El impuesto de matriculación cerró el pasado mayo con una recaudación de 52 millones de euros, según los registros fiscales del periodo. La cifra, en sí misma, no representa un récord ni una sorpresa, pero puesta en contexto revela con nitidez el cambio de composición que está experimentando el mercado del automóvil en España. Porque mientras el precio de los coches nuevos no deja de subir, la cantidad que el Estado ingresa por este tributo tiende precisamente a lo contrario.
Lo que dicen las cifras de mayo
En el acumulado de los cinco primeros meses de 2026, la recaudación del impuesto de matriculación se sitúa en el entorno de los 273 millones de euros, lo que supone un descenso cercano al 12% respecto al mismo periodo del año anterior. El dato es significativo porque se produce en un momento en que el mercado automovilístico mantiene un ritmo de ventas relativamente estable, aunque con una transformación silenciosa en las emisiones de los vehículos que se matriculan.
Los datos del periodo
| # | Concepto | Dato |
|---|---|---|
| 1 | Recaudación total mayo 2026 | 52 millones de euros, con repunte interanual mensual. |
| 2 | Recaudación acumulada enero-mayo 2026 | 273 millones de euros, un 12% menos que en 2025. |
| 3 | Precio medio de los turismos nuevos (enero-mayo) | Más de 24.100 euros, con aumento del 1%. |
Por qué el precio sube y la recaudación baja
El precio medio de un turismo nuevo se situó en 23.969 euros en mayo, un 1% más que un año antes. En el acumulado del año, esa media supera ya los 24.100 euros, consolidando una tendencia de encarecimiento gradual que los compradores perciben desde hace trimestres. Sin embargo, esa subida de precios no engorda la recaudación del impuesto de matriculación. La razón es sencilla: el tributo no depende del precio final del coche, sino de sus emisiones de CO₂.
Los vehículos que se venden hoy emiten, de media, 102 gramos de CO₂ por kilómetro, un registro ligeramente inferior al del año anterior. Cuanto menos dióxido de carbono salga por el escape, menor es el tipo impositivo. De hecho, los turismos que homologan menos de 120 g/km están exentos del impuesto, una franja en la que ya se sitúa una buena parte de las matriculaciones nuevas.
El resultado es que la cuota media del impuesto por vehículo descendió en mayo hasta 465 euros, frente a los 549 euros de mayo de 2025. Una caída de aproximadamente el 15% que explica en buena medida el desajuste entre un mercado que vende productos más caros y unas arcas públicas que reciben menos ingresos por esta figura tributaria.

Lo que la electrificación se lleva en impuestos
La transformación del parque automovilístico hacia vehículos con etiqueta ECO y CERO es el factor que más peso tiene en esta paradoja fiscal. Los híbridos enchufables (PHEV) y los eléctricos puros (BEV) pueden circular con emisiones locales muy bajas o nulas, y eso los sitúa en los tramos más ventajosos del impuesto de matriculación. Muchos de ellos tributan cero euros, o cantidades testimoniales, incluso aunque su precio de venta supere los 30.000 o 40.000 euros.
Así, aunque el comprador desembolse más por un vehículo tecnológicamente más avanzado, la factura fiscal es menor. Esta tendencia, según los datos de la industria, seguirá acentuándose a medida que los fabricantes —presionados por la normativa europea de emisiones— orienten su oferta hacia modelos electrificados. En mayo, cerca de la mitad de las matriculaciones correspondieron a vehículos con algún grado de electrificación, un porcentaje que sube cada mes.
El efecto combinado es claro: las emisiones medias del mercado nuevo caen y, con ellas, la recaudación. Un adelanto de lo que, si no cambia la fórmula de cálculo del impuesto, se convertirá en un descenso estructural de los ingresos fiscales vinculados a la compra de coches nuevos.
El mercado vende coches más caros y más avanzados tecnológicamente, pero el Estado ingresa menos por un impuesto que depende de las emisiones.
📊 Claves de la noticia
- Cifras a tener en cuenta: 52 millones de euros recaudados en mayo; 273 millones en el acumulado anual, un 12% menos que en 2025; precio medio del turismo nuevo por encima de los 24.100 euros; cuota media del impuesto por vehículo de 465 euros, un 15% inferior a la de mayo de 2025.
- Cómo te afecta: Si estás pensando en comprar un coche nuevo, el impuesto de matriculación que pagarás depende directamente de las emisiones de CO₂ homologadas. Elegir un vehículo con menos de 120 g/km te exime del pago, y la oferta de modelos en esa franja no para de crecer. El desembolso en el concesionario puede ser mayor, pero el ahorro fiscal compensa en parte la diferencia.
- También debes saber: La presión regulatoria europea mantiene el foco en la reducción de emisiones, por lo que es previsible que la cuota de vehículos electrificados siga subiendo y la recaudación por matriculación continúe a la baja. Si la Administración no retoca la fórmula, el impuesto perderá peso progresivamente como fuente de ingresos.

