Las motos de la Guardia Civil de Tráfico forman parte del paisaje de cualquier carretera española. Todos las tenemos bien ubicadas, y sabemos que han evolucionado mucho con el paso del tiempo para adaptarse a las necesidades de la circulación. Se han equipado con nueva tecnología para controlar mejor las imprudencias de los conductores y también para salvaguardar la seguridad de los propios agentes.
Por eso, a continuación repasamos 10 motos míticas de la Guardia Civil de Tráfico que han pasado a la historia. Y seguro que reconoces más de una. De hecho, hay curiosidades interesantes que afectan a algunas de ellas.
Sanglas 400

Fue la moto española por excelencia durante los años 60 y 70 del siglo pasado. La Guardia Civil de Tráfico tenía un vehículo robusto, fácil de conducir, de mantener y con un diseño que ya de por sí imponía respeto. Todavía más con los colores de la Benemérita.
Las Sanglas ‘reinaban’ en las carreteras nacionales cuando casi no había autopistas. Hay conductores que sabían que estaban ahí por un sonido de motor bastante reconocible, y podían anticiparse a la llegada de la Guardia Civil.
BMW R65
Con la llegada de BMW, las motos de los agentes de tráfico dieron un salto en calidad y en fiabilidad. Las R65 eran motos ligeras y resistentes a la vez, perfectas para tramos más largos y carreteras secundarias.
Con ellas, en los años 70 y a finales de los 80, comenzó el ‘romance’ entre la Guardia Civil y la BMW que continúa hasta el día de hoy.
BMW R80 RT
Estas fueron de las primeras motos con carenado completo, lo que mejoraba bastante la protección aerodinámica de los agentes de la Guardia Civil en servicio. Aparecieron en los años 80 con un aspecto mucho más moderno y se percibió en aquel momento como un símbolo de profesionalización del cuerpo.
Como curiosidad, fueron bastante comentadas porque parecían motos algo futuristas, en comparación con las Sanglas.
BMW K75 RT

Potentes, cómodas y con tres cilindros. Las BMW K75 RT fueron las protagonistas de la expansión de la red de autovías en España y tenían todo lo necesario para cubrir grandes distancias.
Muchos recuerdan que en los años 90 no había radar que se resistiera a una K75.
BMW R850 RT
Fueron las motos de la Guardia Civil de Tráfico a mediados de los años 90 y principios de los 2000. Eran más potentes, más cómodas y ya con más tecnología. Eran motos con ABS y mejores frenos, así que el cuerpo ya iba dando pasos hacia delante en lo que respecta a la seguridad.
Durante años fueron las motos más fotografiadas en controles y acompañamientos oficiales.
BMW R1150 RT
Un salto de cilindrada y prestaciones que llegó entre los años 2000 y 2005, aproximadamente. Tenían más de 95 CV y estaban hechas para recorrer muchos más kilómetros.
Eran las favoritas para grandes eventos multitudinarios, como la Vuelta a España.
BMW R1200 RT

La moto más emblemática de la Guardia Civil en los últimos años, pues es la que la Guardia Civil utilizó hasta 2018. Tiene ABS, control de tracción y un motor bóxer que nunca falla.
BMW R1250 RT
El último gran icono de la flota, pues ha estado presente desde el año 2019. Tiene 136 CV, suspensiones electrónicas y toda la tecnología que te puedas imaginar. Lógicamente, ahora la seguridad está mucho más presente que hace unos años.
Honda ST1100 Pan European
Aunque BMW domina y los agentes de la Guardia Civil ya han reconocido que están más cómodos con la marca, Honda también ha tenido sus momentos de ‘protagonismo’ en el cuerpo. La ST1100 era cómoda, muy estable en carretera y utilizada sobre todo en los años 90.
Yamaha FJR1300
Otra alternativa potente y bastante rápida, muy utilizada en algunas unidades de la Guardia Civil y en eventos especiales. El motivo es la aceleración y estabilidad que se hacen respetar en la carretera.


