Un tercio de los componentes de un coche eléctrico fabricado en la UE viene ya de fuera. Y el principal proveedor, que te pilla a miles de kilómetros, es China. El Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea ha puesto cifras al problema y el diagnóstico no deja lugar a dudas: la brecha de precios con los suministros asiáticos explica el 80% de la dependencia.
El 29% de las piezas de un eléctrico se fabrica fuera de Europa
El informe del proyecto SMILE EU, que ha analizado la cadena de suministro del automóvil comunitario, muestra que el 29% del valor de los componentes de un vehículo eléctrico producido en Europa procede del exterior. En los coches de combustión, esa proporción baja al 13%. La media de la dependencia exterior del sector pasó del 8% al 11% entre 2010 y 2022, pero el vuelco con los enchufables es mucho más agudo.
El dato lo cambia todo. Si hoy compras un coche de gasolina, el 85% de su contenido tiene origen comunitario. Si optas por un eléctrico, esa cifra cae al 70% y tu depósito de litio, los chips, los imanes permanentes y hasta los neumáticos tienen muchas más papeletas de haber cruzado una frontera antes de llegar al concesionario.
China fabrica más barato y la UE no logra competir en costes
Los autores del estudio dejan claro que Europa no se enfrenta a un problema tecnológico, sino de cartera. El 80% de la desventaja se debe a la competitividad en precios; solo el 20% responde a carencias técnicas o diferencias tecnológicas. Dicho de otra forma: sabemos hacerlo, pero fabricarlo aquí cuesta más.
La batería es el caso más sangrante. China controla más del 80% de la producción mundial de celdas, cerca del 85% de los materiales activos para cátodos y más del 90% de los que van a los ánodos. Y encima produce hasta un 40% más barato que en Europa. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ya calculó que en 2025 los packs ensamblados en China costaban un 35% menos que los europeos.
La brecha con China no es de conocimiento, sino de costes. Fabricar aquí es hasta un 40% más caro en el componente más estratégico: las baterías.
El problema va más allá de los acumuladores. Los neumáticos también cuentan una historia parecida. En 2010, el 29% de los neumáticos importados por la UE desde fuera del bloque venían de China. En 2024, la cuota alcanzó el 58%. Y el JRC apunta a que el producto chino ha sido entre un 20% y un 50% más barato que el europeo durante la última década.
Por qué debería importarte al comprar coche
La dependencia de un único proveedor externo no es solo una preocupación geopolítica para Bruselas; afecta a la factura que pagas tú cuando estrenas coche. Si los aranceles suben, el precio final se dispara. Si hay un cuello de botella en las cadenas logísticas, la espera se alarga. Y si el gigante asiático endurece las condiciones de exportación, toda la producción europea tiembla.
El JRC reclama una respuesta industrial coordinada: recuperar producción dentro de la UE, reducir la externalización de componentes estratégicos y mejorar la escala de las fábricas. Pero eso lleva tiempo. Mientras tanto, cada vez que encargas un eléctrico, el ticket lleva una prima de dependencia que pagas sin verla.
De hecho, los números ya muestran que la dependencia de China es 4,2 veces mayor en un coche eléctrico que en un modelo de combustión. Y ningún fabricante europeo es inmune. Desde Stellantis hasta Volkswagen, todos compran celdas o materiales activos al mercado asiático, por más que anuncien gigafábricas en el continente.

Información útil para el conductor
- Dependencia en componentes: El 29% de un eléctrico europeo procede del exterior; en un gasolina es el 13%.
- Brecha de precios: Las baterías chinas cuestan hasta un 40% menos que las europeas, y los neumáticos entre un 20% y un 50%.
- Plazo de recuperación industrial: Las medidas de la UE están en discusión; no veremos cambios antes de 2030, según las previsiones del propio JRC.
- Consejo de Motor16.com: Si compras eléctrico hoy, pregunta al concesionario por el origen de la batería. Los modelos ensamblados en Asia pueden verse más afectados por aranceles futuros.


