En España, hay miles de personas que utilizan su coche para trabajar casi sin darse cuenta. No nos referimos a utilizar tu vehículo privado como medio de transporte para llegar a tu trabajo. Más bien, a comerciales, técnicos, repartidores o empleados que van de una oficina a otra o que tienen bastantes reuniones durante la semana. Y en Madrid el precio por kilometraje está muy por encima de la media nacional.
Si te reconoces en lo anterior y haces cálculos, a final de mes esos desplazamientos suman muchos kilómetros, combustible, desgaste y tiempo. El problema es que no todos los trabajadores tienen claro cuánto debería pagarles su empresa por utilizar su coche propio para cuestiones relacionadas con el trabajo.
Algunas compañías prácticamente no compensan esos trayectos, pero otras han tenido que actualizar sus tarifas para adaptarse al aumento del precio de la gasolina, el mantenimiento o los seguros. Por eso, en Madrid las cifras están por encima de la media que en el resto de España.
«Muchos trabajadores aceptan cantidades muy bajas porque piensan que es lo normal, pero poner tu coche para trabajar tiene un coste real. No vale solo con que te paguen la gasolina«, explica Nieves, abogada especializada en derecho laboral.
Esto es lo que pagan de media las empresas en Madrid

El precio medio del kilometraje en España se sitúa en 0,30 euros por kilómetro, en total 0,02 euros de subida con respecto al año anterior y el nivel más alto de toda la década, según el informe Kilometraje 2026 elaborado por Tickelia. Sin embargo, Madrid está por encima de esa media.
Las empresas madrileñas pagan alrededor de un 21% más que el conjunto nacional, es decir, que se mueven alrededor de los 0,36 euros por kilómetro recorrido. A priori, unos 6 céntimos de diferencia con respecto a la media nacional, pero la cifra total a final de mes no es ninguna tontería.
Por ejemplo, un trabajador que hace 100 kilómetros al mes por motivos laborales debería cobrar alrededor de 36 euros. Si recorre 300 kilómetros, la cifra se acerca a los 110 euros. Y en profesiones donde es fácil superar los 500 kilómetros mensuales, la compensación ronda los 180 euros.
«Hay personas que hacen varios desplazamientos diarios y no se paran a calcular cuánto están gastando realmente. Entre combustible, ruedas, revisiones, averías y depreciación del coche, el coste es mucho mayor de lo que parece», explica Nieves.
El informe de Tickelia se basa en más de dos millones de gastos de kilometraje registrados por más de 2.000 empresas, lo que nos permite hacernos una idea bastante aproximada de cómo están pagando actualmente las compañías en este sentido.
Por qué el kilometraje no deja de subir

Hace no mucho, el kilometraje medio se movía en cifras algo más bajas, pues en el año 2021 rondaba los 0,23 euros por kilómetro, mientras que ahora ha alcanzado los 0,30 euros. La subida acumulada en la última década ha sido de 0,11 euros por kilómetro (más incluso en la Comunidad de Madrid, por ejemplo), y detrás de ese aumento hay factores bastante evidentes.
Por un lado, está el precio del combustible, que sigue siendo el gasto principal, sobre todo después de la escalada del conflicto en Oriente Medio y que se haya disparado el precio del barril de Brent. Pero no es el único. También han subido los seguros, las revisiones, los neumáticos, los peajes, los aparcamientos y el coste general de mantener un coche en condiciones.
A esto se suma otro detalle que muchas veces pasamos por alto, y es que cada kilómetro que hacemos acelera el desgaste del vehículo. «No es solo llenar el depósito. Cada desplazamiento acorta la vida útil del coche y aumenta el gasto de mantenimiento. Por eso, muchas empresas han tenido que revisar al alza lo que pagan, como las empresas en Madrid», reconoce Nieves.
Pese a todo, la mayoría de compañías sigue apostando por sistemas muy simples. Según el informe, el 87% utiliza una tarifa única de kilometraje para todos los empleados, sin importar si usan un utilitario pequeño, un SUV o un coche híbrido.

