En un momento de la historia del automóvil donde los coches son cada vez más grandes, más pesados y más dependientes de la electrónica, hay quienes echan de menos la esencia más pura de la conducción. Lola Cars, el histórico constructor británico que escribió una buena parte de su historia en las competiciones de resistencia y prototipos entre las décadas de los ‘60 y los 2000, cree tener la respuesta perfecta para esos nostálgicos. Claramente no se trata de un SUV electrificado, ni tampoco de un superdeportivo plagado de ayudas a la conducción. Se trata de una maravillosa reinterpretación moderna de uno de sus iconos, el Lola T70.
Tras su regreso en 2024 para competir en la Fórmula E, este artesanal constructor británico ha decidido recuperar su espíritu más visceral creando un superdeportivo de edición muy limitada, disponible tanto en versión homologada para carretera como en variante exclusiva para circuito. Una propuesta que recuerda a los deportivos firmados por Scuderia Cameron Glickenhaus, pero con un enfoque todavía más purista, ligero y centrado en la conexión directa entre máquina y conductor.
De este ‘moderno’ Lola T70S habrá versión de calle y versión de circuito
El primer modelo de esta nueva etapa lleva el nombre de Lola T70S GT y llega con una receta que parece sacada de otra época: motor atmosférico, cambio manual, tracción trasera y un peso que haría sonrojar a cualquier superdeportivo actual.
Y es que este maravilloso Lola T70S GT monta en posición central un contundente motor 6.2 V8 atmosférico firmado por Chevrolet que entrega 500 CV de potencia y 617 Nm de par motor, asociado a una transmisión manual de seis velocidades. Nada de turbos, nada de electrificación, nada de filtros innecesarios entre el conductor y la mecánica. El constructor británico asegura que esta máquina es capaz de acelerar de 0 a 60 millas por hora (96 km/h) en solo 2,9 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 322 km/h. Cifras que, combinadas con su ligereza, prometen una experiencia de conducción tan directa como desafiante.
Criaturas que pesan casi la mitad que un Porsche 911 Carrera GTS moderno

Para quienes buscan algo todavía más extremo, Lola Cars ofrece el T70S, una variante diseñada exclusivamente para deleitarse en la pista. En este caso, el motor también firmado por la firma de la pajarita, es un 5.0 V8 atmosférico que desarrolla 530 CV de potencia y 576 Nm de par motor. En esta ocasión asociado a una transmisión manual de seis velocidades y transaxle de estilo clásico, muy similar a la utilizada en el T70 original de los años sesenta.
Gracias a su menor peso (860 kilos para el T70S y 890 kilos para el T70S GT) y a su configuración aún más radical, el T70S es todavía más rápido: acelera de 0 a 60 millas por hora (96 km/h) en 2,5 segundos y alcanza los 327 km/h. Es, en esencia, una cápsula del tiempo que combina la estética y el espíritu de los prototipos históricos del constructor británico con la precisión y la fiabilidad de la ingeniería moderna.
Lola Natural Composite System: El material natural creado para dar vida a estos T70S

Aunque el diseño y la filosofía de ambos modelos evocan claramente a aquel Lola T70 original, el constructor británico ha introducido innumerables avances técnicos que provienen del mundo de la alta competición y que sitúan a estas joyas en pleno Siglo XXI. Todo ello sin comprometer un ápice su esencia. El chasis desde el que nacen es uno de los elementos más sorprendentes del conjunto al utilizar piezas fabricadas con fibras vegetales, fibras de basalto y una resina derivada de la caña de azúcar. Este material, denominado Lola Natural Composite System (LNCS), ofrece una rigidez y un tacto similares a los de la fibra de carbono, pero sin recurrir a petroquímicos.
Aunque en esencia nacen de un chasis monocasco fabricado en aluminio, este componente es vital para contener el peso de estas dos maravillas por debajo de cifras con cuatro dígitos. Algo que a día de hoy parece un sueño a la hora de hablar de superdeportivos con relaciones peso/potencia como los brillantes 1,6 kg/CV de los que presume es Lola T70S, que además consigue el Pasaporte Técnico Histórico de la FIA y que potencia su comportamiento dinámico con una puesta a punto de su chasis propia de lo que se espera de un automóvil nacido para ser exprimido al máximo dentro de la pista.
Un interior enfocado en la conducción más pura para los 16 que van a fabricar

El habitáculo de ambos modelos del constructor británnico sigue la misma filosofía: lo justo y necesario. Nada de pantallas gigantes, asistentes intrusivos o lujos innecesarios. El interior es simple, funcional y orientado al conductor, como corresponde a un coche de carreras. Aunque es cierto que el Lola T70S GT añade un sistema de climatización para hacerlo más utilizable en carretera, pero por lo demás, la experiencia es tan directa como la que podrías esperar en un prototipo de competición.
Lola Cars no ha revelado por el momento el precio de estos maravillosos T70S y T70S GT, pero sí ha confirmado que la producción será muy exclusiva: solo 16 unidades en total. Una cifra que garantiza que cada ejemplar será prácticamente una pieza de colección desde el primer día.
Fotos: Lola Cars













