9 revisiones clave antes de alquilar un coche para evitar multas de 200 euros y averías caras este verano

Revisar neumáticos, luces y niveles antes de salir del parking puede ahorrarte hasta 200 euros en multas y un susto en carretera. Te contamos los puntos que realmente debes comprobar.

Alquilar un coche este verano puede ser la solución perfecta para tus vacaciones, pero saltarse una inspección rápida de **neumáticos**, **luces** y **frenos** antes de arrancar el motor puede salir muy caro. La DGT recuerda que llevar un neumático por debajo de **1,6 milímetros** de dibujo te puede costar una **multa** de hasta **200 euros**, incluso al volante de un vehículo de alquiler. Y un fallo mecánico que derive en accidente, si no está cubierto, puede disparar la factura por encima de los **1.500 euros**.

Especialmente si has llegado en avión y necesitas un coche para recorrer la costa, conviene no bajar la guardia. Un fallo en el alternador o un pinchazo sin kit de reparación pueden arruinar el viaje y dejarte tirado a decenas de kilómetros del destino. Según la Federación Nacional de Alquiler de Vehículos, este verano se esperan más de 92.800 unidades en circulación, un 5,5 % más que el año pasado. Con tanta demanda, las prisas pueden jugar malas pasadas. Aquí tienes lo que de verdad debes comprobar para no llevarte un disgusto.

Checklist rápida

#Qué revisarDetalle clave
1NeumáticosProfundidad mínima de 1,6 mm en toda la banda y presión correcta. Un pinchazo o reventón por descuido te deja tirado y la multa alcanza los 200 euros.
2LucesTodas las luces deben funcionar: cruce, carretera, intermitentes y freno. Circular con una bombilla fundida puede costar hasta 200 euros y es peligroso de noche.
3FrenosComprueba el tacto del pedal, la distancia de frenada y el nivel del líquido en el depósito. Un sistema de frenos en mal estado es la avería más grave y puedes negarte a coger ese coche.

Qué inspeccionar antes de firmar el parte de salida

La Federación Nacional de Alquiler aconseja revisar el vehículo en el momento de la recogida. No te limites a buscar rasguños en la carrocería. Abre el capó, enciende el motor y haz estas comprobaciones rápidas:

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  • Niveles de líquidos: aceite y refrigerante, entre las marcas de máximo y mínimo. Un motor sin aceite o refrigerante suficiente puede gripar en cuestión de kilómetros. La reparación, sin cobertura, ronda los 1.500 euros de media.
  • Limpiaparabrisas y escobillas: un parabrisas sucio reduce la visibilidad. Si las escobillas dejan marcas o chirrían, pide que las cambien en el acto o, si el contrato lo permite, cámbialas tú mismo por menos de 20 euros.
  • Documentación y seguros: verifica que el parte de entrega refleje todos los daños previos (fotografíalos). Revisa qué cubre el seguro y la cuantía de la franquicia. Un accidente con un conductor no declarado puede anular la cobertura y cargarte los gastos.
  • Triángulos de emergencia y chaleco: aunque no sea una revisión mecánica, llevarlos es obligatorio y su ausencia puede sumar otros 80 euros de multa.
  • Testigos del cuadro: arranca el motor y comprueba que no se enciende ningún testigo de avería (ABS, airbag, motor). Si ves alguno, comunícalo antes de salir para que conste.

Además, revisa que el coche alquiler cuente con la rueda de repuesto o el kit antipinchazos en buen estado. Una multa por circular sin emergencia puede llegar a 200 euros si no puedes señalizar un incidente.

El contexto: por qué la multa o la avería van a tu nombre

Aunque el coche sea de alquiler, cualquier infracción de tráfico la paga quien conduce. Si te paran con un neumático gastado, la multa de hasta 200 euros y la pérdida de puntos son tuyas. En la ITV, el vehículo de alquiler tiene que pasarla igual que uno particular, pero si tiene un defecto grave y no lo comunicas, puedes verte envuelto en una denuncia. Los vehículos de alquiler pasan la ITV obligatoria, pero si está caducada y te paran, la multa de hasta 500 euros y la inmovilización recaen sobre el conductor, no sobre la empresa. Una avería en la autovía, sin posibilidad de reparación inmediata, puede suponer un coste extra de cientos de euros en grúa y recargos.

Muchos contratos eximen a la arrendadora de averías por falta de mantenimiento si el usuario no las notifica tras una inspección visual. Por eso, revisar antes de salir es tu mejor seguro. Si detectas algo raro, pide un coche de sustitución o, al menos, que quede por escrito. En pleno agosto, un fallo mecánico en una autopista con niños en el coche no es una anécdota: es un problema serio.

Un neumático en mal estado no solo dispara el riesgo de accidente: te expone a una sanción de 200 euros que tendrás que pagar tú, no la compañía de alquiler.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: neumáticos (dibujo y presión), luces (todas), frenos (tacto y nivel), niveles de aceite y refrigerante, escobillas, triángulos y testigos del cuadro.
  • Cómo hacerlo: dedica diez minutos en el parking. Si ves algo que no cuadra, exige que lo arreglen o que quede reflejado en el contrato. Ante cualquier duda con los frenos o un testigo encendido, rechaza el coche.
  • Cuánto cuesta: la multa por neumáticos o luces va de 80 a 200 euros por cada defecto. Reparar un motor gripado por falta de aceite puede superar los 1.500 euros. Sin embargo, dedicar diez minutos a revisar te sale gratis.