The Car Care Nut analiza el Lexus RX500h 2026: potencia híbrida imparable y detalles que fallan

El popular canal de mecánica analiza el SUV híbrido más caro de Lexus: un alarde de ingeniería que ofrece una relación precio‑prestaciones mejorable

El canal especializado en mecánica The Car Care Nut ha puesto a prueba el Lexus RX500h F Sport Performance 2026, la variante más potente y cara de la gama RX. Su análisis, de casi media hora, desmenuza cada detalle técnico y arroja un veredicto tan crudo como revelador: demasiada complejidad para una ganancia de prestaciones que apenas se nota, y un interior que no casa con un precio cercano a los 79.000 dólares.

Un sistema híbrido de altos vuelos técnicos

Bajo el capó, el motor de gasolina es un conocido 2.4 litros turbo (T24A-FTS) con inyección directa e indirecta D4S, distribución por cadena y un turbocompresor refrigerado por aceite y agua. El creador del canal destaca que la bomba de agua sigue siendo mecanica, un detalle que sorprende en un conjunto tan tecnológico. Pero lo realmente novedoso está en la hibridación: entre el motor y la caja de cambios automática de seis velocidades se aloja un motor eléctrico de buen tamaño, con un embrague que puede acoplarlo o desacoplarlo.

Ese motor delantero puede impulsar el coche por sí solo, arrancar el motor térmico o actuar como generador. En el eje trasero, Lexus ha montado un segundo motor eléctrico —mucho más grande, prestado de un vehículo eléctrico— que trabaja con su propio inversor. Según el analista, sin este motor trasero las cifras de potencia serían mediocres. Con él, el RX500h declara 366 CV combinados, aunque el repaso técnico revela una maraña de manguitos de refrigerante que deja clara la elevada complejidad del sistema.

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366 CV que no terminan de convencer

Si echamos la vista atrás, el anterior RX con motor V6 rendía 300 CV. El salto hasta los 366 CV del 500h puede parecer notable, pero en la práctica se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos, frente a los casi 6,9 del modelo saliente. El presentador de The Car Care Nut no oculta su decepción: “Es rápido, pero no te pega al asiento. Con esa diferencia de precio, esperaba bastante más”.

Y es que el RX350 híbrido convencional, más asequible, ya ofrece una potencia más que suficiente para el día a día. Para el responsable del canal, la mejora de un segundo en el cronómetro no compensa ni el incremento de precio ni el aluvión de componentes añadidos. En sus propias palabras, “si no llevase el motor eléctrico trasero, este modelo no produciría las cifras que anuncia Lexus”.

«No veo por qué este coche cuesta 79.000 dólares. Por ese dinero estás en territorio del GX, y con creces.»

— The Car Care Nut

Frenos mastodónticos que cuestan 600 dólares cada uno

Uno de los aspectos que más ha llamado la atención —y no para bien— son los frenos delanteros. Nada menos que pinzas de seis pistones pintadas en naranja, con discos de gran tamaño. El revisor los califica de “ridículos” y pone dos datos sobre la mesa: la distancia de frenado de 100 a 0 km/h es de 36,2 metros (119 pies), apenas 1,2 metros mejor que los 37,5 metros (123 pies) del RX350 estándar. Y cada pinza cuesta alrededor de 600 dólares.

En su opinión, estos frenos están pensados para un uso en circuito, algo que el RX500h no va a pisar jamás. Peor aún: tras conducir ambos modelos, asegura que la sensación al frenar es prácticamente idéntica. Toda esa inversión en hardware dinámico se diluye en un SUV que, por planteamiento, nunca exprimirá su potencial.

Interior con aires de lujo… y algunos tropiezos

Dentro del habitáculo, el canal aplaude algunos detalles como los asientos calefactados o la posición de conducción, pero también señala fallos inesperados para un Lexus. La parte superior de los paneles de las puertas está rematada en un plástico duro que, al tacto, resulta más propio de un coche de segmento inferior. Además, el cuero de algunas zonas no casa bien con los ajustes plásticos, y la pantalla de instrumentación, según el analista, transmite una impresión barata.

Todo ello choca con el precio de la unidad probada: 79.000 dólares, muy por encima de lo que se pide por un Lexus GX, un todoterreno de verdad. El revisor sentencia que “por este dinero espero una calidad de materiales y unos remates que no me hagan dudar. Aquí no los hay”.

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¿Qué significa esto para el comprador?

Que Lexus quiera entrar de lleno en los SUV híbridos de altas prestaciones no es ninguna sorpresa, pero el RX500h deja una lectura agridulce. La marca ha desplegado un alarde de ingeniería con dos motores eléctricos y un sinfín de circuitos de refrigeración, pero el resultado dinámico no da el golpe en la mesa que cabría esperar. Peor aún: la factura final invita a mirar a otros modelos de la casa o a rivales europeos que ofrecen más refinamiento interior por un precio similar.

Para quien valore la etiqueta eco y una conducción ágil, el RX500h cumplirá, pero difícilmente enamorará. El veredicto de The Car Care Nut es una llamada de atención a Lexus: complicar la mecánica sin una mejora tangible de la experiencia, mientras se escatima en los acabados, no es el camino. Y si los frenos sirven de metáfora —gastar para impresionar sin necesidad real—, este RX500h es puro músculo con poca chicha.

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Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de The Car Care Nut en YouTube.