El grupo de trabajo de la baliza V16 ha lanzado una advertencia clara: no activar el dispositivo durante una avería o inmovilización del vehículo puede ser considerado una negligencia grave por parte de la compañía aseguradora. Esta omisión permite a la entidad reclamar al conductor el importe de la indemnización que haya abonado a los terceros afectados en un siniestro, un coste que puede dispararse hasta varios miles de euros.
Por qué la aseguradora puede reclamarte la indemnización
Desde el 1 de enero de 2026, la baliza V16 conectada es obligatoria para cualquier vehículo que quede inmovilizado en una vía interurbana. Circular sin ella ya supone una multa de 200 euros, pero la consecuencia económica más grave llega cuando se produce un accidente.
En la práctica, si un coche se avería y su conductor no coloca la baliza, otro vehículo que colisione contra él puede sufrir daños materiales o personales. La aseguradora del coche averiado suele indemnizar inicialmente al tercero perjudicado, pero luego dispone de un argumento sólido para repetir contra su propio asegurado: la falta de señalización se interpreta como una negligencia que agrava el riesgo y contribuye al siniestro. Por eso, la compañía puede reclamar al conductor la totalidad de lo abonado, una cifra que en colisiones con lesiones fácilmente supera los varios miles de euros.
No activar la V16 convierte un simple parte en una deuda que puede alcanzar varios miles de euros.
El nuevo escenario: motos por el arcén a partir de octubre de 2026
La relevancia de la baliza crece con la última modificación del Reglamento General de Circulación. A partir del 1 de octubre de 2026, las motocicletas podrán circular legalmente por el arcén derecho en situaciones de congestión, siguiendo unas reglas concretas. Esto significa que el arcén deja de ser un espacio casi exclusivo para vehículos averiados y se convierte en una vía de circulación habitual para los motoristas.
La baliza V16 conectada es el único sistema que transmite automáticamente la posición exacta del vehículo inmovilizado a la plataforma DGT 3.0 y a los navegadores de otros conductores. Sin esa alerta, un motorista podría encontrarse con el obstáculo a una distancia muy reducida y sin apenas margen de reacción. La ausencia de señalización, además, complica el atestado y la gestión del siniestro por parte de las aseguradoras, como ha advertido el propio director de la DGT, Pere Navarro.
Qué comprobar antes de viajar y cómo actuar en una avería
Ante la operación salida del verano y el incremento de desplazamientos, los expertos del grupo de trabajo insisten en tres gestos sencillos: verificar que la baliza está homologada y tiene batería suficiente, llevarla en un lugar accesible del habitáculo (no guardada en el maletero) y, si el coche queda inmovilizado, activarla de inmediato y colocarla sobre el techo sin abandonar el vehículo.
Después, conviene contactar con la aseguradora o el servicio de asistencia para comunicar la incidencia. La precaución no solo evita la sanción administrativa; sobre todo, blinda al conductor frente a una posible reclamación por responsabilidad civil que puede multiplicar por veinte el importe de la multa.
ð El seguro al detalle
- Qué ofrece este dispositivo: la baliza V16 conectada geolocaliza el vehículo parado y envía su posición a la plataforma de tráfico y a los navegadores, reduciendo el riesgo de colisión y demostrando que el conductor cumplió con su obligación de señalizar correctamente.
- A quién va dirigido: a cualquier conductor de turismo, moto o furgoneta que quede inmovilizado en vía interurbana. Especialmente relevante para quienes circulan con frecuencia por autopistas y autovías, donde el arcén ahora compartirá espacio con motocicletas.
- Cuánto cuesta no usarla: circular sin baliza supone una multa de 200 euros, pero la reclamación de la aseguradora por responsabilidad civil puede ascender a varios miles de euros según la gravedad del siniestro. Adquirir un dispositivo homologado cuesta entre 30 y 50 euros.

