Hay diseñadores que ponen su sello personal a automóviles. Pero luego está Ken Okuyama, que se ha encargado de firmar auténticos iconos. El hombre que dio forma al legendario Ferrari Enzo entre otros deportivos, ha vuelto a escena con una creación que parece salida de una época en la que los superdeportivos eran máquinas indomables, sin filtros y sin concesiones. Su nombre es Kode89 y su debut en el Concurso de Elegancia de Pebble Beach ha sido, sencillamente, un golpe sobre la mesa. No solo por su presencia, sino por lo que representa: un regreso consciente a los valores que definieron la era dorada del automóvil.
El Kode89 es el nuevo buque insignia del estudio independiente de Okuyama, y también su proyecto más personal. De esta criatura tan solo se fabricarán ocho unidades, todas con una carrocería de líneas afiladas y un motor V12 acoplado a una caja de cambios manual. Ese detalle, casi provocador en tiempos de electrificación y transmisiones automáticas, deja claro el tipo de conductor al que va dirigido: alguien que quiere sentir cada vibración, cada decisión mecánica, cada sacudida.
Este Kode89 se inspira en los superdeportivos de los años ’80

El nombre del modelo no es casual. Okuyama lo concibió como un homenaje directo a los superdeportivos de finales de los ‘80, una década en la que Ferrari vendía el F40, Lamborghini despedía al Countach y el Diablo se preparaba para tomar el relevo, mientras que Porsche mantenía viva la llama de los ‘aircooled’. El Kode89 bebe de esa estética: proporciones clásicas para un superdeportivo con motor central, superficies limpias, líneas tensas y una ausencia total de techo que refuerza la conexión entre la máquina y el entorno. Aunque su habitáculo se puede cubrir con una cubierta de fibra de carbono de quita y pon.
El afilado frontal del Kode89 se conecta con las aletas delanteras y con unos faros horizontales que flanquean un alerón delantero de inspiración retro. Visto de perfil, la influencia del Ferrari Enzo es evidente en la zona del habitáculo y en las tomas de aire, un guiño inevitable al pasado del diseñador en Pininfarina. La zaga culmina con unos pliegues que se prolongan hasta un alerón fijo, rematado por luces triangulares integradas en las esquinas.
Nacido desde un chasis propio y no desde una base existente

Pero este Kode89 no es solo una pieza estética. También marca un punto de inflexión para el estudio de Okuyama, que hasta ahora había trabajado sobre plataformas de otros fabricantes de automóviles. El Kode9 nacía desde un Lotus, el Kode57 Enji sobre un Ferrari o el Kode0 inspirado en un Lamborghini. Sin embargo este nuevo Kode89, en cambio, es un proyecto completamente propio, construido sobre un chasis espacial de aluminio desarrollado internamente. Es su primer coche verdaderamente independiente.
Esa arquitectura admite una gama de motores V12 atmosféricos, que tienen como punto en común el estar asociados a una transmisión manual de seis velocidades. El propulsor estándar de 5.4 litros desarrolla 540 CV, pero la versión de 5.9 litros eleva la cifra hasta unos 750 CV. Y eso no es todo: el estudio está trabajando en un motor de combustión alimentado por hidrógeno y equipado con un sistema de combustible dual, una propuesta que combina tradición mecánica con innovación energética.
Solo se van a construir 8 unidades y el primer año de producción ya está adjudicado

El estreno mundial del Kode89 tuvo lugar el 16 de agosto en Pebble Beach, pero antes de su presentación oficial ya había protagonizado una aparición sorpresa en el Tour de Elegancia de California, con Okuyama al volante. Una forma perfecta de mostrar que este coche no es solo una escultura: es una máquina pensada para ser conducida.
La producción está limitada a ocho unidades y, según el medio japonés Response, la asignación del primer año ya está agotada. No sorprende. Además del sonido glorioso del V12, el propio Okuyama ha dejado una frase que resume el espíritu del proyecto: “quizás sea más italiano que los propios coches de Italia”. Puede sonar atrevido, pero cuando lo dice el hombre que diseñó el Ferrari Enzo, la afirmación adquiere otro peso.
Cinco claves del Kode89
– Homenaje a los 80 en diseño y filosofía.
– Producción ultralimitada con solo ocho unidades.
– Chasis propio desarrollado internamente.
– V12 atmosférico con transmisión manual.
– Debut en Pebble Beach como carta de presentación.
Fotos: Kode












