McMurtry Spéirling Pure: el hypercar eléctrico de 1.000 CV con ventilador de suelo y solo 100 unidades

Con más de 1.000 CV y un peso de 1.300 kg, el hiperdeportivo británico emplea un ventilador de suelo que genera 2.000 kg de carga aerodinámica a velocidad cero. La producción se limita a 100 unidades y las entregas arrancan en la segunda mitad de 2026.

McMurtry Automotive ha desvelado el Spéirling Pure, la versión de producción de su hypercar eléctrico radical. Solo se fabricarán 100 ejemplares, con entregas previstas para la segunda mitad de 2026. El Spéirling Pure combina más de 1.000 CV, un peso de apenas 1.300 kg y un sistema de ventilador de suelo que genera hasta 2.000 kg de downforce desde parado, logrando una aceleración de 0 a 97 km/h (60 mph) en 1,55 segundos.

Downforce desde parado: el secreto del ventilador

La clave del Spéirling está en su innovador ventilador de suelo. Este sistema, heredado de la tecnología de los coches de competición tipo ‘fan car’, es capaz de succionar el aire bajo el vehículo y expulsarlo por la parte trasera, creando una depresión inmediata. El resultado: 2.000 kg de carga aerodinámica a velocidad cero, una cifra que ningún otro coche de calle o circuito alcanza sin depender de alerones móviles.

Esa capacidad de generar adherencia desde parado permite al Spéirling Pure tomar curvas con fuerzas laterales de hasta 3g y, según el fabricante, circular literalmente bocabajo en un túnel. Para ponerlo en contexto, un Fórmula 1 ronda los 2,5g de aceleración lateral en curvas rápidas. Aquí la ventaja es permanente incluso a baja velocidad, gracias a un ventilador que se alimenta de la propia batería de 100 kWh.

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Ficha técnica esencial

  • Capacidad de batería: 100 kWh.
  • Potencia máxima: superior a 1.000 CV.
  • Peso en vacío: 1.300 kg.
  • Downforce máxima: 2.000 kg desde parado.
  • Aceleración: 0-97 km/h (60 mph) en 1,55 segundos.
  • Velocidad punta: 306 km/h (190 mph).
  • Tiempo de recarga: 25 minutos con cargador DC de 350 kW.
  • Precio: desde 995.000 libras (aproximadamente 1,14 millones de euros al cambio).

Prestaciones eléctricas y carga ultrarrápida

El conjunto motriz eléctrico entrega más de 1.000 CV instantáneos, suficientes para catapultar el ligero monocasco de fibra de carbono hasta los 100 km/h en un abrir y cerrar de ojos. La batería de 100 kWh permite rodar al máximo durante 20 minutos a ritmo de GT3 real antes de necesitar una recarga: un dato clave para sesiones en circuito. Si se dispone de un punto de carga de 350 kW en corriente continua, la batería recupera la energía necesaria en apenas 25 minutos, lo que permite encadenar tandas con una parada rápida.

En uso puramente deportivo, estos 20 minutos equivalen a varias vueltas a un circuito como Spa-Francorchamps sin que la degradación de potencia se note. La arquitectura eléctrica de 800 V del Spéirling permite esa velocidad de carga y minimiza las pérdidas térmicas durante la sesión intensiva.

Listo para competir desde la fábrica

McMurtry ha confirmado que el Spéirling Pure está homologado para diversas series de carreras en Europa y Estados Unidos. Además, ofrece soporte de fábrica opcional para los propietarios que deseen competir en serio. El habitáculo, preparado para pilotos de hasta 1,96 metros de altura, está pensado tanto para track days exigentes como para competición real. No es un coche de calle; es un arma de circuito con una única concesión: la posibilidad de cargarlo en cualquier electrolinera rápida.

El Spéirling Pure no solo rompe cifras de aceleración: redefine el concepto de downforce al hacerlo disponible incluso con el coche parado.

Análisis: un hypercar que desafía la física

Desde la prohibición de los ‘fan cars’ en la Fórmula 1 en los años 70, el ventilador de suelo había quedado relegado a ejercicios teóricos. McMurtry lo resucita y lo convierte en el diferenciador técnico más radical de la década. La capacidad de generar 2.000 kg de carga aerodinámica a 0 km/h cambia por completo la forma de atacar curvas lentas: el coche se pega al asfalto desde el primer metro, sin depender de la velocidad para activar sus alerones.

Las implicaciones para el conductor son inmediatas: sensaciones de Fórmula 1 en un paquete compacto, con la ventaja añadida de una cadena cinemática eléctrica que no castiga los cambios de marcha ni el oído. Eso sí, el precio —cerca de 1,14 millones de euros— lo reserva a un puñado de coleccionistas y a equipos de carreras privados. La producción de solo 100 unidades garantiza exclusividad, pero también subraya que se trata de una obra de ingeniería llevada al extremo, no de un producto de gran serie.

Con la llegada de las primeras entregas en la segunda mitad de 2026, el Spéirling Pure inaugura una nueva categoría de hiperdeportivos eléctricos capaces de generar sus propias reglas aerodinámicas. Será difícil verlo en un semáforo; en un circuito, imposible de ignorar.

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