Conducir un coche que ha cumplido más de 15 años es cada vez más habitual: según el Informe de Datos de Parque Circulante 2026 de ANCERA, casi 5 de cada 10 vehículos en España superan esa edad. Ese envejecimiento no solo se traduce en más fallos en la ITV, sino también en averías evitables que, por descuidar una revisión de 400 euros, pueden terminar con una factura superior a los 1.500 euros.
Por qué los coches viejos suspenden más en la ITV
El paso del tiempo castiga a cualquier mecánica. Con más de 15 años, el desgaste de frenos, neumáticos, luces y componentes del motor se multiplica. Los datos de las estaciones de la ITV confirman que los defectos por falta de mantenimiento preventivo son la primera causa de suspenso, muy por encima de los fallos electrónicos. Circular con el coche sin pasar la inspección es una multa de 200 euros, que se reducen a 100 euros si pagas en los 20 días siguientes, según la DGT.
El envejecimiento del parque automovilístico español, con casi la mitad de los turismos por encima de los 15 años, convierte el mantenimiento en una cuestión de seguridad vial y de bolsillo. La ANCERA advierte de que esa obsolescencia masiva compromete los objetivos de eficiencia y sostenibilidad, pero para el conductor diario el problema inmediato es otro: una avería gorda se lleva por delante el ahorro que no quiso gastar en una revisión a tiempo.
La avería que te puede costar más de 1.500 euros
Entre los puntos débiles de un coche envejecido, la correa de distribución ocupa un lugar protagonista. Esta pieza de caucho y refuerzos textiles sincroniza el movimiento de las válvulas y los pistones del motor. Se cambia cada 100.000 o 120.000 kilómetros (o entre 5 y 8 años, lo que antes llegue) según las recomendaciones del fabricante. Si la correa se descuida y revienta, el motor sufre un choque interno: las válvulas golpean los pistones. La reparación oscila entre 1.200 y 1.800 euros (en muchos casos supera los 1.500 euros), mientras que el cambio preventivo de la correa, tensores y bomba de agua ronda los 350-450 euros en taller. La diferencia puede superar el 300%.
Para los coches que superan los 15 años, la posibilidad de que la correa esté fuera de plazo es alta; muchos propietarios posponen el gasto por desconocimiento o por ahorro, pero el riesgo de una rotura es enorme. Saltarse esa revisión es una de las decisiones más caras que puedes tomar con un coche viejo.

Qué mantener para que tu coche de más de 15 años siga rodando
Más allá de la correa, otros puntos críticos son los neumáticos, los frenos, el sistema de iluminación y el aceite. Un chequeo antes de la ITV reduce las probabilidades de suspenso.
- Neumáticos: profundidad mínima de 1,6 mm. Llevarlos por debajo puede costar una multa de hasta 200 euros.
- Frenos y luces: revisa pastillas, discos y que todas las bombillas funcionen. Son defectos muy frecuentes en la ITV.
- Aceite y filtros: cámbialos cada 15.000 km o un año; alarga la vida del motor y ayuda a pasar las pruebas de emisiones.
Un mantenimiento básico en taller cuesta entre 60 y 120 euros y puede evitarte un suspenso en la ITV. Recuerda que, a partir de los diez años, la ITV de los turismos es anual; circular con ella caducada conlleva una multa de 200 euros (que se quedan en 100 euros por pronto pago), aunque no te hayan parado.
Cambiar la correa de distribución a tiempo cuesta unos 400 euros; ignorarla y romperla puede llevarse por delante el motor entero y dejarte más de 1.500 euros de factura.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: la correa de distribución (cambio cada 100.000-120.000 km o 5-8 años), neumáticos (mínimo 1,6 mm de profundidad) y niveles de aceite.
- Cómo hacerlo: el cambio de correa requiere taller especializado. La comprobación de neumáticos y luces la puedes hacer tú mismo; el aceite, también, si tienes los medios. Para la ITV, un chequeo profesional es lo más recomendable porque los puntos de fallo son variados.
- Cuánto cuesta: el cambio preventivo de la correa entre 350 y 450 euros; descuidarlo, más de 1.500 euros. La multa por circular con la ITV caducada es de 200 euros (100 por pronto pago).

