El pasado fin de semana, un Mazda 767B —uno de los prototipos rotativos más emblemáticos de la historia— protagonizó un incendio en el paddock del circuito californiano de Laguna Seca. El suceso, registrado en vídeo y difundido en redes sociales, ocurrió durante el evento previo a la Rolex Motorsports Reunion, una de las citas de clásicos de competición más prestigiosas del mundo. Por fortuna, no hubo heridos, aunque el coche quedó apartado del resto de las actividades previstas para la semana.
Un incendio en el paddock de Laguna Seca
Las imágenes muestran al Mazda 767B con el dorsal 203 estacionado bajo una carpa cuando, de repente, las llamas brotan de su parte trasera. Varios miembros del equipo se lanzan con extintores a sofocar el fuego mientras una densa columna de humo oscurece el paddock. Según la información publicada por testigos del evento, el incendio pudo estar provocado por un derrame de aceite o combustible que entró en contacto con las temperaturas extremas que se alcanzan bajo la cubierta del motor rotativo, apenas unos minutos después de haber rodado en pista. La rápida intervención evitó daños mayores, pero la unidad afectada no volverá a pisar el asfalto durante la reunión.
El Mazda 767B #203 pertenece a la formación Ghost Riders Squad y es un habitual en circuitos de todo Estados Unidos, lejos de ser una pieza de museo. De hecho, se trata de un coche que ha sido visto con frecuencia en eventos de históricos, siempre acompañado por el inconfundible aullido de su motor rotativo de cuatro rotores, el 13J, capaz de girar hasta 9.000 revoluciones por minuto y producir una banda sonora que pocos motores de combustión convencionales pueden igualar.
La importancia del Mazda 767B: un icono rotativo de Le Mans
Este prototipo forma parte de una saga que llevó a Mazda a lo más alto del automovilismo mundial a principios de los años noventa. Junto a su hermano más famoso, el 787B —vencedor de las 24 Horas de Le Mans en 1991—, el 767B fue un escalón clave en el desarrollo de los motores Wankel de altas prestaciones. La unidad siniestrada es una de las pocas que siguen activas en circuitos, y su restauración posterior reafirma el cariño que despierta entre los aficionados.
El Mazda 767B compitió en el Mundial de Resistencia y en las 24 Horas de Le Mans a finales de los ochenta, y su motor rotativo de cuatro rotores y 2.6 litros le permitió destacar por su ligereza y su régimen de giro. Aunque nunca logró una victoria absoluta en La Sarthe, sentó las bases técnicas para el futuro 787B y para el mito rotativo que aún hoy mantiene una legión de seguidores en todo el mundo.
La Rolex Motorsports Reunion es un escaparate de este tipo de joyas: cada año reúne a centenares de vehículos de competición históricos, desde monoplazas de Fórmula 1 hasta prototipos de resistencia, y los pone en marcha en uno de los trazados más desafiantes de Norteamérica. Presenciar un 767B en acción es uno de esos privilegios reservados a los verdaderos entusiastas, y el incendio ha supuesto un golpe anímico para la comunidad de clásicos.
Escuchar un motor rotativo a 9.000 revoluciones subiendo la cuesta del Sacacorchos es una experiencia que ningún aficionado olvida, y saber que este coche volverá a rugir es el mejor alivio posible.
Qué dice el equipo y qué pasará con el prototipo
Tras el incidente, el equipo emitió un comunicado en el que confirmó que el Mazda 767B #203 no participará en el resto de la Rolex Motorsports Reunion. “El coche es especial para cada miembro de nuestro equipo y para la historia. Su historia no ha terminado: el #203 será restaurado una vez más y volverá a cantar”, reza el mensaje. La declaración no detalla el alcance exacto de los daños, pero deja claro que la restauración es viable, algo que los seguidores del rotativo han recibido con alivio.
La versión actualizada de los hechos apunta a que el prototipo incendiado no pertenece a la colección oficial de Mazda, sino a un equipo privado que lo mantiene activo en exhibiciones y track days. Este detalle subraya la vitalidad de un circuito secundario de conservación de clásicos que permite que máquinas de más de tres décadas sigan girando a pleno rendimiento, con los riesgos mecánicos que ello conlleva.
El valor de lo clásico y la cultura del motor en vivo
Incidentes como este recuerdan que la cultura del motor histórica no es solo contemplación estática. Muchos de estos vehículos se utilizan, se fuerzan y, en ocasiones, sufren percances mecánicos que forman parte de su vida operativa. La Rolex Motorsports Reunion es precisamente una celebración del movimiento, del sonido y del riesgo calculado de poner en pista coches que ya son patrimonio técnico.
Para el aficionado español, el suceso tiene una lectura clara: la pasión por los clásicos de competición no entiende de fronteras. En Europa, citas como el Le Mans Classic o el Goodwood Revival ofrecen experiencias similares, y cada vez más colecciones privadas y museos apuestan por mantener en funcionamiento sus unidades. Saber que un Mazda 767B puede arder en Laguna Seca y que su equipo ya anuncia su restauración habla del inmenso valor que se concede a estas piezas únicas.
Mientras se esperan más detalles sobre la restauración, los aficionados al motor rotativo pueden consolarse con la presencia del 787B ganador de Le Mans en el mismo evento, un coche que sí seguirá rodando durante la semana y que recordará por qué aquella victoria de 1991 sigue siendo una de las más celebradas del automovilismo japonés.
📌 Datos clave internacional
- La cifra a enmarcar: 9.000 revoluciones por minuto alcanza el motor rotativo 13J del Mazda 767B, una cifra que define su carácter y su sonido único.
- Consejo práctico: Si viajas a eventos de históricos en Estados Unidos o Europa, consulta siempre el programa para no perderte las sesiones de pista de estos prototipos; son experiencias irrepetibles.
- Así te afecta: Aunque el incendio ocurre al otro lado del Atlántico, subraya el valor que la comunidad internacional otorga a los clásicos de competición y la apuesta por mantenerlos vivos, una tendencia que también crece en circuitos españoles como el Jarama o Montmeló.


