enormes. El cárter seco (deducible por su escasa altura y la casi ausencia de una zona de bombeo) permite bajar el centro de gravedad y mantener la lubricación bajo aceleraciones laterales extremas.

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La distribución —de la que hay una radiografía entre el material gráfico facilitado— responde a un planteamiento bastante clásico DOHC de 4 válvulas por cilindro con ángulos estrechos, taqués y muelles convencionales. El diseño de las culatas parece optimizado para una combustión rápida con turbulencia controlada e inyección directa, permitiendo una relación de compresión alta (superior a 13:1) sin detonación empleando gasolina de alto octanaje.

La unión motor-caja es compacta y de apariencia ultra-rígida. Este motor no es sólo un motor, sino que está pensado como elemento estructural del chasis. Los escapes que salen hacia atrás y la forma de los colectores sugieren un empaquetado que minimiza longitud total y contribuye al centrado de masas, con el cambio por detrás del eje trasero.

En cualquier caso, cuando llegue a la producción, este V12 se situará como el motor atmosférico más potente jamás desarrollado para un hiperdeportivo de producción sin apoyo híbrido, priorizando la respuesta y el carácter analógico sobre cualquier otra consideración.

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