Estados Unidos rebaja los objetivos de eficiencia para abaratar cada coche nuevo unos 920 euros y, a cambio, asume 360.000 millones de litros adicionales de gasolina hasta 2050. La propuesta que prepara la administración estadounidense revisa los estándares de consumo de turismos y vehículos comerciales ligeros entre los años modelo 2022 y 2031 y afloja la media prevista para 2031 desde 4,7 hasta 6,8 l/100 km.
Qué propone exactamente Estados Unidos
Según las autoridades de Estados Unidos, el cambio no obliga a los fabricantes a empeorar sus motores. Lo que hace es reducir la presión para invertir en híbridos, aerodinámica, aligeramiento de peso y otras tecnologías destinadas a contener el consumo. La consecuencia directa es un coche más barato de producir, pero más gastón durante toda su vida útil.
La media de consumo prevista para 2031 se relaja desde 50,4 a 34,5 millas por galón, equivalentes a 4,7 y 6,8 litros cada 100 kilómetros. Esa cifra no describe un coche concreto, sino la media del conjunto de vehículos que vende cada fabricante, un esquema parecido al sistema de emisiones medias de la Unión Europea.
La propuesta, denominada SAFE III, mantiene ese sistema de medias. Una marca estadounidense puede seguir vendiendo pick-up de gran tamaño, aunque tendrá que compensarlas con turismos eficientes, híbridos y eléctricos. La diferencia es que un objetivo más relajado reduce la necesidad de electrificar ciertos modelos y permite mantener motores grandes durante más tiempo.
El texto revisa retroactivamente los objetivos desde el año modelo 2022 y modera los incrementos anuales hasta dejarlos entre el 0,25% y el 0,7%, lejos del 10% que contemplaba la normativa anterior. Desde 2028, la propuesta también plantea clasificar más SUV compactos y crossover como turismos, una categoría sometida a objetivos más estrictos, y acabar con el intercambio de créditos entre fabricantes.
- La media de consumo en 2031 pasa de 4,7 a 6,8 l/100 km.
- El ahorro estimado por coche ronda los 920 euros, cerca de 1.000 dólares.
- Los incrementos anuales se moderan hasta entre el 0,25% y el 0,7%.
Cuánto se ahorra en fábrica y cuánto se paga en gasolina

La evaluación económica preliminar publicada en Estados Unidos cifra en un 44% la reducción del coste tecnológico añadido por vehículo. Ese recorte equivale a unos 920 euros en el proceso de fabricación, pero asume que las compañías trasladarán ese ahorro al comprador; la norma no les obliga a hacerlo.
El coste de uso, en cambio, sube. Para un coche del año modelo 2031 se estiman hasta 1.431 dólares, unos 1.315 euros, de gasto extra en combustible a lo largo de su vida útil. En cifras agregadas, el consumo adicional rondaría unos 96.000 millones de galones, equivalentes a 360.000 millones de litros, y la factura total de combustible podría sumar hasta 170.500 millones de euros, unos 185.400 millones de dólares.
Lo que parece un ahorro en el concesionario se convierte en sobrecoste silencioso en cada depósito de gasolina, y el conductor asume la letra pequeña.
La propuesta sigue pendiente de la regulación definitiva, así que tanto el ahorro por coche como el combustible adicional son aún estimaciones oficiales sujetas a cambios.
Lo que cambia en Europa y por qué toca a España
La relajación estadounidense no altera las normas de emisiones de la Unión Europea. Un fabricante global podrá mantener en Estados Unidos motores de combustión de gran cilindrada y SUV de gran tamaño, pero para vender en Europa seguirá obligado a electrificar su gama y a cumplir unos objetivos de CO₂ mucho más exigentes.
Para España, el efecto es indirecto. Los grupos con presencia industrial europea podrían aprovechar la menor presión en casa para redistribuir inversiones, pero la senda europea mantiene su calendario de descarbonización. La duda no es si el coche será más barato al otro lado del Atlántico, sino cuánto le costará al conductor cada kilómetro recorrido.
En términos de mercado, la medida confirma una divergencia entre las dos orillas: Estados Unidos prioriza abaratar el coste inicial del coche, mientras Europa mantiene el centro de gravedad en la reducción de emisiones y en la electrificación. Esa brecha puede condicionar la estrategia global de los fabricantes durante la próxima década.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: 360.000 millones de litros extra de gasolina hasta 2050 y un ahorro de unos 920 euros por coche.
- Consejo práctico: si se valora un coche importado o fabricado para el mercado estadounidense, conviene mirar su consumo real, porque la presión normativa ya no es comparable a la europea.
- Así te afecta: la normativa española y europea no cambia, pero el giro de Estados Unidos puede condicionar las inversiones y la oferta global de los grupos que operan también en España.

