El Honda Super-N, el kei car eléctrico japonés que llega al Reino Unido por 19.000 euros

El fabricante japonés prueba en las islas británicas un urbano eléctrico de 3,6 metros derivado de su kei car N-One. Con 128 millas de autonomía (unos 206 km) y 94 CV, busca reavivar la fórmula del coche pequeño, divertido y asequible.

Honda prueba en el Reino Unido una fórmula que parecía olvidada: un coche eléctrico diminuto, divertido y con un precio de partida que ronda los 22.000 euros al cambio actual (18.995 libras). El Honda Super-N nace como un experimento que traslada a Europa la filosofía del kei car japonés, esos microcoches de menos de 3,4 metros que dominan el tráfico urbano de Tokio y Osaka.

Con solo 3,6 metros de largo y una anchura de 1,57 metros sin retrovisores, el Super-N se sitúa en el segmento A, el de los urbanos puros, y lo hace con la declarada intención de reavivar el espíritu de aquellos pequeños deportivos asequibles que marcaron una época, como el Renault Twingo RS 133 o el Volkswagen up! GTI. La propuesta es llamativa: 94 CV, tracción delantera y una puesta a punto que, según las primeras reseñas publicadas en el Reino Unido, prima la diversión sobre las prestaciones puras.

Qué es exactamente el Honda Super-N y de dónde viene

El Super-N no es un diseño partido de cero para Europa. Deriva directamente del Honda N-One E, la variante eléctrica de un kei car que en Japón lleva años conquistando a un público que valora la eficiencia, el espacio interior bien aprovechado y un coste de uso contenido. La adaptación europea mantiene la esencia: un urbano con personalidad, pasos de rueda ensanchados, neumáticos de perfil deportivo y una simulación de motor y cambio que añade carácter a la experiencia de conducción.

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Para los europeos, el término kei car puede sonar a exotismo. En Japón, sin embargo, estos vehículos están limitados por normativa a una cilindrada máxima de 660 cc y unas dimensiones muy acotadas, lo que les permite acceder a ventajas fiscales y de aparcamiento. La llegada de un kei car eléctrico a suelo británico supone, por tanto, un doble test: ver si el público europeo está dispuesto a comprar un coche tan pequeño y si la movilidad eléctrica puede devolver al segmento A la alegría que la legislación y la rentabilidad le habían robado.

Prestaciones y autonomía: el verdadero debate

Aquí es donde el Super-N se convierte en una declaración arriesgada. Sus números son comedidos: 94 CV (70 kW) y una batería que homologa unos 206 kilómetros de autonomía (128 millas según la información oficial publicada en el Reino Unido). Son cifras que encajan en el uso estrictamente urbano, pero que en Europa pueden chocar con la percepción de que un coche eléctrico necesita más alcance para resultar convincente.

Sin embargo, la apuesta de Honda no es la de un utilitario para todos los días en largas distancias. Se trata de recuperar la fórmula del pequeño juguete que apetece conducir, con un precio de acceso que lo coloca por debajo de muchos rivales eléctricos y con el atractivo de su origen japonés. La pregunta es si los conductores europeos, y en particular los españoles que miran con interés estas novedades, aceptan el trueque: menos kilómetros de autonomía a cambio de menor coste, menos peso y una conducción más ágil.

El Super-N demuestra que la diversión al volante no está reñida con el tamaño ni con la autonomía, siempre que el precio sea razonable.

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Lo que este experimento dice del futuro del coche eléctrico pequeño (y de España)

Más allá de la anécdota británica, el Super-N tiene una lectura estratégica. Honda, como la mayoría de los fabricantes japoneses, no había abrazado con entusiasmo la movilidad eléctrica. Sus dos primeros intentos en Europa —el Honda E y el e:Ny1— no lograron mover la aguja: el primero enamoraba por el diseño pero ofrecía poca autonomía a un precio elevado; el segundo era caro y poco brillante. Tras cancelar los 0 Series, el Super-N supone volver a empezar desde lo más pequeño, literalmente.

El problema inmediato es que, de momento, solo se comercializa en mercados con volante a la derecha, lo que deja fuera de la ecuación a España y al resto de Europa continental. No obstante, el movimiento interesa en nuestro país porque señala un camino: si bajan los costes de las baterías y se recupera la oferta de urbanos eléctricos asequibles y con carácter, marcas como Honda podrían dar el salto al volante a la izquierda con versiones más europeas del concepto. El éxito o el fracaso del Super-N en el Reino Unido servirá de indicador adelantado.

Para el conductor español, la curiosidad está servida. La cultura del coche pequeño ha estado muy arraigada en nuestro mercado, pero la oferta eléctrica actual en el segmento A es casi inexistente. Este kei car disfrazado de urbano británico recuerda que hay vida más allá de los SUV y que la diversión puede caber en 3,6 metros.

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📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: unos 22.000 euros al cambio actual (18.995 libras) para un eléctrico con 94 CV y aproximadamente 206 km de autonomía.
  • Consejo práctico: no esperes ver este modelo en los concesionarios españoles a corto plazo; si viajas al Reino Unido y quieres probarlo, recuerda que la recarga pública exige adaptadores compatibles con el conector Tipo 2.
  • Así te afecta: aunque aún no se venda aquí, el Super-N marca la senda de los urbanos eléctricos pequeños y asequibles que podrían llegar a Europa continental si la demanda responde.