Comprar un coche de segunda mano siempre parece una buena idea: el precio es más atractivo que el de uno nuevo, la oferta es enorme y es posible encontrar auténticas joyas mecánicas a un coste ajustado. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro. El mercado de ocasión también esconde riesgos, desde vehículos con averías ocultas hasta trámites complicados que pueden convertir la compra en toda una pesadilla.
Por ello, la OCU lleva años advirtiendo de los peligros de lanzarse a por el primer chollo que veamos sin antes revisar los detalles. Para que no te lleves un disgusto, y asegurar tu inversión, ha elaborado una lista de recomendaciones que merece tener en cuenta. Son pasos sencillos, pero marcan la diferencia entre una compra acertada y un coche que terminará saliéndote más caro de lo esperado.
4Prueba en carretera y cálculos de futuro
Nada sustituye a una prueba de conducción. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) insiste en que es la mejor manera de comprobar el estado real del coche. Durante el recorrido, presta atención al embrague, la respuesta del motor, la suavidad de la dirección y la eficacia de los frenos. Si detectas vibraciones o ruidos anormales, mejor descartar.
Al mismo tiempo, no olvides calcular los gastos futuros. Seguro, impuestos, mantenimiento, ITV y reparaciones deben formar parte del presupuesto real. Solo teniendo en cuenta todos estos factores podrás saber si el coche encaja en tu bolsillo o terminará siendo un pozo sin fondo.


