El GWM Ora 5 se estrena en España con pantalla de 14,6 pulgadas, 23 asistentes ADAS y actualizaciones OTA

La cabina digital incluye instrumentación de 10,25 pulgadas, conexión inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, y cámara de visión 540 grados. El SUV aterriza con precios desde 19.950 euros en versiones gasolina, híbrida y eléctrica.

El aterrizaje de Great Wall Motor en España trae consigo una puesta al día tecnológica que se hace visible dentro del habitáculo del GWM Ora 5. La firma china despliega una pantalla de 14,6 pulgadas como pieza central, la respalda con un paquete de 23 asistentes a la conducción y añade la capacidad de recibir actualizaciones OTA para mantener el sistema al día sin pisar el taller. El SUV multienergía, que se vende en versiones gasolina, híbrida y eléctrica desde 19.950 euros, condensa en su cabina un nivel de equipamiento que hasta ahora solía reservarse para escalones de precio más altos.

Pantalla de 14,6 pulgadas y conectividad sin cables

La interfaz del Ora 5 gira en torno a una pantalla central de 14,6 pulgadas con formato apaisado, pensada para absorber las funciones del navegador, la climatización y el entretenimiento sin obligar a bucear en menús complejos. A su lado, una instrumentación digital de 10,25 pulgadas completa el cuadro con la información de la conducción a un golpe de vista. La conexión con el teléfono se resuelve mediante Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos: basta con acercar el móvil al coche para tener las apps en la pantalla grande, sin cable que enrede el descanso del conductor.

La conectividad va más allá del emparejamiento. El sistema admite actualizaciones remotas OTA (Over-The-Air), lo que permite que el coche reciba mejoras de software y nuevas funciones sin necesidad de concertar una cita en el concesionario. En la práctica, esto significa que la pantalla y los asistentes pueden evolucionar con el tiempo, un rasgo que el fabricante ha heredado de los desarrolladores de tecnología de consumo.

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Todo el entramado de la cabina digital se apoya en un diseño que prioriza la legibilidad y la respuesta táctil. La instrumentación digital permite configurar varios modos de visualización, mientras que el acceso a los menús de climatización y conducción se mantiene en barras laterales fijas. Para el conductor que viene de un coche más analógico, la diferencia al sentarse por primera vez es notable: 14,6 pulgadas equivalen a una tableta de gran formato, pero el software evita que el tamaño resulte intimidante con una organización por cuadrantes muy similar a la que encontramos en los buques insignia europeos.

23 asistentes a la conducción y cámara de 540 grados

El arsenal de seguridad activa del Ora 5 suma 23 asistentes ADAS (Advanced Driver Assistance Systems) que vigilan el entorno durante la marcha. La dotación incluye funciones como el control de crucero adaptativo, el mantenimiento de carril, la frenada autónoma de emergencia con detección de peatones y ciclistas, y el asistente de ángulo muerto. Aunque la marca no desglosa uno a uno los 23 módulos en su ficha comercial, el número coloca al SUV chino a la altura de referentes consolidados del segmento C que suelen moverse en ese rango de ayudas electrónicas.

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Foto: GWM

Uno de los asistentes que más llama la atención en la calle es la cámara de visión 540 grados, que va un paso más allá de la habitual cámara 360. Añade una función de chasis transparente que compone una imagen virtual de lo que hay debajo del coche, útil para sortear bordillos altos o circular por pistas de tierra sin raspar los bajos. Al volante, la maniobra de aparcamiento se convierte en un ejercicio de confianza: el conductor ve lo que tiene alrededor y también lo que pisaría justo debajo, como si el suelo se volviera translúcido durante unos segundos.

La pantalla de 14,6 pulgadas y los 23 asistentes ADAS no son un extra reservado a la versión tope de gama: llegan de serie incluso en el escalón de acceso, algo poco habitual en el segmento.

Apuesta multienergía con la tecnología como argumento

Great Wall Motor ha diseñado el Ora 5 como un modelo multienergía para no dejar fuera a ningún comprador. La versión de gasolina con motor 1.5 Turbo de 160 CV y caja automática de siete velocidades es la puerta de entrada por 19.950 euros. Por encima, el híbrido autorrecargable combina ese mismo bloque con un sistema eléctrico que eleva la potencia a 223 CV, homologa un consumo de 5,1 l/100 km y supera los 1.000 kilómetros de autonomía. La opción completamente eléctrica, con 204 CV y una batería de 58,3 kWh, declara 435 kilómetros WLTP y parte de 23.850 euros.

Lo relevante desde el punto de vista del equipamiento es que toda la dotación tecnológica —pantalla, instrumentación digital, ADAS, cámara de 540° y las OTA— se ofrece de serie sin distinción de motorización. Quien elija el Ora 5 por el precio de acceso se lleva la misma cabina digital que quien opte por el eléctrico. Esa igualdad tecnológica ayuda a posicionar al modelo en un segmento que incluye al BYD Atto 2, al KIA EV3 o al renovado Nissan Qashqai, donde determinados asistentes todavía se asocian a paquetes opcionales.

Las actualizaciones remotas, además, allanan el camino para que el SUV reciba mejoras periódicas que pueden ir desde la optimización del sistema multimedia hasta la incorporación de nuevas funciones ADAS que dependan exclusivamente del software. Para el conductor, esto reduce la necesidad de acudir al taller por motivos que no impliquen piezas físicas y alarga la vida útil del sistema, manteniéndolo al día en conectividad y seguridad activa.

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🛠️ Tecnología a examen

  • Dato a tener en cuenta: 23 asistentes ADAS de serie en todas las versiones, además de una cámara de visión 540 grados con función de chasis transparente.
  • Lo que equipa: pantalla central de 14,6 pulgadas, instrumentación digital de 10,25”, conectividad inalámbrica Apple CarPlay y Android Auto, capacidad de actualización remota OTA y radar / sensores necesarios para soportar los 23 ADAS.
  • Así te afecta como conductor: subes a un habitáculo digital que no distingue entre versiones, con una red de asistentes que vigila el entorno y la posibilidad de recibir nuevas funciones sin pasar por el concesionario.