China empieza a cobrar un impuesto anual a los híbridos enchufables (PHEV) a partir del 1 de enero de 2027. La decisión, que afecta también a los eléctricos de autonomía extendida (EREV) y a los comerciales eléctricos, puede sonar a medida fiscal local, pero en Bruselas ya hay quien la lee como un aviso para los enchufables que llegan desde Asia.
Qué cambia exactamente para los PHEV en China
Hasta ahora, los vehículos de nueva energía disfrutaban de una exención completa del impuesto anual sobre vehículos y embarcaciones, un gravamen que en China se calcula en función de la cilindrada. A partir del 1 de enero de 2027, los PHEV, los EREV y los comerciales eléctricos o de pila de combustible dejarán de estar exentos y tendrán que pasar por caja, igual que los coches con motor de combustión.
Los turismos eléctricos puros y los de pila de combustible se libran: como no llevan motor térmico, no están sujetos a ese impuesto por cilindrada. La cuantía no asusta: para motores de entre 1,6 y 2,0 litros, el pago anual ronda entre los 360 y los 660 yuanes, es decir, de 43 a 79 euros al cambio. Pero lo relevante no es el importe, sino que se termine una ventaja fiscal que ha sido clave para el despegue de esta tecnología.
Otro detalle que duele: la medida no solo afecta a los vehículos nuevos, sino también a los ya matriculados. Quien tenga un PHEV en su garaje en China empezará a pagar el impuesto en 2027, igual que quien lo compre después.
Una tasa pequeña con un mensaje industrial enorme
Pekín no esconde el motivo. En 2025, las matriculaciones de vehículos de nueva energía alcanzaron los 16,49 millones de unidades y superaron por primera vez el 50 % de todas las ventas de coches nuevos en el país. Los PHEV y EREV se han convertido en la opción estrella para quien quiere electrificarse sin depender al 100 % de un enchufe. BYD, Li Auto, Chery o Geely han construido buena parte de su crecimiento reciente sobre esta tecnología.
El Gobierno chino considera que estos vehículos han alcanzado la madurez suficiente como para compartir carga fiscal con el resto del parque. Y que seguir subvencionándolos de forma general ya no se justifica en términos de equidad tributaria. De hecho, en 2026 ya se elevó el listón para acceder a ventajas en el impuesto de compra: ahora hace falta una autonomía eléctrica mínima de 100 kilómetros, frente a los 43 anteriores.
Los PHEV y EREV han dejado de ser una apuesta minoritaria en China; ya son uno de cada dos coches nuevos, y el gobierno retira las alfombras fiscales que los impulsaron.
El eco europeo: ¿se acerca un gravamen similar?
La medida llega justo cuando los fabricantes chinos de PHEV están desembarcando con fuerza en Europa. Marcas como BYD, MG, Omoda o Jaecoo están utilizando el híbrido enchufable como punta de lanza en mercados donde el eléctrico puro aún despierta reticencias por precio o infraestructura de recarga. En España, cinco de los diez modelos más vendidos en lo que va de año proceden de China, y buena parte de ese empuje viene de versiones PHEV.
Con los aranceles europeos a los coches eléctricos puros surtiendo efecto, la ruta del enchufable se ha convertido en el atajo favorito de las marcas asiáticas. Es lógico que en el Parlamento Europeo empiece a debatirse si conviene aplicar un impuesto específico a estos vehículos, replicando en cierta forma el movimiento chino. La ventaja de Pekín es que se trata de un impuesto estatal que ya existe y del que solo se elimina una exención; Europa, sin una figura fiscal común, tendría que diseñarla desde cero.

De momento, Bruselas no ha movido ficha más allá de algunas declaraciones. Pero la señal de China es potente: si el mayor mercado de electrificados del mundo dice que los PHEV ya no merecen privilegios fiscales, los argumentos para seguir tratándolos como tecnología verde en Europa se debilitan.
Información útil para el conductor
- Base legal china: Ley del Impuesto sobre Vehículos y Embarcaciones de la República Popular China, modificada mediante circular conjunta del Ministerio de Finanzas y otros organismos.
- Sanción: no es una multa, sino un impuesto anual. Para cilindradas entre 1,6 L y 2,0 L ronda los 43‑79 € al cambio, según la región.
- A quién afecta: a todos los PHEV, EREV y comerciales eléctricos (nuevos y ya matriculados). Los turismos 100 % eléctricos y los de pila de combustible no pagan porque no tributan por cilindrada.
- Europa en el radar: por ahora no hay un impuesto paneuropeo similar, pero el Parlamento Europeo está evaluando si gravar los enchufables chinos. Cualquier conductor que esté pensando en un PHEV fabricado en China debe seguir de cerca la evolución normativa.
- Consejo de Motor16.com: si compras un PHEV hoy, el impuesto español de circulación (IVTM) depende del municipio y de la potencia fiscal, no de la tecnología. Pero un posible cambio en la clasificación fiscal europea podría alterar la factura anual en el futuro; no está de más preguntar en el concesionario.

