El BYD Dolphin G DM-i estrena tarifa desde 16.675 euros durante agosto y se coloca como el híbrido enchufable más barato de España. La versión Active combina 175 CV, 40 kilómetros eléctricos WLTP y etiqueta CERO en una carrocería de 4,16 metros. El dato importa porque sitúa la tecnología PHEV al alcance de presupuestos hasta ahora reservados a utilitarios de gasolina.
El precio que rompe el segmento PHEV y la letra pequeña que lo sostiene
Los 16.675 euros anunciados por BYD no corresponden a un pago al contado. La tarifa incluye promociones, descuento por financiar y el adelanto de 2.250 euros del Plan Auto+. El precio al contado asciende a 21.725 euros, según las condiciones oficiales publicadas por la marca.
Para acceder al precio promocional, BYD exige financiar un mínimo de 15.000 euros durante al menos 72 meses y mantener el contrato 36 meses. Tampoco están incluidos los gastos de gestoría, matriculación ni transporte. Si el comprador no puede tramitar la ayuda pública, debe devolver el adelanto de 2.250 euros a la financiera antes de seis meses.
En la práctica, ese desembolso convierte al Dolphin G Active en un PHEV más asequible que muchos microhíbridos de gasolina. El argumento no es solo la etiqueta CERO: el coste por kilómetro en modo eléctrico con tarifa doméstica se sitúa por debajo del de un utilitario térmico equivalente.
Ficha técnica esencial
- Capacidad de batería: 7,42 kWh en la versión Active, según los datos homologados publicados por BYD.
- Autonomía eléctrica WLTP: 40 km, suficientes para la etiqueta CERO y para desplazamientos urbanos diarios.
- Carga AC máxima: 3,3 kW con cargador embarcado; una recarga doméstica completa se resuelve en algo más de dos horas.
- Arquitectura mecánica: motor gasolina 1.5 atmosférico más propulsor eléctrico delantero; 175 CV y 210 Nm combinados.
- Precio: 16.675 euros con financiación, promociones y Plan Auto+; 21.725 euros al contado.
Con 4.160 mm de longitud y 2.610 mm de batalla, el Dolphin G se mueve en el tamaño de un SEAT Ibiza o un Dacia Sandero. Su maletero de 425 litros aprovecha la altura y supera a la mayoría de utilitarios. No es un SUV, pero ofrece capacidad de carga de segmento superior sin recurrir a un coche más grande.
La etiqueta CERO y los 40 kilómetros eléctricos cubren el día a día urbano; la letra financiera define si el precio promocional es real.
El equipamiento de serie es otro argumento sólido para el Dolphin G Active. Incluye faros LED con encendido automático, control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril, detector de ángulo muerto, aviso de tráfico cruzado, sensores de aparcamiento, cámara posterior y climatizador automático. La pantalla de 10,1 pulgadas integra navegador, DAB, Apple CarPlay y Android Auto.
La mecánica DM-i y sus consumos en el uso real
El Dolphin G Active combina un motor 1.5 atmosférico con un propulsor eléctrico delantero y una transmisión automática. La potencia anunciada de 175 CV y el par de 210 Nm se traducen en un 0 a 100 km/h de 8,3 segundos y 180 km/h de velocidad punta. No es un deportivo, pero supera con claridad a la mayoría de alternativas de precio parecido.
La batería de 7,42 kWh homologa 40 km de autonomía eléctrica WLTP. Eso basta para obtener la etiqueta CERO y cubrir trayectos urbanos cortos, pero queda lejos de los más de 100 km de las versiones superiores. Si no superas 30-35 km diarios, puedes moverte en eléctrico casi todo el año con la versión barata.
La etiqueta CERO de la DGT no exige una autonomía eléctrica muy elevada, pero sí que el coche pueda superar los 40 km en ciclo WLTP. El Active los homologa justo en ese umbral, lo que le permite acceder a las ventajas del distintivo en zonas de bajas emisiones.
Las versiones superiores del Dolphin G elevan la batería y superan los 100 km eléctricos, según los datos de la gama publicados por BYD. Eso las orienta a viajes largos y reduce la dependencia del motor de gasolina, aunque el sobrecoste respecto al Active no conviene perder de vista.
El consumo ponderado homologado es de 2,6 l/100 km, con 60 g/km de CO₂. Como en todo PHEV, la cifra depende de recargar con frecuencia. Con la batería agotada, el consumo oficial sin ponderar es de 4,3 l/100 km. En una prueba de la versión de 212 CV con batería grande, el consumo se movió entre 3,8 y 4,1 l/100 km en ciudad con carga mínima, según datos recogidos durante la toma de contacto. No es directamente extrapolable al Active, pero indica que el sistema no se vuelve gastón sin batería.

Lo que implica para el conductor que recarga cada noche
Un PHEV de 40 km eléctricos encaja con quienes tienen enchufe doméstico o carga en el trabajo y recorridos diarios contenidos. En ese caso, el coste por kilómetro en modo eléctrico resulta inferior al de la mayoría de utilitarios de gasolina, y el depósito queda para los desplazamientos largos. La clave no es la cifra de 2,6 l/100 km, sino la constancia de la recarga.
La cara menos brillante es la batería pequeña. En viajes largos, el Dolphin G Active trabaja con el motor térmico y pierde la ventaja del modo eléctrico sostenido. Las versiones superiores, con más de 100 km eléctricos, resuelven esa limitación, pero elevan el precio. Para un usuario urbano, la Active ofrece la vía de entrada más razonable al etiquetado CERO.
El movimiento tiene consecuencias para el segmento. BYD coloca el precio de un PHEV en la zona de los microhíbridos de gasolina, lo que puede presionar a la competencia en España durante 2026. La oferta es vigente en agosto y se apoya en un adelanto del Plan Auto+ que después el comprador debe consolidar o devolver.


