El puente de diciembre es uno de los momentos más esperados del año para lanzarse a la carretera y desconectar. Pero, en plena era de la movilidad sostenible, cada vez más viajeros apuestan por el coche eléctrico como compañero de ruta. Autonomía, puntos de recarga y planificación se convierten en parte del viaje y, lejos de ser un obstáculo, son la oportunidad perfecta para descubrir España a otro ritmo.
Ese cambio de hábitos ha impulsado nuevas formas de viajar: rutas para disfrutar del paisaje, destinos menos masificados y paradas que combinan gastronomía, cultura y puntos de carga estratégicos. Si este diciembre planeas una escapada eléctrica durante el puente, aquí te traemos cinco destinos que aúnan belleza, comodidad y accesibilidad, y te permiten llegar a la recarga sin agobios.
1Olot y la Garrotxa: volcanes, pueblos y paisajes de cuento
El interior de Girona es mágico en cualquier época del año, pero en diciembre adquiere un carácter especial. Los volcanes dormidos, bosques de hayas y pueblos de postal de la Garrotxa son un enclave sugerente para quienes viajan en eléctrico. Puedes comenzar la ruta en Olot, donde el cráter del Montsacopa y los senderos que serpentean entre coladas basálticas invitan a disfrutar sin prisas.
Continúa el trayecto hacia pequeños pueblos como Santa Pau, Les Preses o Castellfollit de la Roca, famoso por su espectacular precipicio de roca volcánica. La niebla que suele envolver la zona añade un toque de misterio que hace las paradas aún más especiales. Para los viajeros eléctricos, cargar el coche es tan sencillo como planificar las pausas en Olot, Girona o La Bisbal d’Empordà. Una escapada de puente para cargar baterías mientras recorres uno de los paisajes más singulares de Cataluña.


