La primavera probablemente sea la estación del año más imprevisible, porque te puedes encontrar con temperaturas muy bajas por la mañana y calor de verano a mediodía. Y tu coche también sufre esos cambios de temperatura demasiado bruscos.
Además, el problema de esta época es que puedes pasar de días de sol a nubes, tormentas y lluvias intensas en cuestión de pocos días. Incluso tener todo a la vez en unas pocas horas. El vehículo también pasa de unas temperaturas más bajas y de nuestra rutina del invierno a trayectos mucho más largos y un uso más habitual del aire acondicionado. ¿Qué cambia en primavera?
3Otros detalles que deberías revisar en primavera
Además de todo lo anterior, también hay otros elementos de tu coche que tendrás que revisar esta primavera.
- Los niveles de líquidos (aceite, refrigerante o líquido de frenos) pueden variar con el uso del coche durante el invierno.
- Ojo con los faros, que pueden haber acumulado suciedad, que el plástico esté desgastado o directamente que no los tengas bien regulados.
- La carrocería puede que aún acumule humedad, restos de sal o suciedad. Aunque no sea una cuestión que influya directamente en la seguridad vial, acelera el desgaste del vehículo si no lo solucionas a tiempo.

