Desde el 1 de octubre de 2026, llevar un casco de moto que no esté debidamente homologado puede costarte 200 euros. La DGT ha afinado los requisitos del Reglamento General de Circulación para que la homologación sea más estricta y universal, especialmente para los conductores de ciclomotor. La reforma no prohíbe ningún tipo de casco —los abiertos o jet siguen siendo legales—, pero sí eleva el listón de lo que se considera un casco conforme a la normativa española. La clave está en la etiqueta interior: debe mostrar el marcado del Reglamento UNECE R22.
El cambio ha generado cierto revuelo en redes sociales, donde se ha llegado a afirmar que los cascos abiertos estaban prohibidos. La asociación ANESDOR, que agrupa al sector de la moto, salió al paso de los bulos para dejar claro que los cascos jet no están en peligro. Lo que sí cambia, y es importante, es que a partir de ahora los ciclomotores deben equipar cascos con la misma homologación que ya se exigía a motocicletas, triciclos y quads. El mensaje es nítido: la sanción no va por el diseño, sino por la falta de acreditación técnica.
Qué cambia realmente a partir del 1 de octubre
La nueva redacción del texto legal, publicada en el BOE, incluye varias medidas pensadas para mejorar la protección del motorista. Para empezar, el artículo 118 del Reglamento General de Circulación establece que todos los cascos de motocicletas, triciclos, cuadriciclos, ciclomotores y quads deben estar homologados conforme al Reglamento UNECE R22. Hasta ahora, esa exigencia no alcanzaba de forma explícita a los ciclomotores de dos ruedas, que en la práctica podían utilizar cascos simplemente certificados sin el marcado oficial.
Además del casco, la reforma incorpora otras obligaciones que conviene apuntar:
- Guantes de protección homologados obligatorios en vías interurbanas.
- Calzado cerrado en todo tipo de vías, lo que veta las chanclas o sandalias incluso en ciudad.
- Posibilidad de circular por el arcén derecho en retenciones, siempre que esté señalizado y no se superen los 30 km/h.
- Chaleco reflectante obligatorio para los repartidores (riders) en motocicleta, bajo multa de 200 euros.
Casco homologado, no solo certificado: la clave de la nueva normativa
Aquí es donde muchos conductores se lían. Un casco homologado es aquel que ha superado los ensayos de impacto exigidos por una norma técnica reconocida —en este caso, el Reglamento UNECE R22— y lleva el marcado que lo acredita. No basta con que la etiqueta diga «certificado» si esa certificación no equivale a la homologación oficial exigida por la DGT para circular en España. En tiendas en línea, es fácil encontrar cascos con sellos de laboratorios extranjeros que, aunque parezcan válidos, no cumplen con los criterios del BOE.
Esto significa que, a partir del 1 de octubre, el usuario urbano que opte por un casco jet —cómodo y ventilado— puede seguir usándolo sin problemas, siempre que la etiqueta muestre la marca de homologación conforme a la R22. El cambio no está en la forma del casco, sino en el estándar técnico que debe cumplir. La diferencia entre «homologado» y «certificado» deja de ser un matiz y se convierte en el centro de la cuestión legal. Si tu casco solo dice «certificado» sin la referencia a la ECE R22, estarás en falta.
Qué ocurre si no lo cumples: multas y puntos en juego
La DGT ha fijado en 200 euros la sanción por circular con un casco no homologado. No conlleva detracción de puntos del carnet, pero sí un golpe al bolsillo que puede reducirse a la mitad —100 euros— si pagas en los 20 días siguientes a la notificación y renuncias a alegar. Es importante recordar que esta multa se aplica tanto a motocicletas como a ciclomotores, y que los agentes de la Guardia Civil de Tráfico pueden comprobar la etiqueta de homologación en cualquier control rutinario.
El criterio no es nuevo para las motos de mayor cilindrada, pero sí para los ciclomotores que hasta ahora circulaban con cascos que podían ser simplemente certificados en países de fuera de la Unión Europea. Ahora la exigencia es uniforme. Además, los cuerpos de vigilancia prestarán especial atención a los repartidores urbanos que no lleven el chaleco reflectante: otros 200 euros. La recomendación es clara: antes de octubre, revisa la etiqueta interior de tu casco. Si ves los códigos «ECE 22.05» o «ECE 22.06», estás dentro de la legalidad.
Puedes seguir usando tu casco jet sin problemas, pero antes de que llegue octubre comprueba la etiqueta: si no ves el marcado UNECE R22, toca cambiarlo.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: conductores de motocicletas, ciclomotores, triciclos, cuadriciclos y quads, con especial novedad para los ciclomotores que antes no estaban obligados a la homologación R22.
- Cifras a tener en cuenta: multa de 200 euros, reducible a 100 euros por pronto pago voluntario. Sin pérdida de puntos. Para los riders sin chaleco, misma sanción.
- Consejo para evitarlo: revisa la etiqueta interior de tu casco antes del 1 de octubre de 2026. Si pone «ECE 22.05» o «ECE 22.06» (las revisiones del Reglamento R22), estás cubierto. Si no, invierte en un casco homologado.


