David Beckham fue sancionado en 2019 con seis meses sin carnet y una multa de 1.200 dólares —unos 1.100 euros al cambio actual— por mirar el teléfono móvil mientras conducía su Bentley por el centro de Londres. No era su primer tropiezo: acumulaba 6 puntos de dos multas previas por exceso de velocidad y, con la nueva infracción, el juez británico decidió inhabilitarlo para conducir en Gran Bretaña durante medio año.
Aunque la historia ocurrió al otro lado del Canal, el espejo es perfecto para cualquier conductor español. En España, usar el móvil al volante es una de las infracciones más perseguidas por la DGT y la Guardia Civil de Tráfico, y las consecuencias son igual de contundentes.
El móvil al volante, una infracción muy cara en España
Desde la reforma de la Ley de Tráfico que entró en vigor en marzo de 2022, la norma es cristalina: basta con sujetar el teléfono con la mano, sin necesidad de que estés hablando o escribiendo, para que te caiga una sanción grave. La multa por usar el móvil al volante asciende a 200 euros y conlleva la detracción de 6 puntos del carnet.
La DGT no distingue si el coche está parado en un semáforo, en un atasco o en un paso de peatones: cualquier manipulación del dispositivo mientras ocupas el asiento del conductor y el motor está encendido es sancionable. Además, los agentes de la Guardia Civil de Tráfico pueden denunciarlo si te observan con el teléfono en la mano, incluso sin foto, y su testimonio prevalece.
Si pagas la multa en los 20 días naturales siguientes a la notificación, te beneficias del pronto pago y abonas solo 100 euros. Eso sí, renuncias a presentar alegaciones, así que conviene valorar si el descuento merece la pena o prefieres defenderte.
Cómo te afecta si acumulas puntos
Los 6 puntos que pierdes por el móvil no van solos. En España, el carnet de conducir empieza con 12 puntos —8 para conductores noveles— y si llegas a cero, la DGT te retira el permiso durante, al menos, seis meses. La dinámica es parecida a la que dejó a Beckham sin carnet: sumar puntos de varias sanciones hasta que el sistema dice basta.
Ten en cuenta que otras infracciones habituales también restan puntos: el exceso de velocidad grave quita de 2 a 6 puntos, no usar el cinturón o el casco cuesta 4 puntos, y conducir con alcohol positivo puede llevarse hasta 6 puntos. Si acumulas dos o tres descuidos en un corto periodo, la pérdida del carnet es casi automática.
En el caso de Beckham, las dos multas por velocidad ponían la mesa para la inhabilitación; en España, pasar de 6 puntos a cero es aún más rápido porque un solo ‘vistazo’ al móvil te quita 6 de golpe.
Lecciones del caso Beckham: no solo el dinero, el carnet
El excapitán de la selección inglesa ya había coqueteado con la línea roja. En 1999 fue sorprendido a 122 km/h en una zona de 65 km/h, aunque su abogado logró exculparlo alegando que huía de los paparazzi. Más tarde, en 2018, le cazaron a 95 km/h en un tramo de 64 km/h, pero el famoso letrado Nick Freeman consiguió anular la sanción porque la notificación de la intención de enjuiciarle llegó un día fuera del plazo legal de 14 días.
Con el móvil en la mano, sin embargo, no hubo escapatoria. Un agente le hizo una foto mientras miraba hacia el regazo y Beckham reconoció los hechos. La lección es clara: los resquicios legales existen —también en España—, pero cada vez son más estrechos y no compensan el riesgo. La DGT ha afinado los procedimientos y los sistemas de notificación electrónica, de modo que las posibilidades de salir airoso por un defecto de forma son mínimas.
Conducir mirando el móvil te puede costar el carnet aunque no provoques un accidente. En España, seis puntos menos y 200 euros, y si acumulas otras sanciones, dices adiós al volante.
En términos prácticos, lo más inteligente es no jugársela. Configurar el manos libres antes de arrancar, usar aplicaciones que bloquean notificaciones mientras conduces o, si la llamada es urgente, buscar un lugar seguro donde detener el coche. El bolsillo y los puntos lo agradecerán.
Claves de la normativa
- A quién afecta: A cualquier conductor que manipule el teléfono móvil mientras el vehículo está en circulación, incluso detenido en un semáforo o retención.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros de multa (100 euros con pronto pago) y 6 puntos de detracción del carnet. Si se acumulan sanciones y se llega a cero puntos, inhabilitación mínima de seis meses.
- Consejo para evitarlo: Configura el manos libres antes de iniciar la marcha; si surge una urgencia, aparca en un lugar seguro y apaga el motor. La DGT no permite ninguna manipulación del dispositivo mientras estás al volante.

