La llegada de un automóvil al concesionario es únicamente el último capítulo de un proceso que comienza mucho antes de que el cliente lo vea por primera vez. En el caso del nuevo LEPAS L8 Súper Híbrido, ese recorrido arranca en Wuhu, en la provincia china de Anhui, donde se fabrica el modelo y donde comienza una cadena logística diseñada para mantener elevados estándares de calidad y acortar los plazos de entrega.
Las primeras unidades destinadas al mercado español desembarcaron en el Puerto de Barcelona a mediados de junio, iniciando así la distribución de un modelo que llegará a una red comercial formada actualmente por más de treinta concesionarios y cuya expansión permitirá alcanzar los cincuenta puntos de venta antes de finalizar el año.
Cada vehículo recorre miles de kilómetros mediante una planificación en la que intervienen instalaciones industriales, puertos, operadores logísticos, navieras, centros de almacenamiento y servicios de transporte terrestre. Todo el proceso busca un objetivo común: que el automóvil llegue al cliente en el menor tiempo posible y en las mejores condiciones.
Una cadena de transporte que combina varias modalidades
Antes incluso de abandonar China, cada LEPAS L8 (más información de este vehículo) supera un primer control de calidad en la fábrica de Wuhu. Solo después de completar esta inspección inicia su primer desplazamiento, un recorrido fluvial de aproximadamente 500 kilómetros por el río Yangtsé con destino a Shanghái, un trayecto que requiere alrededor de dos días.
En el puerto chino se agrupan los distintos lotes destinados a la exportación y cada unidad vuelve a ser inspeccionada visualmente antes de embarcar. Esta segunda revisión permite detectar cualquier incidencia que pudiera haberse producido durante los desplazamientos previos. Si aparece algún desperfecto, el vehículo se repara o vuelve al proceso correspondiente antes de autorizar su salida hacia Europa.
El siguiente tramo del viaje corresponde al transporte marítimo. Desde Shanghái hasta Barcelona, el recorrido alcanza cerca de 16.500 kilómetros, con una duración aproximada de 25 días cuando la navegación se realiza a través del Canal de Suez.
La marca también contempla una ruta alternativa por el Cabo de Buena Esperanza para situaciones en las que resulte necesario modificar el itinerario. En ese caso, el tiempo de navegación aumenta hasta un intervalo comprendido entre 40 y 45 días.
Los vehículos viajan a bordo de buques Ro-Ro (Roll-on/Roll-off), un sistema específico para automóviles que permite cargar y descargar las unidades rodando por sus propios medios. Frente al transporte en contenedores, esta solución ofrece mayor rapidez operativa, incrementa la flexibilidad logística y reduce la exposición de los vehículos a posibles daños durante el traslado.
Una red logística pensada para responder con agilidad al mercado español
La estrategia de LEPAS no finaliza cuando los vehículos llegan a España. La compañía ha diseñado una red logística apoyada en varios puertos para optimizar la distribución según el destino final de cada unidad.
Barcelona y Málaga actúan como principales puertas de entrada. Desde Autoterminal Barcelona se abastecen los concesionarios del norte peninsular, además de canalizar los envíos hacia Baleares y Canarias. Málaga concentra la distribución dirigida al centro y al sur de España.
La operativa se complementa con el Puerto de Motril, que amplía la capacidad de distribución hacia el sur peninsular y Portugal. Los puertos de Huelva y Sevilla participan en los envíos destinados al archipiélago canario, mientras que Tarragona y Sagunto permanecen preparados para absorber posibles incidencias derivadas de congestiones logísticas.
Según explica Emilio Jesús Gómez Rodríguez, responsable de Logística de LEPAS en España, este planteamiento permite reducir los tiempos de entrega y aumentar la capacidad de respuesta ante la demanda del mercado, convirtiendo la logística en un elemento diferenciador de la experiencia de cliente.
La logística también forma parte de la estrategia de sostenibilidad

La organización del transporte tiene igualmente un objetivo medioambiental. La utilización de varios puertos operativos evita aproximadamente 1,7 millones de kilómetros anuales de transporte terrestre, una reducción que, según la marca, supone dejar de emitir alrededor de 1,5 millones de kilogramos de CO₂.
A ello se añade una solución multimodal basada en una lanzadera ferroviaria semanal entre Barcelona y Madrid con capacidad mínima para 250 vehículos por tren. Esta combinación entre transporte marítimo, ferroviario y por carretera permite reducir en torno al 60 por ciento las emisiones de CO₂ asociadas a ese recorrido respecto a otras alternativas logísticas.
Una revisión individual antes de entregar cada vehículo
El viaje del LEPAS L8 todavía no termina al desembarcar en España. Cada unidad es trasladada a las campas próximas al puerto, donde se somete a una inspección individual que incluye la comprobación de niveles, el estado general de la carrocería, la detección de posibles incidencias, la revisión del software y la instalación de las actualizaciones necesarias antes de iniciar su comercialización.
Los equipos responsables del control de calidad pueden supervisar hasta 200 vehículos diarios, y únicamente las unidades que superan todas las verificaciones quedan disponibles para su asignación a la red comercial.
Una vez recibido el pedido por parte de un concesionario, el vehículo puede completar el último tramo de su recorrido en un plazo comprendido entre 12 y 48 horas, dependiendo de la ubicación del punto de venta.
La planificación de las entregas se realiza considerando las previsiones comerciales, los pedidos existentes y la demanda de cada versión, color y nivel de equipamiento. Además, la gestión del inventario sigue el sistema FIFO (First In, First Out), priorizando la salida de las unidades que llegaron antes y contribuyendo a mantener una disponibilidad constante de vehículos.
Con este planteamiento, el fabricante chino convierte la logística en un componente estratégico de su implantación en España. Desde la fábrica de Wuhu hasta el concesionario, cada etapa del recorrido responde a un objetivo claro: reducir tiempos, preservar la calidad del producto y mejorar la capacidad de respuesta de una red comercial que continúa creciendo en el mercado español.
Fotos: LEPAS.





