Tener una furgoneta camperizada con más de diez años va a costar el doble en inspecciones a partir de ahora. La Dirección General de Tráfico (DGT) acaba de publicar la instrucción PROT 2026/04, que aclara que estos vehículos deben pasar la ITV cada seis meses una vez superada la década de antigüedad. ¿El motivo? Su clasificación técnica como vehículo comercial (código 24 en la ficha), que los equipara a una furgoneta de reparto a efectos de revisiones, sin importar que en su interior haya una cama y un fogón.
Qué cambia exactamente con la instrucción PROT 2026/04
No se trata de una nueva ley, sino de una interpretación que unifica criterios en las estaciones de inspección. La normativa remite al Real Decreto 920/2017, que ya fijaba las periodicidades según la categoría del vehículo. La diferencia clave está en la letra que aparece en la tarjeta de inspección técnica: las autocaravanas matriculadas como categoría M (transporte de personas) mantienen su calendario habitual: exentas hasta los 4 años, cada dos años hasta los 10 y, a partir de ahí, anual. En cambio, muchas furgonetas camperizadas quedan encuadradas en la categoría N (transporte de mercancías) con código 24, el mismo que un furgón comercial. Para ellas, la instrucción deja claro que la periodicidad es anual hasta los 10 años y, una vez cumplidos, semestral. Solo si el vehículo ha sido homologado como autocaravana y figura con los códigos 32 o 33 en la ficha, se beneficia del calendario más laxo.
Cuánto te cuesta la ITV semestral y por qué llegar con un día de retraso sale caro
Hay que hacer números. Una inspección técnica para un vehículo de estas características suele costar entre 45 y 70 euros, según la comunidad autónoma y la tarifa de la estación. Con dos visitas al año, el gasto fijo de mantenimiento sube en torno a 100 euros anuales, que se suman al seguro, el impuesto de circulación y el resto de revisiones mecánicas. Pero el verdadero problema no es ese desembolso periódico, sino lo que ocurre si se incumple: circular con la ITV caducada o desfavorable supone una multa de 200 euros (que se quedan en 100 euros si pagas en los 20 días siguientes), y además el vehículo queda inhabilitado para seguir circulando hasta que supere la inspección. La DGT recuerda que los agentes pueden comprobar el estado de la ITV en cualquier control y que, en caso de accidente, un seguro podría no cubrir los daños si el coche no estaba al día.
Una camper con código 24 que pase de los diez años y se salte una de las dos revisiones obligatorias se expone a 200 euros de sanción y a la inmovilización del vehículo.
El precedente legal y lo que conviene revisar cuanto antes
La instrucción PROT 2026/04 no hace sino desarrollar un criterio que ya aplicaban muchas estaciones ITV desde 2023, pero las dudas de los propietarios sobre la clasificación de sus campers generaban inspecciones fallidas y recursos. Ahora el mensaje es taxativo: si la ficha técnica refleja el código 24, la periodicidad es la de un vehículo comercial. La DGT insiste en que la homologación como vivienda no cambia este punto mientras el código de clasificación no se modifique mediante un reforma legalizada y anotada en la tarjeta. Quienes deseen acogerse al calendario más favorable de las autocaravanas tendrán que acudir a un taller especializado para realizar la reforma de carrocería y, sobre todo, obtener la correspondiente actualización documental ante Industria y la propia DGT. Es un trámite que puede costar varios cientos de euros, pero a largo plazo ahorrará revisiones.
A efectos prácticos, lo primero es consultar la tarjeta ITV y localizar el campo donde aparece el código de clasificación. Si es un 24 y el vehículo ya tiene más de diez años, la cita semestral ya está en vigor y conviene agendarla antes de que se acumule un retraso. También es buen momento para revisar los puntos que más rechazos provocan en este tipo de vehículos: luces, frenos, emisiones y neumáticos. Muchos propietarios de campers descuidan el mantenimiento porque el vehículo no se usa a diario, pero un fallo en un faro o un neumático cuarteado por estar parado puede suponer un defecto grave y una segunda visita obligada que añade más coste y tiempo.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: la categoría que figura en la tarjeta de inspección técnica (código 24, 32 o 33) y la fecha de la última ITV. Si es código 24 y supera los diez años, la cita semestral es obligatoria.
- Cómo hacerlo: pide cita en una estación ITV autorizada y presenta el vehículo en buen estado. Para cambiar la clasificación a código 32 o 33 necesitas una reforma legalizada y la actuación de un taller especializado.
- Cuánto cuesta: cada inspección entre 45 y 70 euros (unos 100 euros más al año si pasas a precisar dos). La multa por circular sin ITV en regla es de 200 euros, reducible a 100 euros por pronto pago.

