Ford se convierte en la marca generalista más fiable del estudio JD Power 2026, un giro que tensa la paradoja de su liderazgo en llamadas a revisión. Con 152 problemas por cada 100 vehículos (PP100), el fabricante de Dearborn supera a Nissan (156 PP100) y Buick (162 PP100), y escala hasta la tercera posición global solo por detrás de Porsche (138 PP100) y Genesis (151 PP100). La cifra supone 41 PP100 menos que en la edición anterior del estudio un salto que el CEO Jim Farley atribuye a un trabajo de 16 años y a la integración temprana de proveedores en el desarrollo. ‘Muchos dudaban de que una compañía estadounidense con una enorme plantilla pudiera competir con las mejores del mundo en calidad’, afirmó Farley. ‘Hoy Ford no solo es la más estadounidense, sino el estándar de referencia en calidad de vehículos nuevos’.
El dato contrasta con la realidad de las llamadas a revisión: en 2025, Ford emitió 153 campañas, más que ningún otro fabricante global, y en lo que va de 2026 ya acumula 51, muy por delante de Stellantis (19), General Motors (17) o Toyota (15). Esta dualidad plantea una pregunta incómoda: ¿mide realmente la calidad inicial la fiabilidad de un vehículo o está capturando la satisfacción con los portavasos?
El salto de Ford: 41 problemas menos que el año pasado y una reivindicación de Farley
El avance de Ford no es flor de un día. La compañía ha reducido en 41 PP100 su tasa de problemas con respecto al informe de 2025, un descenso que el fabricante vincula a la mejora de la experiencia de infoentretenimiento y al trabajo coordinado con los proveedores desde las fases más tempranas del diseño. Farley, que heredó una empresa lastrada por los fallos de los sistemas Sync, ha convertido la calidad en un pilar estratégico tras años de recortes en costes que dañaron la reputación de la marca.
La mejora se traduce en tres premios de segmento: el Mustang, la F-150 y la F-Series Super Duty fueron los vehículos con menos problemas en sus categorías. Lincoln, su marca premium, también subió dos puestos hasta la sexta posición entre las marcas de lujo. ‘Es un resultado que llevamos 16 años construyendo’, resumió un portavoz de la compañía.
Aun así, el foco sigue estando en el parqué de cualquier concesionario. Los clientes de Ford han convivido durante años con campañas de revisión masivas: 153 el año pasado significan una media de casi tres a la semana. La paradoja de que la marca con más llamadas a revisión lidere la calidad inicial es una de esas contradicciones que convierten al estudio JD Power en un campo de minas para los analistas.
Porsche y Genesis copan el podio global, pero el infoentretenimiento sigue restando puntos
En la cumbre del ranking absoluto, Porsche se llevó el primer puesto con 138 PP100 y el 911 fue el modelo con mayor calidad inicial de todo el estudio, superando al Chevrolet Corvette en la categoría de deportivos premium. Genesis dio la sorpresa al escalar desde la décima plaza del año pasado hasta la segunda con 151 PP100, una mejora de 32 puntos que demuestra que la calidad percibida de los coreanos sigue al alza.
El promedio general de la industria cayó de 192 a 175 PP100, una mejora generalizada, aunque el infoentretenimiento sigue siendo el mayor lastre. Los problemas de conectividad con Android Auto y Apple CarPlay aportaron 1,4 PP100 adicionales de media, el mayor incremento en cualquier categoría. Paradójicamente, los portavasos —sí, los portavasos— fueron el principal motor de la mejora global, gracias a diseños más accesibles y capaces de albergar botellas de distintos tamaños.
En la otra cara de la moneda, Audi sigue sin remontar: aunque redujo sus problemas de 269 a 225 PP100, solo avanzó tres puestos y se mantiene en la zona baja. Infiniti fue la última clasificada con 235 PP100, lastrada por modelos como los QX50 y QX55, ya descatalogados. Land Rover, por su parte, pasó de muy por debajo de la media a ligeramente por encima al bajar de 208 a 173 PP100.

Lo que el estudio mide (y lo que no): percepción de calidad frente a fiabilidad industrial
El Initial Quality Study de JD Power evalúa los problemas experimentados durante los primeros 90 días de propiedad. Eso significa que captura defectos de fabricación, fallos de software o quejas sobre el diseño, pero no es un indicador de durabilidad a largo plazo. La diferencia es crucial: un mal funcionamiento del climatizador en el primer mes cuenta igual que un botón mal colocado, y una actualización de firmware fallida puede lastrar la puntuación tanto como una junta de culata defectuosa.
De ahí que la mejora de Ford en infoentretenimiento —históricamente su talón de Aquiles— haya disparado su nota, mientras que sus problemas crónicos de motor, transmisión o ejes no aparezcan reflejados porque suelen manifestarse más tarde. El dato de las 51 llamadas a revisión en lo que va de año (frente a las 19 de Stellantis o las 15 de Toyota) ilustra que la fiabilidad mecánica sigue siendo una asignatura pendiente. Toyota, que no figura entre los diez primeros en calidad inicial, lleva lustros liderando los estudios de fiabilidad a largo plazo basados en averías reales.
Hay otro matiz relevante: la muestra de JD Power se basa en encuestas a compradores en Estados Unidos, donde Ford tiene un peso desproporcionado. Eso no invalida el estudio, pero explica parte del sesgo positivo. La marca ha vendido más de 2 millones de vehículos al año en Norteamérica, y su base de clientes es particularmente leal, lo que podría suavizar las críticas en los primeros meses.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: la mejora en calidad inicial llega en un momento en que Ford busca recuperar margen tras la guerra de precios de los eléctricos. La percepción de calidad puede sostener los precios de sus pick-ups y del Mustang, los segmentos que más rentabilidad le aportan.
- El rumor que corre por el sector: proveedores cercanos al programa Model e confirman que la integración temprana ha reducido los fallos de software, pero advierten de que la presión por acelerar los ciclos de desarrollo de los nuevos eléctricos podría reintroducir problemas en las próximas generaciones.
- Veredicto Motor16: Ford se ha ganado el titular, pero la verdadera calidad —la que se mide en averías mecánicas, costes de mantenimiento y fiabilidad a largo plazo— no se juega en los 90 primeros días. El reto de Farley no es solo seguir escalando en JD Power, sino traducir esa mejora inicial en una caída real de las llamadas a revisión y de las reclamaciones en garantía. Ahí es donde está el dinero.

