La multa por no llevar la baliza V-16 homologada este verano puede llegar a los 200 euros. La Dirección General de Tráfico acaba de recordarlo en plena cuenta atrás de los grandes desplazamientos estivales. El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha sido contundente: ningún conductor debería salir de viaje sin tenerla en la guantera.
La razón es sencilla: desde este 2026 la baliza geolocalizada sustituye a los triángulos de emergencia y cualquier dispositivo que no cumpla la conectividad obligatoria te expone a la misma sanción que si circularas sin señalización.
El primer periodo estival con la baliza V-16 como único sistema legal de preseñalización arranca ahora. Hasta junio de este año convivían dos opciones, pero con la llegada de julio solo es válido el dispositivo luminoso con geolocalización integrada. La norma persigue un objetivo claro: que el conductor no tenga que abandonar el vehículo y caminar por el arcén para colocar los triángulos, una maniobra que cada año se cobraba víctimas.
Basta con sacar la baliza y depositarla sobre el techo del coche. Emite una potente señal amarilla, visible en todas las direcciones, y envía automáticamente la ubicación exacta a la plataforma DGT 3.0. Así, tanto otros conductores como los servicios de emergencia saben al instante dónde está el coche averiado.
“Que nadie salga este verano sin llevar la V-16 en la guantera”, ha insistido Pere Navarro.
Cómo elegir una baliza V-16 homologada sin riesgo de multa
No todo lo que se vende como baliza V-16 es legal. La DGT advierte de que aún se comercializan versiones antiguas sin conectividad. Parecen iguales, cuestan menos, pero no cumplen la normativa y te costarán 200 euros de multa si te pillan usándolas —o no llevando ninguna— durante una emergencia en carretera. Para asegurarte de que el modelo es válido debes fijarte en tres puntos: que el fabricante haya completado la homologación, que el dispositivo esté registrado en la lista oficial de la DGT y que en la caja o en el propio cuerpo aparezca la indicación de conectividad y el número de referencia del certificado.
Otro detalle importante: la geolocalización solo se activa cuando tú enciendes la baliza. No realiza ningún seguimiento de tus trayectos habituales ni almacena rutas. Simplemente comunica una emergencia real. Por eso, antes de comprar comprueba que el producto tenga claramente visible el logotipo o la leyenda que lo acredita como homologado. El precio de las unidades que cumplen la norma oscila entre 20 y 60 euros, según prestaciones y marca. Resulta insignificante frente a los 200 euros —100 si pagas en los 20 primeros días, que es el descuento por pronto pago habitual— de la sanción por carecer de ella.
Por qué merece la pena cambiarla antes de salir de viaje
Los triángulos de emergencia ya no valen como sistema de señalización en autovías y autopistas en caso de avería. Desde este verano, circular con los triángulos en la guantera pero sin una V-16 geolocalizada equivale a no llevar ninguna señalización. El coste directo de una inmovilización se dispara: además de la multa, la grúa o el auxilio en carretera llegan a salir mucho más caros que los 20 a 60 euros de la baliza. Y el beneficio en seguridad es incalculable: no hay que pisar el arcén, basta con extender el brazo por la ventanilla y colocar el dispositivo sobre el techo. Tanto la DGT como los fabricantes coinciden en que la reducción del riesgo de atropello es el principal argumento a favor de la baliza conectada.
Si todavía no la has comprado, este es el momento. Comprueba que el modelo figura en el listado de homologaciones del organismo oficial y asegúrate de llevarla siempre a mano: dentro de la guantera o en el habitáculo, nunca en el maletero enterrada bajo el equipaje. En una emergencia segundos de más cuentan vidas.
🛠️ Guía rápida verano 2026: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: que la baliza que llevas en el coche sea un modelo homologado y con conectividad. Los triángulos solos ya no son válidos.
- Cómo hacerlo: puedes adquirirla tú mismo en tiendas especializadas, grandes superficies o distribuidores de recambios homologados. La colocación es inmediata: al producirse una avería, se sitúa sobre el techo sin salir del vehículo.
- Cuánto cuesta: la multa por no llevarla asciende a 200 euros (100 por pronto pago). El dispositivo homologado se vende entre 20 y 60 euros.

