Hay preparadores que buscan eficiencia, equilibrio o refinamiento. Y luego está Hennessey Performance. La firma texana lleva décadas demostrando que su filosofía es justo la contraria: más potencia, más músculo y más espectáculo. Da igual si se trata de convertir un muscle car en un misil para volar sobre el asfalto o de crear hiperdeportivos como el Venom F5 capaces de mirar de tú a tú a los bólidos europeos más exclusivos. Su especialidad es llevar cualquier vehículo al extremo. Y ahora lo han vuelto a hacer con el GMC Sierra AT4, un gran pick-up que transforman en este Goliath 700 y que lleva a otros niveles lo que entendemos por exceso.
De fábrica, el GMC Sierra AT4 equipa un particular propulsor turbodiésel con seis cilindros en línea y 3.0 litros. Un motor solvente, eficiente y más que suficiente para la inmensa mayoría de clientes. Pero para Hennessey Performance, ese planteamiento es demasiado tímido. Su receta comienza apostando por un sensacional 6.2 V8 que hay disponible en la gama, pero al que añaden un compresor volumétrico descomunal que cambia por completo la personalidad del vehículo.
Hennessey toma un GMC Sierra AT4 como punto de partida y le cambia el motor directamente
El nuevo motor pasa a proporcionar 700 CV de potencia a 5.500 rpm, además de 828 Nm de par motor a 4.200 rpm, cifras que permiten a este mastodonte alcanzar las 60 millas por hora (96 km/h) desde parado en apenas 4,2 segundos. Para ponerlo en perspectiva: hablamos de un rendimiento propio de un deportivo de alto nivel… en un vehículo que pesa más de dos toneladas y media y que está pensado para enfrentarse a terrenos complicados.
Para poder digerir a la perfección toda esa potencia adicional, los especialistas de Hennessey Perofrmance han ido más allá al incorporar en este GMC Sierra un intercooler aire‑agua de generosas dimensiones, un completo sistema de escape de tipo catback fabricado en acero inoxidable y con puntas negras, así como una serie de ajustes que garantizan que el enorme pick-up pueda soportar semejante incremento de rendimiento sin comprometer su fiabilidad.
Hay mejoras que van mucho más allá de lo que esconde debajo del capó delantero

La transformación continúa a la hora de analizar el apartado off‑road. La parte delantera recibe componentes DBS mejorados, nuevos brazos de control superiores y se mantienen los excelentes amortiguadores DSSV de Multimatic, conocidos por su rendimiento en condiciones extremas. A esto se suman las nuevas llantas de 20 pulgadas, que han sido calzadas con unos neumáticos off-road de 35 pulgadas, que permiten a este Goliath 700 enfrentarse a prácticamente cualquier superficie con una confianza insultante.
En cuanto al diseño, Hennessey Performance se asegura de que nadie confunda esta creación con un GMC Sierra AT4 convencional. Es por ello que este Goliath 700 incorpora parachoques delanteros y traseros fabricados en acero, emblemas personalizados, una barra de luces LED de 40 pulgadas en el frente, luces auxiliares de 3 pulgadas, detalles en fibra de carbono en la tapa de la caja trasera, estribos eléctricos y una placa protectora firmada por el especialista tejano.
Es el GMC Sierra que la compañía americana jamás se atrevió a fabricar de serie

GMC no ha lanzado un rival directo para criaturas de la talla de los Ram 1500 TRX o Ford F‑150 Raptor R, pero este Goliath 700 llena ese vacío con creces. Y lo hace con ese enfoque artesanal y extremo que solo Hennessey Performance sabe ejecutar. Por cierto, el interior también recibe sutiles mejoras en forma de alfombrillas específicas, placas numeradas y reposacabezas bordados que ayudan a reforzar la exclusividad del conjunto.
Como es habitual a la hora de hablar de la compañía tejana, el paquete que convierte un GMC Sierra AT4 en este Goliath 700 incluye una garantía limitada de tres años o 36.000 millas (casi 60.000 kilómetros), un detalle que demuestra la confianza del preparador en su trabajo. Que por cierto, su precio se mantiene en absoluto secreto y seguro que supera a lo que Ram o Ford piden por esos salvajes pick-up de fábrica.
5 puntos clave de este Goliath 700
- Motor V8 Supercharged con 700 CV y 828 Nm de par.
- Aceleración brutal: 0‑96 km/h en 4,2 segundos.
- Preparación off‑road con amortiguadores DSSV y neumáticos de 35”.
- Estética radical con parachoques de acero, LED y fibra de carbono.
- Garantía Hennessey de tres años o 36.000 millas.
Fotos: Hennessey Performance














