Torrelavega ya multa con 200 euros en su ZBE: 50 sanciones y 3.000 accesos indebidos

Las primeras multas llegan tras superar el cupo de 24 accesos gratuitos al año que permite la ordenanza. Aún hay 3.000 accesos sin multar cada mes porque muchos conductores no han agotado ese límite.

Torrelavega ha empezado a multar con 200 euros los accesos no autorizados a su Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y ya ha tramitado las primeras 50 sanciones correspondientes al mes de febrero, según ha confirmado la Concejalía de Movilidad. La medida llega después de meses de registro de entradas indebidas: más de 3.000 al mes, de media, desde diciembre de 2025.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: Es la primera vez que se aplica el régimen sancionador en la ZBE de Torrelavega, que había estado sin multas desde su puesta en marcha.
  • Cómo te afecta: Si tu vehículo no dispone de distintivo ambiental B, C, ECO o Cero, solo podrás acceder 24 veces al año de forma gratuita a la zona restringida; a partir del acceso número 25 recibirás una multa de 200 euros.
  • Puntos clave y plazos: Las sanciones se notifican con meses de retraso (las de febrero han llegado en julio). No se impone una segunda multa hasta que se comunica la primera, siguiendo la jurisprudencia del Tribunal Supremo. El sistema de control por cámaras lee matrículas y contabiliza los accesos automáticamente.

La ZBE de Torrelavega, bajo la lupa: 3.000 accesos indebidos al mes

Los datos facilitados por el Ayuntamiento muestran un tráfico ilegal persistente en el perímetro delimitado por las calles José María Pereda, Julián Ceballos, La Llama y Julián Urbina. En febrero, cuando se impusieron las primeras sanciones, se contabilizaron 3.331 accesos sin permiso, cifra que se suma a los 2.961 de enero y los 2.743 de diciembre de 2025. En total, desde que empezaron los registros, se han contado 18.578 entradas indebidas, lo que representa el 1,4% de los 1,3 millones de accesos totales a la zona.

Sin embargo, la mayoría de esos conductores no ha sido sancionada. La razón está en la ordenanza municipal: cada vehículo sin etiqueta tiene derecho a 24 accesos gratuitos al año. Solo cuando se supera ese cupo se activa la infracción. Los 50 vehículos multados en febrero ya habían agotado todas sus entradas permitidas, mientras que los otros miles seguían dentro del margen o no habían llegado al límite. Esta política pretende evitar penalizar a quien realiza un uso esporádico de la zona, aunque el alto número de accesos sugiere que muchos conductores desconocen la restricción o la ignoran.

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La sanción es de 200 euros, que se reducen a 100 euros si se abona en los 20 días siguientes al recibo de la notificación. Además, el sistema municipal está diseñado para que no se curse una segunda multa a un mismo vehículo hasta que la primera haya sido notificada, en coherencia con la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Esto significa que, aunque un conductor hubiera multiplicado sus accesos indebidos en los meses siguientes, no recibiría nuevas sanciones hasta agosto, al haber sido apercibido en julio.

El aval del Tribunal Supremo y un sistema que aún se está rodando

La ordenanza de la ZBE de Torrelavega cuenta con el respaldo del Tribunal Supremo, que recientemente confirmó su legalidad. No obstante, el despliegue práctico ha mostrado algunas arrugas. Las multas de febrero no han llegado a los buzones hasta ahora, cinco meses después, debido a que el sistema informático de gestión automatizada no estuvo plenamente operativo hasta mayo. El Ayuntamiento espera que, con el tiempo, los plazos se acorten y las sanciones se notifiquen en el mismo mes en que se comete la infracción.

Otro aspecto pendiente es la posible suspensión del régimen sancionador durante las fiestas de la Virgen Grande, en agosto. El año pasado, cuando las multas aún no estaban activas, el gobierno local (PRC-PSOE) anunció que estudiaría desactivar las restricciones por «interés general» para facilitar la movilidad durante esos días. A un mes de la celebración, todavía no se ha tomado una decisión, lo que genera incertidumbre entre los visitantes.

Además, la difusión de los primeros datos a finales de mayo por parte de este medio parece haber influido en el comportamiento de los conductores. Tras conocerse las cifras de accesos ilegales, las entradas sin permiso cayeron de 3.470 en mayo a 2.484 en junio, mil menos. Y en paralelo, creció el número de empadronados que formalizan su autorización en el Registro de Vehículos Autorizados (REVA), conscientes de que sin ella también pueden ser sancionados aunque residan en la zona. Hay que matizar que una avería en las cámaras de vigilancia entre el 8 y el 16 de junio también contribuyó a que los registros fueran más bajos ese mes; aún así, la tendencia apunta a una mayor concienciación.

Quienes circulan habitualmente sin etiqueta deben saber que el contador de 24 accesos gratuitos se reinicia cada año; una vez superado, cada nueva entrada cuesta 200 euros.

Para el conductor ocasional, la clave es consultar la web zbetorrelavega.com o acudir al registro municipal si su vehículo entra en las categorías permitidas. El resto, simplemente, tendrá que evitar el centro de Torrelavega si no quiere engrosar la lista de los próximos multados.

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