Los maestros de Land Rover Classic han vuelto a demostrar hasta dónde puede llegar su artesanal división Works Bespoke cuando un coleccionista anónimo, pero con recursos prácticamente ilimitados decide realizar un encargo verdaderamente especial y que se sale de lo ‘habitual’. Hablamos de su último proyecto, que no es otro que este ultraexclusivo conjunto formado por cuatro Land Rover Defender V8 clásicos restaurados y transformados con un nivel de detalle que roza lo obsesivo.
Aunque debajo de cada uno de estos Land Rover Classic hay un minucioso trabajo a todos los niveles, lo que realmente llama la atención en todos ellos es su trabajo de pintura iridiscente, que es capaz de cambiar de color según la luz y el ángulo, un acabado tan complejo que ha requerido cerca de 400 horas de trabajo por cada vehículo. Este extravagante encargo no solo amplía el catálogo oficial de restauración de fábrica, sino que también establece un nuevo estándar dentro del universo restomod de la emblemática marca británica.
Spectral Green es el nombre de este color iridiscente elegido para los Land Rover Classic

La colección incorpora por primera vez las carrocerías 110 Double Cab Pick‑Up y 90 Hard Top al programa Works Bespoke, sumándose a las ya conocidas 90 Soft Top y 110 Station Wagon, que como no podían ser de otra manera, también forman parte de este encargo tan especial. Pero como hemos dicho anteriormente, lo que realmente distingue a estas maravillosas unidades es su acabado Spectral Green, un tono que oscila entre el verde, el morado y el dorado con una fluidez casi hipnótica.
El efecto se extiende a las llantas Sawtooth de 18 pulgadas con corte de diamante, a los emblemas, a la parrilla delantera y a las carcasas de los faros, creando una estética uniforme y envolvente desde cualquier perspectiva. El contraste llega con el techo y con los marcos tubulares en Icy White, rematados por líneas decorativas pintadas a mano. En el interior de estos maravillosos Land Rover Classic, la artesanía continúa con una tapicería de cuero semianilina Bridge of Weir en tono Vanilla, costuras verdes, alfombras Superwool y tapetes personalizados con el emblema Defender.
Un exterior legendario con unas entrañas propias de un deportivo del Siglo XXI

A pesar de su apariencia clásica, los maravillosos Defender que salen en pleno Siglo XXI de las instalaciones de Land Rover Classic incorporan tecnología moderna que ha sido cuidadosamente integrada para no perturbar su esencia. Muestra de ello es que el equipamiento incluye una pantalla de infoentretenimiento de 9 pulgadas con radio digital, ecualizador de 13 bandas, Apple CarPlay, Android Auto y conectividad Bluetooth. Y para quienes buscan un plus de funcionalidad, también se ofrece una cámara de visión trasera opcional con sistema de limpieza de lente, una solución especialmente útil en vehículos pensados para convivir con el barro, el polvo y los caminos complicados. Pero es solo un detalle de los miles que ofrecen.
Bajo la angular carrocería de este incombustible todoterreno, la transformación es igual de profunda. Cada unidad parte de un chasis donado de modelos que han sido fabricados entre los años 2012 y 2016, pero los motores diésel originales han sido sustituidos por un sensacional 5.0 V8 atmosférico que desarrolla 405 CV de potencia y 515 Nm de par motor. Para rematar la jugada, esas cifras se transmiten a las cuatro ruedas mediante una transmisión automática ZF de ocho velocidades, que incluso cuenta con un modo deportivo.
Cada Land Rover Classic firmado por Works Bespoke supera la barrera de las 200.000 libras

El tratamiento Works Bespoke que efectúan los maestros de Land Rover Classic a sus Defender también incluye una puesta a punto específica del legendario chasis de largueros, al que llegan muelles Eibach, amortiguadores Bilstein, barras estabilizadoras reforzadas, dirección revisada y frenos de mayor tamaño para dar como resultado un Defender que conserva inalterada su esencia clásica, pero que ofrece unas prestaciones y un comportamiento dinámico muy superior al del modelo original.
En cuanto al precio, como suele ser habitual Land Rover Classic no ha revelado la cifra final de este encargo tan especial, aunque no hace falta mucha imaginación para situarlo en unos niveles estratosféricos. Un solo proyecto firmado por la división Works Bespoke suele superar con gran facilidad la barrera de las 200.000 libras (232.000 euros)… sin tener en cuenta los pertinentes impuestos. Y ahora esa cuantía la multiplicas por cuatro y sumas las miles de horas de trabajo totalmente artesanal para aplicar esa pintura iridiscente. De ahí que las 800.000 libras, lo que son alrededor de unos 930.000 euros se superen con pestañear con este capricho reservado a muy pocos clientes en el mundo y que también ayuda a la compañía británica a demostrar de lo que son capaces de crear cuando no existen límites.
5 claves del encargo Works Bespoke
- Pintura iridiscente: acabado Spectral Green con 400 horas de trabajo por vehículo.
- Carrocerías ampliadas: debut de las 110 Double Cab Pick‑Up y 90 Hard Top en el programa.
- Interior artesanal: cuero Bridge of Weir, costuras verdes y acabados personalizados.
- V8 atmosférico: 405 CV y transmisión automática ZF de ocho velocidades.
- Precio estratosférico: cada encargo supera ampliamente las 200.000 libras.
Fotos: Land Rover Classic













