El Jaguar Type 01 estrena una pantalla OLED de 24,0 pulgadas y dos pantallas verticales de 7,0 pulgadas para el clima. El interior del nuevo eléctrico británico gira alrededor del cristal y del software, con actualizaciones OTA y una arquitectura de Nvidia. Las primeras entregas llegan a mediados de 2027 y los pedidos ya están abiertos.
La apuesta de Jaguar es clara: menos botones físicos y más superficie táctil. El salpicadero se ordena en torno a una única pantalla central de 24,0 pulgadas con tecnología OLED (diodos orgánicos, con negros profundos y contraste elevado) que ejecuta la última versión del software de la marca. A partir de ahí, casi todo pasa por el código.
Qué equipa la superpantalla y el resto de la cabina
A esa superficie principal la acompañan dos pantallas verticales de 7,0 pulgadas, una en la fila delantera y otra en la trasera, que asumen el control del climatizador y de la posición de los asientos. Es el mismo esquema que Jaguar Land Rover ya utiliza en otros modelos, donde las funciones digitales se reparten entre una pantalla superior y otra inferior. Al volante, el resultado es una cabina con muy pocos mandos físicos y un menú permanente delante de los ojos.
Toda la electrónica de la cabina se apoya en una arquitectura basada en Nvidia, preparada para recibir actualizaciones OTA (por aire, sin pisar el taller). Jaguar cifra en torno a un kilómetro el cableado que se ahorra al concentrar las funciones en este sistema: menos peso, menos conectores y menos puntos de fallo a lo largo de la vida del coche.
El equipo de sonido forma parte del diseño. Un sistema tipo soundbar emerge del salpicadero con 13 altavoces —seis de graves, cuatro de medios y tres de agudos—, mientras que alrededor de dos docenas más se reparten por el techo y los reposacabezas para tareas de fondo, como la cancelación activa de ruido (ANC, la tecnología que emite sonido en contrafase para tapar el ruido de rodadura).
Una pantalla de 24 pulgadas no hace mejor un coche, pero sí decide cómo se convive con él: clima, asientos y actualizaciones pasan por el mismo cristal.
Qué cambia al volante: luces y sombras de la cabina

El primer aviso llega al abrir las puertas. Los huecos de acceso son estrechos, sobre todo en la fila trasera, y la columna que recorre el habitáculo se eleva lo suficiente como para que el techo se sienta bajo. A cambio, esa pieza esconde compartimentos y posavasos adicionales que no se ven a simple vista, y que en el uso diario agradece cualquiera que viaje con niños.
Quien viaje de copiloto también paga un peaje: la pieza de fundición que forma la mampara delantera invade el hueco para los pies, de modo que los ocupantes más altos deben sentarse con las rodillas hacia arriba o apoyar los pies contra una pared vertical. Es el tipo de detalle que se descubre con el cuerpo, no con la ficha técnica.
En el lado positivo, el conductor gana una superficie única de 24,0 pulgadas para la información crítica y deja de pelear con botones repartidos por el salpicadero. Las actualizaciones OTA permiten que el sistema evolucione: funciones nuevas, correcciones y ajustes de interfaz sin cita en el concesionario. La zaga, sin luna trasera, se resuelve con un sistema de cámara y espejo, una solución que ya se ha normalizado en el segmento para ganar visibilidad cuando el cristal se ensucia o se moja.
La tendencia que confirma el Type 01
El Type 01 no inventa la tendencia: la confirma. La cabina digital lleva una década ganando terreno en el segmento premium, y una diagonal de 24,0 pulgadas duplica con creces el tamaño que ocupaba la pantalla central de un coche de lujo hace diez años. Lo relevante no es el cristal, sino lo que va detrás: la arquitectura basada en Nvidia y las actualizaciones OTA convierten al vehículo en un producto que se renueva por software, igual que un teléfono. Esa es la diferencia real entre el salpicadero de hace una década y el de este modelo de 2028, que llega con tres motores eléctricos y 1.015 CV como carta de presentación mecánica.
Ahora bien, conviene mirar más allá de la pantalla antes de decidir. La ergonomía sigue dependiendo de cosas muy poco digitales: el hueco de acceso a las plazas, la altura del techo o el espacio para los pies del copiloto. En un coche de este nivel —la horquilla apuntada en Estados Unidos, entre 120.000 y 130.000 dólares, equivale a unos 110.000 a 120.000 euros al cambio actual— esos centímetros pesan tanto como la diagonal de la pantalla. Las primeras entregas están previstas para mediados de 2027 y la evolución del software llegará después, con cada actualización OTA.
🛠️ Tecnología a examen
- Dato a tener en cuenta: 24,0 pulgadas de pantalla OLED principal y 7,0 pulgadas por fila, con entregas previstas a mediados de 2027.
- Lo que equipa: pantalla OLED de 24,0 pulgadas, pantallas verticales de 7,0 pulgadas para clima y asientos, arquitectura de cabina basada en Nvidia con actualizaciones OTA, sistema de audio de 13 altavoces en formato soundbar, cerca de dos docenas más para cancelación activa de ruido y cámara-espejo en lugar de luna trasera.
- Así te afecta como conductor: reúnes la información clave en una sola superficie y recibes mejoras por aire sin visita al taller, aunque la accesibilidad a las plazas traseras y el hueco para los pies del copiloto se estrechan.

