Por qué los neumáticos hacen más ruido en coches nuevos y cómo elegir neumáticos más silenciosos con la etiqueta europea

La electrificación y el mejor aislamiento de los vehículos modernos han convertido el ruido de rodadura en una molestia cada vez más perceptible. Elegir neumáticos de clase A reduce hasta 3 decibelios el sonido exterior y mejora notablemente el confort

El ruido de rodadura se ha convertido en el nuevo intruso del confort en los coches modernos. Con los motores de combustión cada vez más aislados y la expansión de los eléctricos, el sonido que generan los neumáticos al rodar resulta mucho más perceptible que hace una década. Elegir neumáticos más silenciosos no solo mejora la experiencia a bordo: la diferencia entre una clase A y una C en la etiqueta europea puede suponer el doble de ruido exterior.

Por qué los coches nuevos amplifican el ruido de las ruedas

La industria del automóvil ha dado pasos de gigante en insonorización mecánica y aerodinámica. Los habitáculos actuales filtran el sonido del motor y del viento con una eficacia impensable hace años, y esa mejora saca a la luz otro foco: la rodadura. En ciudad, donde la velocidad es baja y apenas hay ruido aerodinámico, el zumbido de los neumáticos ocupa el centro de la escena acústica.

Los especialistas recuerdan que el diseño del dibujo, los compuestos de la banda de rodadura y la presión de inflado influyen directamente en lo que oyes dentro del coche. Por eso, los fabricantes han desarrollado soluciones como la tecnología SoundComfort de Goodyear, que incorpora una capa de espuma absorbente en el interior del neumático para atenuar las resonancias de la cavidad de aire. En un modelo eléctrico, donde no hay motor térmico que enmascare nada, este aspecto marca la diferencia entre un viaje relajado y uno ruidoso.

Publicidad

Qué dice la etiqueta europea sobre el ruido del neumático

Desde 2012, todos los neumáticos que se venden en la Unión Europea llevan una etiqueta obligatoria con tres parámetros: eficiencia energética, adherencia en mojado y ruido exterior de rodadura. Este último dato, a menudo ignorado, te permite comparar la sonoridad en decibelios antes de comprar.

La escala de ruido exterior se agrupa en tres clases:

  • Clase A: entre 67 y 71 decibelios.
  • Clase B: 72 decibelios.
  • Clase C: de 73 a 77 decibelios.

Un detalle técnico que conviene tener claro: una diferencia de 3 dB duplica la cantidad de ruido que produce el neumático en el exterior. Aunque la medición se hace fuera del coche, el confort interior mejora de forma notable con un etiquetado más silencioso. La ITV no evalúa este apartado como defecto, pero sí puede convertirse en un criterio de rechazo subjetivo si el ruido es excesivo por desgaste anómalo o montaje defectuoso.

Cómo elegir neumáticos más silenciosos sin sacrificar la seguridad

A la hora de cambiar de gomas, mira la tercera columna de la etiqueta: el pictograma con ondas sonoras y el valor en decibelios. Un neumático de clase A no tiene por qué ser más blando ni menos duradero; al contrario, suele emplear compuestos más avanzados que también mejoran la frenada en mojado.

Si dudas entre dos modelos, prioriza la clase más baja de ruido siempre que mantenga un buen agarre en mojado (etiqueta A o B). En vehículos eléctricos e híbridos enchufables, la diferencia se percibe desde los primeros kilómetros y agradecerás el plus de silencio en cada trayecto urbano.

Algunos fabricantes ofrecen también tecnologías antirruido en modelos específicos de su gama; comprobar la etiqueta es el primer filtro, pero no está de más consultar las especificaciones técnicas del fabricante para saber si incluye materiales absorbentes. El coste adicional de un neumático de clase A respecto a uno de clase C suele rondar entre 10 y 30 euros por neumático en medidas medias, según las tarifas del sector; una inversión modesta si valoras el confort acústico cada día.

Publicidad

Un neumático de clase A no solo baja el volumen: también suele ir asociado a un mejor compuesto y a un diseño que prima el confort en el habitáculo.

¿Merece la pena pagar un poco más por un neumático silencioso?

En la práctica, la percepción del ruido depende también del asfalto, pero la tendencia del parque móvil es clara: los coches son cada vez más silenciosos y lo único que chirría es, precisamente, lo que toca el suelo. Cambiar las gomas por unas de menor sonoridad no quita la ITV, pero sí puede evitarte esa sensación de zumbido constante que, con el tiempo, resulta fatigante.

Si todavía circulas con unos neumáticos de clase C y notas que el habitáculo vibra más de la cuenta, apunta el dato de la etiqueta antes de la próxima compra. Y si tu coche es eléctrico o híbrido, la mejora se traduce en un viaje muchísimo más placentero, sobre todo en recorridos urbanos donde el motor apenas se deja oír.

Publicidad

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: la etiqueta europea del neumático, en concreto la tercera sección, que muestra el ruido exterior en decibelios y la clase (A, B o C).
  • Cómo hacerlo: compara varios modelos con la misma medida; prioriza la clase A si el presupuesto lo permite y verifica que la adherencia en mojado no baje de B. No necesitas acudir al taller para elegir, pero el montaje sí debe hacerlo un profesional.
  • Cuánto cuesta: un neumático de clase A puede costar entre 10 y 30 euros más que uno de clase C, en función de la marca y la medida. El sobrecoste se amortiza en confort, especialmente en coches eléctricos, y no implica una menor duración.